Es-par-taco

spartacusposter.jpgSpartacus blood and sand es la nueva serie de televisión creada por Sam Raimi y amigos, cuya historia es de lejos conocida por todos (Espartaco de Stanley Kubrick es un peliculón, si no la has visto aún, arrepiéntete por tus pecados). Y es muy fácil describirla con muy pocas palabras: 300 + sexo. Y con eso ya esta dicho todo, ¿no? Venga, un poquito más.

 
El primer capítulo de Spartacus (porque no pienso ver más) narra como Spartacus y sus fieles tracios hacen la guerra junto con los romanos hasta que se les hinche las narices y dice aquellos de romanos go home. El problema es que los romanos se suelen rebotar con estas cosas y queman aldeas, violan mujeres y se llevan a los supervivientes al circo romano, que es donde acaba nuestro protagonista. Allí se liara a dar porrazos a todo el que pille y se hará con el favor del respetable. Y este es más o menos todo. La serie tiene muchísima violencia, toda la que puede y más, pero a lo 300. Es decir, hay una batalla y nuestro héroe va avanzando rodeado de sus fieles y entonces salta ferozmente sobre un enemigo y le mete una estocada mortal, o le arranca la cabeza con el escudo o esas cosas. Y entonces todo se ralentiza a cámara muuuyyy lenta y vemos como un chorro brutal de sangre GENERADO CUTREMENTE por ordenador salpica toda la pantalla. Lo más gracioso es que dependiendo de la importancia de la escena habrá más o menos sangre, hasta llegar a la escena final, donde tras acabar con tres gladiadores, Spartacus se acerca al último superviviente, al que corto las piernas segundos antes, agarra un tridente y FATALITY… La pantalla se llena de oleadas de sangre mientras el público grita. Evidentemente, lo único que le falta al espectáculo son desnudos frontales femeninos, los tiene, y sexo a doquier, también hay de eso.

spartacus.jpg  Y con esos ingredientes ya tenemos un hijo bastardo de 300., que sigue el fiel dictado de la estética de la película y que abusa de los escenarios generados por ordenador de manera escandalosa. Raimi se ahorra un pastizal con esta técnica, que de vez en cuando no esta mal, pero a todas horas cansa. En fin, sí esto es el futuro de las series, mejor yo me bajo y me quedo con mis series clásicas de toda la vida.

Avatar

avatar.jpgLa Experiencia
 
Reservar las entradas. Acudir a un cine 3D. Recoger las gafas. Sentarte en tu butaca. Escuchar como la gente comenta cuando tiene uno que ponerse las gafas. Leer en pantalla el cartelito anunciando que te las pongas. Escuchar el «ves, era ahora». Ver unos trailers que no están mal del todo en 3D. Esperar un poquito más. Empezar la película. Quedarse la boca abierta.
 
La experiencia de ver Avatar en una pantalla de cine en 3D es algo único, espectacular, grandioso, fabuloso y maravilloso. Creo que es algo que todos deberíamos hacer alguna vez en nuestra vida. Todo es extraordinariamente bonito y muy impactante visual. La tecnología se ha utilizado a la perfección y no hay ninguna escena estúpida en la que un actor le tira cosas al espectador. Es el mejor uso de las 3D que he visto en mi vida y creo que tardaremos muchos años en volver a ver algo minimamente parecido. Ahora se va imponer la moda de los 3D por esta película, pero me da que ninguna le va a llegar a la suela de los talones.  
 
 Yo fui con toda la familia y aunque la entrada vale más cara que una entrada de cine normal, todos y cada uno de los euros gasto mereció la pena. No me extraña que sea la segunda película con más recaudación de la historia, es una de las pocas razones de hoy en día por las que de verdad se puede ir a un cine.
 
