¿Cuántas veces habéis oído esa frase en los últimos días referente a los juegos olímpicos? Pues de eso va el último post dedicado a los juegos olímpicos, hasta dentro de cuatro años no volveréis a leer otro.
Ahora les hacéis mucho caso, pero hasta dentro de cuatro años nada
Totalmente cierto, pero ¿qué otra cosa podemos hacer? Por un lado, ¿es posible seguir tantos deportes como hacemos en los juegos? Imposible, nos volveríamos locos. Pero también esta el lado contrario, ¿es posible seguir más de un deporte que no sea el fútbol? Pues claro que lo es, y lo suyo seria buscar un termino medio. Si un deporte es bonito durante quince días, lo sera también el resto del año, ¿verdad? Pues no, por desgracia. Los juegos olímpicos son ante todo un magnifico contenedor deportivo que logra reunir lo mejor de cada deporte. Uno sabe que hay más probabilidades de pillar un partido espectacular de lo que sea en los juegos, que viendo el partido de la décimo quinta jornada de la liga de voleibol, por decir algo. Pero como he dicho tiene que haber un termino medio, un mundial de cualquier deporte seguro que es interesante, o un europeo, vamos, que torneos interesantes siempre hay. Así que todos podríamos hacer un poco el esfuerzo de hacer caso a otros deportes de vez en cuando. Pero no lo haremos, no esta en nuestra mentalidad.
La otra parte de culpa es de los medios. Los periódicos deportivos no deberían tener ese nombre, deberían llamarse periódicos futboleros. No solo dedican portada tras portada a temas relacionados con el fútbol, sino que su contenido suele ser un 80% de ese mismo deporte. Luego hay como unas páginas que sobran que hay que llenar con cualquier cosa como baloncesto o formula 1, pero casi como por obligación. Estos días incluso he escuchado a muchos periodistas que decían que maravillosos eran los juegos lo mucho que echaban de menos el fútbol, que ya era hora que volviera. ¡Si todos los días del año hay fútbol! ¡Qué mas te daba que no hubiera quince días más! A mi solo me gustaría que los medios dedicaran un 10% del esfuerzo que hacen en los juegos olímpicos el resto del año, no pido más. Igual que corren como pollos sin cabeza cuando hay medalla, me gustaría que el resto del año también estuvieran ahí, tampoco les costaría demasiado.
Así que hasta dentro de cuatro años ni caso, por desgracia es así y el resto es negar evidencias.
Tanto hablar de espíritu olímpico, entonces ¿qué mas da ganar medallas?
Sí, lo importante es participar y ser amigos para siempre y todas esas cosas. Es algo que esta muy bien y que es totalmente cierto, deportividad ante todo. Pero el deporte siempre lleva asociado la palabra competir por algo. ¿Os imagináis un partido de lo que sea donde ninguno de los dos contendientes quisiera ganar? Un coñazo. ¿O una carrera donde diera igual quien llega primero a la meta? Seguramente seria algo mediocre. En los deportes se participa, pero sobre todo se intenta ganar, porque para eso se entrena durante años y se estudian tácticas y se hace tal o cual alimentación. Vamos, que en el deporte como en la vida uno intenta ser el mejor en lo que sea. Luego ya se reconocen las propias limitaciones y se cambian los objetivos, quedar tercero, ser finalista, batir mejor marca, etc, etc. Pero participar por participar tiene muy poco futuro. Vamos, que espíritu olímpico y seamos como hermanos y todo eso, pero en las pistas a ganar y ganar y ganar. Luego se pierde y no pasa nada, pero que al menos se intente.
A los deportistas españoles no se les puede exigir ganar medallas
A esto tengo que reconocer que le he dado muchas vueltas. ¿Se le puede exigir resultados a gente con muy poco apoyo institucional y con unas becas ridículas? ¿Qué cada uno aportemos parte de nuestro sueldo (una parte ridícula, ojo) al plan ADO nos da derechos a arrearles hasta en el carnet de identidad? Pues sí y no, depende de cada uno.
Exigir yo creo que hay que hacerlo siempre. Exigir el esfuerzo, ojo, no los resultados. Si un tío queda vigésimo quinto en su prueba y ha batido su marca personal, chapeau, no se te puede exigir más. Pero si otro que va para medalla cae en primera ronda y luego da unas declaraciones en plan paso de todo, pues claro que te cabreas. Yo exijo a todos que den lo mejor de si mismos, y creo que es lo mínimo que hay que hacer con cada deportistas.
Luego entiendo perfectamente que a un deportista con una beca de mileurista tenga unos resultados cercanos a lo mediocre. El plan ADO tiene lo que tiene, que para algunos esta muy bien y para otros es irrisorio. Esta muy bien para los que ganan medalla y muy mal para el resto. Cuando una se entera que hay gente entrenando ocho horas por una miseria y otros, como los futbolistas, con dos horas van que se matan para ganar autenticas millonadas, pues se da cuenta que debería ser menos exigentes con los primeros y más con los segundos. Vamos, que exigir siempre, pero a cada uno lo suyo.
Los chandals españoles son muy feos
Cuanta verdad en tas pocas palabras. ¿Por qué ha pasado esto? ¿Cómo es posible que llevemos una equipación tan horrorosa? Pues todo tiene una explicación muy sencilla: la pasta. Según contaba el presidente del comité olímpico español, Alejandro Blanco, Bosco, la empresa que los fabrica, les había ofrecido 10 veces más que cualquier empresa española. Además de entregarles completamente gratis toda la equipación necesaria. Así que sí, nos hemos vendido por dinero y el contrato dura hasta los próximos juegos, así que no nos vamos a librar de ellos hasta dentro de cuatro años.
Aparte de resaltar lo obvio, que es su fealdad absoluta, he visto que mucha gente hacía comentarios ingeniosos sobre el poco éxito que estaban teniendo en nuestro país ya que no se veía ninguno por las calles, vamos, que un fracaso en ventas. A lo mejor tiene algo que ver que esa equipación no se venda en España. Es posible intentar hacerlo desde la página web de la compañía, pero no me ha quedado claro si servirían a nuestro país o no. Entonces, ¿para qué nos sueltan la pasta si luego no nos quieren vender nada? Pues porque no somos su objetivo, les damos igual como mercado potencial, a lo mejor han leído la prensa y han visto algo de crisis económica, pero no podría asegurarlo. Lo que esta claro es que nos están usando como vehículo para que sus prendas se vean por el mundo. No todas las selecciones venden su dignidad a cambio de dinero y en nuestro país han encontrado que no solo no tenemos vergüenza sino que venderíamos a nuestras abuelas si fuera necesario. Los chándal se han visto en la final de baloncesto que se televisaba a medio mundo, así que objetivo conseguido.
Que pesado con los Juegos olímpicos, ¿no?
Sí, es cierto, tengo un pequeño trastorno obsesivo compulsivo respecto al tema y no me cansa. Estos días incluso estoy viendo resúmenes variados y echando un ojo a cuando empiezan los paraolimpicos aunque no sea lo mismo. Pero que sepáis que mirando las visitas y vuestros comentaristas o gustan más los posts de los juegos que los de fútbol, que de esos recibo criticas bastante severas al respecto. Bueno, que sepáis que he disfrutado un montón y que ya espero con ansias los de Rio, aunque en medio habrá que seguir viviendo nuestras vidas. Este es el último post de los juegos, en pocos días volveremos al caos que caracteriza este blog. Tengo pendientes hablar de unas cuantas series de televisión interesantes y otras cosas, así que ya nos iremos viendo. No sufráis, solo son cuatro años de paréntesis de nada.