La Película
 
Avatar como película en sí es sumamente decepcionante y toda la culpa la tiene su guión. No la ausencia del mismo, sino lo poco trabajado que este esta. No me importa que tenga un gran parecido argumental con «peliculones» como Pocahontas o Bailando con lobos, eso me da igual, lo que sí me importa y mucho es la torpeza con la que se hacen las cosas. Pongamos como ejemplo el supuesto mensaje ecológico de la película. ¿Bombardear árboles es malo? ¿En serio? ¿No había manera más estúpida de plantear un mensaje de este tipo? Me imagino a la gente pensado, hhhmm… tirar bombas a los árboles esta mal, no lo haré más. Y así con todo, otro ejemplo: vamos a atacar a los alienígenas que tienen palos y piedras porque se están reuniendo no sabemos porque, ni que les hubiéramos bombardeando su casa. Y todos… ¡bien, bien, bien! Y tu te quedas, ¿a nadie le parece mal? ¿Absolutamente a nadie? No, claro, no podemos meter escenas complejas en la película.
 
Pero para mi donde realmente se desmorona es es por la base. Vamos a ver, al principio mencionan que el programa Avatar cuesta una cantidad de dinero brutal y esta claro que es un programa científico para estudiar a los alienígenas, sus costumbres y esas cosas. Sin embargo llegada la hora de la verdad, no tienen ni un solo problema para plantear una ofensiva militar, bombardear su hogar y matar a todo aquel que se ponga por delante. Es decir, ¿qué clase de cultura se gastaría una pasta enorme en un programa científico para a continuación utilizar la distracción masiva? No es que sea ciencia ficción de hace diez o veinte años, es de hace de más de sesenta años y ya entonces no se la creía nadie.
Y lo que no me puedo creer de ninguna de las maneras es que los miembros de la raza alienígena acepten a los avatares. Es antinatural, absurdo y totalmente repulsivo, sobre todo por el uso de un subterfugio tan evidente.  
 
avatar2.jpgCameron es un gran director y las escenas de acción son espectaculares, pero ha descuidado tanto el guión que esta me parece uno de sus peores películas. No tengo ni la más mínima gana de volver a ver esta cosa, bueno sí, las escenas de acción finales, que son Cameron puro y duro. El resto, pues ya lo he vivido una vez, no necesito vivirlo más.
 
Gran espectáculo de masas, experiencia única y maravillosa. El resto olvidemoslo.

Doctor Who, ¿y ahora qué?

doctorwhotennantsmith.jpgComo decíamos ayer, se acabo el periodo de Tennant en la serie, pero sobre todo se acabo el de Russell T Davies, el creador y resucitador de la franquicia. ¿Qué es lo que nos espera ahora? ¿Qué nos depara el destino? Eso solo lo sabremos en primavera, pero mientras tanto reflexionemos.

La gran diferencia entre el doctor que nos espera y el que ya hemos visto no reside en quien escribirá los guiones o quien interpretara al personaje sino a nuestra percepción de la misma. Muchos se han acercado a la serie por recomendaciones de amigos y conocidos sin esperar que fuera gran cosa. Esta claro que no puede gustar a todos, pero algunos han alucinado con lo que han visto y han decidido quedarse a disfrutar de todas las maravillas que tiene que ofrecer la serie. Desde esa perspectiva el nivel de exigencia era bastante bajo, no espero nada y me están dando mucho. Sin embargo ahora ese peculiar equilibrio va a verse alterado: espero demasiado y ya veremos que me ofrecen. Y desde ese punto de vista el espectador tiene mucho que perder, porque si por una cosa se caracteriza el doctor es por no dar jamás nada de lo esperado. Siempre hay una vuelta de tuerca, un giro magistral, un Deux ex-machina la vuelta de la esquina. Y esa es una de las mejores cualidades que tiene la serie, la de enfrentarse a cualquier historia con la menor vergüenza posible y salir por donde más le apetece. Así es como se han creado autenticas maravillas y así es como se seguirán creando.

En cuanto a las manos sobre las que recae la serie no podían ser mejores. Davies deja los bártulos a Steven Moffat, el creador de los mejores capítulos de toda la serie. Suyos son The Empty Child, The Girl in the Fireplace, Blink y Silence in the Library, todos ellos ganadores del premio Hugo y todos ellos autenticas maravillas. No se me ocurre nadie mejor para darle la serie y aunque no es lo mismo escribir un solo episodio por temporada que supervisar todos ellos, esperemos que sepa dar la talla. Es el mejor escriba que tiene la serie ahora mismo, ¿qué mas se puede pedir?