Los juegos de Londres no ha sido lo más positivo que podía pasarle a la candidatura de Madrid 2020, por decirlo de manera muy suave. Madrid estuvo pugnando por estos juegos de 2012 y en medio de la inauguración muchos de nosotros nos preguntábamos como hubiera sido esto mismo en nuestro país. Y costaba encontrar algún pensamiento positivo, algún «eso lo hubiéramos hecho nosotros mejor». Particularmente a mi se caía la cara de vergüenza de solo pensarlo y eso que no sabemos nada de como seria esa hipotética ceremonia de inauguración Y así con todo en los juegos, cuando veía los pabellones, cuando veía la participación ciudadana en las calles de Londres, cuando veía lo que fuera, donde fuera, me daba vergüenza Y quiero dejar claro que soy madrileño, que me muero porque se hagan unos juegos olímpicos en mi ciudad, pero que hay que reconocer que aún nos queda mucho camino por recorrer, pero muchísimo



La primera prueba en la que teniamos algo que decir era la de gimnasia rítmica donde competíamos en la final por equipos. Se aspiraba a una quinta posición como mucho porque es el techo de nuestras chicas. Sin embargo, una gran ejecución en la segunda prueba y un fallo garrafal por parte de uno de nuestros rivales abría las puertas de esperanzas al bronce. Necesitábamos otro fallo descomunal de alguno de los equipos que nos podía adelantar, algo muy complicado, pero no del todo imposible. Pero no hubo tu tía, una cosa es que fallen un poquito y otro que cometan un autentico desastre. Al final una gran cuarta plaza y a seguir trabajando para futuros campeonatos.
Y llegamos al momento cumbre del día y casi de los deportes de equipo en los juegos: la final de baloncesto entre España y USA. Como ya he hablado largo y tendido del campeonato disputado hasta ahora por nuestra selección durante todos estos días no voy a volver más sobre el tema, quien quiera que se repase todos los posts de estos juegos. Hoy la selección española por fin ha sido la selección española que todos queremos y recordamos. Se han dejado la piel y el alma sobre la pista y han plantado cara muy dignamente a los estados unidos. He leído a gente que comenta que este ha sido mejor partido que el hace cuatro años pero yo no lo tengo nada claro, porque los dos me han parecido partidos estratosféricos. Hemos tenido a raya a los americanos en todo momento y en muchos instantes del partido se les veía con muy malas caras. Pero es que era imposible escaparse mínimamente en el marcador. Hacíamos una jugada brutal, con unos pases increíbles y una finalización fantástica y en la siguiente nos cascaban un triple como si nada. La ilusión nos ha durado tres cuartos, mientras aún teníamos opciones. En el último cuarto ya no teníamos absolutamente nada dentro, nos lo habíamos dejado todo y no teníamos energía en la reserva. Sin mucho esfuerzo se nos fueron en el marcador y ya fue imposibles alcanzarles. 

Temprano empezaba el día para nuestros deportistas con las pruebas de piragüismos. Teníamos participación en tres de las finales y alguna de las medallas tenía que caer de nuestro lado porque teníamos posibilidades en todas. El primero en abrir el fuego era Saul Craviotto, medallista de oro hace 4 años en dúo. En esta ocasión era en 200 metros, una prueba muy rápida y explosiva que es una especie de 100 metros lisos de atletismo pero en piraguas. Saul ha salido muy rápido pero había un británico que era una autentica bestia imposible de batir. Por suerte, solo ese pudo acaba delante de Saul, por lo que conseguíamos otra medalla de plata más, la tercera de este deporte en estos juegos.
La siguiente emoción del día venia en la vela. El equipo formado por Tamara Echegoyen, Angela Pumariega, y Sofia Toro competían contra una embarcación de Australia por el oro en su categoría, la clase Elliot de 6 metros. Es una competición donde se navega uno contra uno, en barcos tripulados por tres mujeres que miden 6 metros de largo (¿se entiende? creo que esa fase necesita mejores signos de puntuación, pero lo voy a dejar así). Es al mejor de 5 regatas por lo que ganar 3 basta.
metal del día era en balonmano femenino. Jugábamos por el bronce contra Corea, el equipo que nos había ganado fácilmente en el estreno y sobre la que queríamos clamar venganza. El partido estuvo muy disputado en todo momento, aunque un inquietante 6-10 a favor de las coreanas en el minuto 21 de la primera parte nos hacia temer lo peor. Una reacción extraordinaria de nuestras chicas con un parcial de 6 a 0 decantaba las cosas a nuestra favor, pero las coreanas lograban llegar al final del primer tiempo con empate a 13 en el marcador. La segunda parte también estuvo muy igualada, concluyendo con un 24-24 en el marcador que nos llevaba a la primera prorroga. Nuevamente termina igualada, a 28 tantos. Le debemos seguir vivos a la portero suplente, Mihaela Ciobanu, que le para un 7 metros (penalty) a las coreanas. Pero también se lo debemos a la titular Silvia Navarro, que para mi es como la Casillas del balonmano. En la segunda parte, la suplente vuelve a salir en dos siete metros consecutivos que también detiene. Esta vez si lo aprovechamos, esta vez nos ponemos por delante y no dejamos que nos cojan en el marcador. Ganamos el partido y nos hacemos con el bronce… ¡nos hacemos con el bronce!
La ultima opción de medalla del día y la gran esperanza del atletismo venía a través de Ruth Beitia. Venia de ganar el europeo y las marcas de todas las competidoras dejaban un hueco para la esperanza. Ruth es la capitana del equipo de atletismo al ser la más veterana y yo casi no recuerdo cuando empezó a competir sin mirar la wikipedia. Llevo viéndola saltar hace tantos años que para mi es una constante de cualquier campeonato y aunque le faltaba unos pocos centímetros para estar con las más grandes, siempre daba lo máximo en todas las competiciones. Solo le faltaba una medalla olímpica y hoy podía ser el día, tenía que serlo porque no parece probable que acuda a los próximos juegos.
El día empezaba muy temprano con el piragüismo, aunque bueno, no se si lo he dicho anteriormente aún pero las 9 de la mañana (10 hora española) como que temprano no es. Es de buena mañana y es un horario algo extraño para los británicos que a esa hora ya están más que desayunados… Que me desvío, que piragüismo, que teníamos tres españoles en diferentes pruebas (David Cal no, que han eliminado una de sus dos distancias): Saul Craviotto, medallista hace cuatro años aunque en otro modalidad, Sete Benavides y Teresa Portela. En sus respectivas series de calificación quedaron los tres primeros que fue como, vaya, con que fuerza empezamos la mañana. Pero en las series de semifinales volvieron a confirmar su buen estado de forma quedando en segundo posición… ¡los tres! Vamos, que calcaron su comportamiento. No sé que posibilidades exacta de medallas tenemos, pero no es descabellado pensar que algún tiene que caer. Sera mañana, tempranito y sera otra fenomenal manera de empezar el día. Sobre todo porque vamos a correr tres finales que es como algo insólito para nosotros. Que barbaridad lo que esta haciendo nuestro piragüismo en estos juegos.
Las chicas de la vela de la clase Elliot disputaban hoy la semifinal contra Rusia, un duro rival que ya las había vencido en la ronda preliminar. En la primera regata las chicas no podían hacer otra cosa que ir a rebufo de las rusas y conformarse con ir detrás boya tras boya. 0-1 para ellos. En la segunda regata (era al mejor de 5) se invirtieron totalmente las tortas y fueron ellas las que fueron chupando nuestra popa (pido perdón por estas descripciones tan burdas de algo terriblemente complejo y tan bonito como la vela) y pusimos el empate en el marcador. Y entonces los elementos decidieron abandonar a nuestra embarcación a su suerte y en el campo de regatas dejo de soplar el viento. Como el calendario olímpico va tan apretado la final se tiene que disputar mañana sí o sí y quedaban todavía por disputar tres regatas. Se daba un tiempo de margen para que volviera Eolo, pero sino la clasificación para la final era de Rusia, que había cosechado mejores resultados en la ronda de