En cuanto al nuevo doctor, pues voy a copiar algo que escribí cuando hable de la segunda temporada de la serie:

«¿Me gustara el nuevo doctor? ¿Sufriré por verle con una cara diferente? Estas preguntas las he escuchado varias veces cuando la gente se refiere a esta temporada. La primera acabo con la marcha de Eccleston y la correspondiente transformación que nos llevaría al nuevo doctor: David Tennant. No sé vosotros pero yo he visto de una manera u otra al Doctor en la tele desde que era bastante pequeño por lo que el doctor para mi siempre ha sido otra persona. No es que este habituado a los cambios es que es ley de vida y el doctor cambiara de rostro por los siglos de los siglos. Que me da pena que cambien de actor pues sí, un poquillo, no voy a negar que no. Cuando me entere que se iba Eccleston me apene algo ya que me hacia bastante gracia la manera histriónica en la que interpretaba el papel, pero bueno, hasta otra noveno doctor. «

Pues exactamente lo mismo con Matt Smith. Solo le he visto 30 segundos en pantalla y no soy capaz de juzgarle, así que ya veremos que es capaz de dar de sí. Pero el doctor tiene que ir cambiando, siempre, y todavía nos quedan unos cuantos más de aquí hasta que nos muramos. Esperemos que sean muchos, eso quiere decir que la serie sigue con vida.

¿Y ahora qué? Pues ahora a seguir con una serie que nos ha dado tantas cosas y tan buenas. Nada más y nada menos.

The end of time

Fin del viaje para Tennant y para Russell T Davies. Seguro que muchos se fijan más en la marcha del primero que del segundo, por ser la cara publica del personaje, pero la verdad es que Davies es la persona que ha puesto a la serie del doctor en el puesto que ahora mismo ocupa, una de las mejores de la historia. Evidentemente la dos son grandes perdidas, pero hay que poner a cada uno en su sitio y si grande es Tennant más grande es aún es Davies. Pero vayamos al capítulo en cuestión.

 
The end of time es un doble capítulo emitido en UK los días 25 de diciembre y 1 de enero que cuenta con una gran ventaja/desventaja a favor: la marcha de Tennant. El espectador sabe de antemano que esta asistiendo al fin de una era, que el doctor va a «morir» y a cambiar de cara. Lo han ido preparando durante un montón de capítulos y debido a la popularidad del personajes es casi imposible ver estos capítulos y no saber que va a pasar. Y esto es algo con lo que juega Davies que se preocupa más en muchas ocasiones en jugar con el espectador que en contar algo verdaderamente rotundo e impactante. Son dos grandes capítulos, sin dudas, pero seguro que a muchos nos vienen a la mente otros que nos han dejado más impactados. 

 
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La primera parte es como esas pendientes de las montañas rusas en las que te van subiendo lentamente y te da tiempo a mirar a tu alrededor para comprobar desde que altura te van a lanzar. Es un momento de gran tensión, de mucha expectación, pero la diversión esta en la caída. No digo que sobre este capítulo, para nada, ya que sin él hubiera quedado demasiado condensado el siguiente, pero si que se le nota una cierta remolonería y pocas ganas de contar nada. Es un poco como si no quisieran llegar al final de la historia, como si estuvieran retrasando todo lo inevitable. Si las historias tienen presentación, nudo y desenlace, aquí esta toda la presentación. Aparecen todos los actores principales y se les prepara para lo que esta por venir, y poco más. Eso sí, Davies no es tonto y sabe que tiene que enganchar a la audiencia, así que se reserva unos cinco minutos finales espectaculares con un giro de tuerca brutal y que nadie se esperaba. No es un capítulo para recordar, pero si uno para dejarte expectante para la semana que viene. Y lo logró, nos dejo a todos en la silla. Pero en un visionado posterior recomiendo ver los dos juntos, ganan mucho de esta manera.

 
La segunda parte es donde esta todo el turrón, donde se produce toda la acción, todo el nudo y un montón de desenlace. Este capítulo sí es totalmente safisfáctorio y si que da todo lo que tenia que haber dado el anterior. No es momento de esconderse más ases en la baraja y aquí se lanzan todos, o casi todos.