clasificación. Una decisión un tanto injusta, clasificarte sin disputar. El tiempo corría y parecía que todo estaba decidido pero la organización decidió cambiar la prueba a otro campo de regatas donde si había viento. Así que la tercera regata se disputo, pasando en cabeza Rusia por la primera boya, con 13 segundos de ventaja. Todo cambio en la segunda boya donde las españolas les distanciaban por tan solo 5 segundos. La misma distancia que en la tercera boya que aumentaron tres segundos más al pasar por la línea de llegada… ¡habíamos ganado la tercera regata! Al llegar a puerto las chicas estaban contentas pero concentradas en las dos regatas que les restaban por discutir. No, no, les dijeron, ya estáis clasificadas para la final. ¿Cómo? Sí, sí, no se van a disputar más regatas, habéis vencido y pasado a la final. Las chicas no se lo creían pero la verdad es que mañana sábado disputaremos la medalla de oro contra
En natación sincronizada hoy era la segunda y última rutina de la final por equipos. Partíamos en tercera posición con una clara desventaja frente a las Chinas y la medalla de plata era posible pero muy complicada. Nuestras chicas hicieron un extraño sacrificio: se cortaron sus largas caballeras (lo hizo un peluquero, no es nada dramático) para que sus cabezas pudieran llevar unos gorros especiales que formaban una única pieza con el bañador. Un gesto que demuestra que a la hora de ganar son capaces de casi cualquier cosa pero que tampoco terminamos de entender mucho aquí mi señora y yo. Por más que ella me preguntaba si no era posible nadar con los pelos de otra manera, yo no era capaz de dar una respuesta, pero que la cosa quedaba muy efectista, y en este deporte donde los jueces deciden, cualquier elemento puede suponer una centésima más o menos. Pero a lo que íbamos, la rutina les salia a las nuestras bastante bien, estupenda, maravillosa. A mi me gusto y ese es todo el juicio que puedo emitir. Lo de las chinas no me gusto demasiado, me pareció algo soso, pero tengo cero conocimientos para juzgar nada realmente (eso sí, lo de las rusas espectacular, es una gozada verlo). No sirvió de nada el esfuerzo, el corte de pelo ni el bañador de escamas, las chinas se impusieron por casi un punto de diferencia, una ventaja bastante grande. Bueno, un bronce es un estupendo resultado y un magnifico premio a todo el trabajo realizado. Que todos queríamos más por supuesto, pero lo que no puede ser, no puede ser. Dos medallas de la sincronizada supone un 100% de resultados, así que no se les puede pedir nada más. ¡Fantásticas!
Lo del baloncesto. Primero lo positivo: el resultado, hemos ganado. Perfecto. Hemos pasado a la final, medalla asegurada. Más perfecto. Objetivo conseguido.





Vamos a terreno más patrio, vuelve a ser un día prodigo en medallas. Maider Unda se ha hecho con la medalla de bronce en la categoría de 72 kilos en lucha. Y me gustaría narrar una gesta heroica, pero ya me empiezan a fallar seriamente los conocimientos. Los juegos olímpicos los componen mucha pruebas de las que como mucho dos o tres conocemos a fondo, cinco o seis más o menos de oída y una gran mayoría solo las vemos cada cuatro años. Pero existe dos o tres deportes que no hay manera de entenderlos por más que lo intente y la lucha es uno de ellos. He visto los combates de nuestra representante, he intentado entender como se adjudicaban los puntos pero no he sido capaz. Los comentaristas ayudaban a entender un poco el tema, pero había que estar todo el rato mirando fijamente el marcador para saber si ganábamos o no. Esta medalla nos ha pillado a contrapié a todos, o al menos a mi. Yo he visto a Maider luchar con todas sus fuerzas y dejárselo todo y creo que la medalla es algo merecido solo por el esfuerzo que ha realizado. Es una medallista y merece todos nuestros honores… y me da cierta vergüenza no poder hablar de este tema. Bravo Maider, eres una luchadora nata. Ha sido precioso cuando ha celebrado la victoria con los suyos, los que la apoyan realmente y la siguen durante todo el año.
La segunda medalla del día ya la teníamos agarrada desde el martes pasado porque era una final, en este caso la del waterpolo femenino contra USA. Aquí tampoco hay mucho que contar, no porque no entienda el waterpolo (para dentro y gol) sino porque la final ha durado poquísimo El primer cuarto acabo con empate 1, pero en el segundo las americanas se despegaron con un 5-2 y ya fue absolutamente imposible plantarles cara. Muy superiores en la final, ni un solo pero al 8-5 definitivo. Es una pena que no hubiera prácticamente emoción, pero no debería ser una pena la posición conseguida ya que estas chicas debutaban en unos juegos olímpicos y han dado guerra a todos sus rivales. Una plata maravillosa, ganada con mucho esfuerzo y con mucha guerra, porque nuestras chicas son guerreras…
El equipo de natación sincronizada ha realizado hoy la primera parte de la prueba por equipos y han quedado en tercera posición por detrás de las chinas. A diferencia de la prueba de dúo, en esta caso la distancia es demasiado acusada, 8 décimas, todo un mundo en esta clase de pruebas, y parece casi imposible poder auparse hasta la medalla de plata. La verdad es que la diferencia entre ambos equipos parece mínima a ojos de un inexperto, así que los jueces sabrán lo que puntúan, aunque en esta ocasión no ha habido demasiada queja por las puntuaciones. Eso sí, cuando ves a Rusia si que notas una diferencia abismal con todas las competidoras y parece imposible acercarse a ellas en muchísimos años. Mañana es la rutina libre y parece casi seguro que el bronce es nuestro. Se luchara por la plata por supuesto, pero esta lejos.
En David Cal siempre se puede confiar. Con sus cuatro medallas a las espaldas era una de nuestras opciones más claras a quedar entre los tres primeros puestos. Era complicado, muchísimo, el mismo David advertía que sus rivales eran muy duros y no iba a ser en absoluto pan comido. Quizá se estaba tapando o quizá no, quien sabe, pero nosotros seguíamos teniendo fe ciega en él. Su prueba, los 1000 metros c1, en la que había sido oro en atenas y plata en pekin, ¡tenía que conseguirlo! Y empezó la prueba y se nos vino el mundo encima. David iba atrás, muy atrás, y los lideres se le escapaban. Los pasos por los parciales eran demoledores en su contra, cada vez se hundía más y más, cada vez la distancia era más insalvable. Estaba claro que no iba a ser, que la medalla se había escapado, gracias David por todos estos años tan maravi… un momento, qué es eso que esta apareciendo en la pantalla como un rayo, ¡es David! Pero no queda casi distancia, pero como palea, con que rabia, con que fuerza. Esta adelantado a sus rivales, cuarto, tercero… ¡segundo! No da tiempo a mas, la línea de llegada aparece y faltan unos pocos metros para poder alcanzar al primero… ¡pero nuestro David es plata! Madre mía, menudo sprint final, que barbaridad de lo que es capaz este gallego en los metros finales y menuda sangre fría para aguantar en las posiciones finales y no desesperar. Que grande es, ¡qué grande!
Pero Cal no iba a ser nuestra única medalla de hoy. Hace unos días, en el recuento de medallas, Findol, uno de los escasos comentaristas de este blog 
Scariolo es un total incógnita, solo él entiende lo que esta haciendo. Rotaciones extrañas, tiempos muertos a destiempo, estrategias que no conducen a nada… Pero entonces, ¿cómo hemos podido ganar? Porque si nosotros estábamos mal, Francia estaba mucho peor. Al principio parecía que nos iba a barrer cuando nos ganaba 22-17 en el primer cuarto. No es que estuvieron haciendo un gran partido, pero nosotros parecíamos que ni estábamos. Poco a poco la cosa se fue estabilizando hasta llegar a un apretado 53-51 en el tercer cuarto. Podía ganar cualquiera ya que los desaciertos se sucedían en ambas canastas. Pero un vistazo a las estadísticas finales lo dice todo: Francia solo anoto 6 puntos en el último cuarto. Y no porque no le dejaran tirar, que le dejaban, sino porque no eran capaces de meter uno. Y nosotros aunque juguemos mal, pues cierta calidad tenemos y hay que ser demasiado malo para no aprovechar un parcial así.