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Una cosa que me sorprendió mucho de este capitulo es algo que aunque llevan haciendo constantemente no esperaba que hicieran aquí, en concreto coger un argumento que daría para varias temporadas y fundírselo en un solo capitulo. Creía que le estaban preparando el terreno al siguiente responsable de la serie y zas, en menos de 45 minutos apañado. Eso sí, de una manera magistral sobre todo por la manera de coger todos esos elementos que nos habían ido soltando durante varios capítulos y hacer que todo case, que todo cuadre a la perfección, como es costumbre en esta serie. Que grandes personajes se han «sacado» de la manga y que grande es Timothy Dalton. ¡Maravilloso!

doctorwho-adiostennant.jpg Y tras el climax, le dan a Tennant y a Davies una despedida que al menos yo recuerde no había visto jamás, quince minutos revisitando a los distintos personajes de la serie. Pueden resultar un poco empalagoso, pero siendo un capítulo especial, en las fechas que son y con todo lo que ha significado Tennant para el personaje me parece bastante adecuado. Hay que recordar que aunque Eccleston hizo un extraordinario doctor, con Tennant la serie adquirió fama mundial. No es que sea el mejor doctor, es que simplemente ES el Doctor. 

 
Al final, con todos los juguetes guardados y con todas las tramas más o menos resueltas (aunque siempre se pueden retomar) Davies en boca de Tennant dice una frase que quedara para el recuerdo «I don’t want to go». Pero da igual lo que quieras, la vida es cambio y un nuevo doctor, Matt Smith, aparece en su lugar. Hemos visto muy poco para juzgarle, pero como a todos habrá que darle una oportunidad. De eso hablare en el siguiente post.

 
Adiós Davies, adiós Tennant, habeís hecho una de las mejores series que he visto jamás. Ha sido un placer.

San Silvestre Vallecana 09

sansilvestrevallecana09.jpgPues otro año más, en vez de estar poniendose como el quico y relajandose en casa, a correr por las calles de Madrid horas antes de las campanadas. En mi caso, este año ha sido una experiencia totalmente horrible y es que a perro flaco todo son pulgas. 

 
Para empezar, llevaba un mes sin poder entrenar debido a diversas enfermedades menores (tipo gripes) y a la adversa climatología, en la que cada llovía un día sí y otro también. Y claro, cuando uno viene de una enfermedad, correr mojado como que no es la mejor receta. Así que entre unas cosas y otras, llegue al día 31 con un mes sin pisar la calle y con la clara idea de simplemente acabar la carrera como sea. Nada de marcas, nada de intentar proezas, simplemente llegar al final y punto. Así que con más frío que nunca y con una cantidad de gente brutal nos presentamos en la salida. Cada año acude más y más gente a este evento y hay tramos de la carrera que prácticamente son un infierno. La salida es muy tortuosa y el primer kilometro es un discurrir de codazos y empujones, como si fuera una carrera de 1500 pero con miles de personas. Pero aún así eso se puede más o menos llevar. Lo que fue un infierno fue la lluvia que empezó a caer nada más empezar la carrera y no paro hasta terminarla, como si estuviera esperando para aguar la fiesta. Y fue horroroso, porque había tramos en los que te entraba un viento de costado que te helaba, otros donde caía como si fuera granizo y hacia daño en toda la piel y otros en los que notabas como ibas calado hasta los huesos y costaba moverse. Horrible, de verdad, un infierno. No recuerdo que lo haya pasado nunca tan mal corriendo y no sé que fue peor, si la carrera en sí, o la hora posterior a llegar a la meta, con toda la ropa empapada y con los huesos destrozados.

 
La marca, pues superior a la hora en bastante y gracias. Llegue y punto, que ese era mi objetivo para este año. Esperemos que otro año las circunstancias sean más propicias y al menos no llueva. El frío es fácil combatirlo, la lluvia es muy complicado. Pero la prueba sigue siendo una gozada, y que te adelante el coche de los Picapiedra no tiene precio. Y una pareja de novios vestidos para la boda y Asterix y Obelix y…