La mañana empezaba con la prueba de triatlon. Los favoritos, los hermanos Brownlee, británicos y dos malas bestias cuyo estilo de competición consiste en atacar continuamente como si no hubiera un mañana. Por nuestra parte, Javier Gomez Noya, nuestra gran baza en los últimos años junto con Ivan Raña, ganador de infinidad de títulos y cuarto en los pasados juegos de Pekin. Esto último quizá fue lo más decepcionante de su carrera, porque a pesar de que es una posición estupenda, en aquella ocasión se esperaba un oro cantado y no fue así. Se temía que a Noya le hubiera entrado el típico miedo olímpico que atenaza a muchos atletas, que a la hora de la verdad no son capaces de dar lo mejor de si mismo. Pero hoy iba a ser otra historia. En la primera parte de la prueba, la de natación, Noya salia segundo del agua y rápidamente se cambiaba para salir primero a recorrer Hyde Park en bicicleta. Poco a poco se iban uniendo más competidores hasta formar un grupo de favoritos que tiraban fuertisimo para evitar que más componentes se unieran a la lucha de las medallas. Esa parte transcurrió a buen ritmo y que sin que nadie parecía querer arriesgarse ante lo que estaba por venir, los 10 kilómetros finales a pie. Y ese fue el momento que eligieron los hermanos para destrozar la carrera. El mayor, Alistair, se puso en cabeza, el menor seguía su estela y el resto de participantes empezaban a quedarse clavados. Todos excepto Javier, que aguantaba como un campeón su ritmo. Viendo que tenían un molesto compañero de aventuras Alistair siguió aumentado el ritmo, empezando a alcanzar una velocidad demencial para este tipo de pruebas. Tan demencial que su hermano no pudo aguantar demasiado tiempo y se queda descolgado. Solo quedaban Alistair y Javier, corriendo como si el diablo les persiguiera. Parecía que el británico podía aumentar de velocidad indefinidamente y así lo hizo, llegando un momento en que Noya no pudo más y tuvo que contentarse con seguirle a cierta distancia. No había nada que hacer, era imposible alcanzar la primera posición y la segunda era algo maravilloso para el nivel que había tenido la prueba. Alistair cruzo la linea de meta, con un tiempo de 29:07 en los últimos diez kilómetros… ¡brutal! Gomez Noya llegaba segundo y ambos caían derrumbados tras la línea de meta. El menor de los hermanos llegaba a poca distancia y los tres conformaban un podio espectacular.
La segunda del día era la crónica de una medalla anunciada. A Marina Alabau le bastaba con ser séptima en la medal race, disputada solo por diez participantes. Y la prueba se desarrollo con una tremenda placidez. Las rivales de la sevillana decidieron marcarse entre ellas y olvidarse de alcanzar el oro, lo que Marina aprovecho para ir escalando puestos y colocarse en cabeza de pruebas. Se la vio tan bien y tan confiada, que en la última parte se lanzó hacia la victoria y vaya que si la consiguió. Una victoria que no pareció demasiada complicada pero que hay que recordar que se fraguo en las diez regata anteriores, ya que los puntos se acumulaban para esta última. Marina ha dominado su especialidad en todo momento y nunca nadie pareció inquietarla seriamente. Desde la segunda regata ocupa la primera posición y la llevo hasta el final, hasta el oro. No es que fuera fácil, es que ella lo hizo fácil.
La siguiente medalla del día vino en natación sincronizada, como estaba cantado, solo que no se sabía el color del metal. El bronce estaba más o menos asegurado y había que recortar alguna décima a las chinas para hacernos con la plata. Aunque la verdad es que por lo que se transmitía desde el mismo equipo de sincronizada la plata era imposible porque los jueces nos habían «tongado» unas décimas. Incluso la misma entrenadora de las chicas daba declaraciones a diestro y siniestro mostrando su decepción por el comportamiento de los jueces. ¿Cómo no podían ver que nosotros lo habíamos hecho mejor? ¿Cómo? La verdad es que esta situación no es nueva, hace cuatro años se repitió el mismo mantra pero esta vez contra las rusas. Nuestro ejercicio era el mejor, el más original, el más vistoso, el más trabajado, el más más y el más de los mases. ¿Cómo los jueces eran tan ciegos? Menos mal que una vez rajado todo lo que se pudo, se pusieron a trabajar seriamente en arañar esas décimas. Se trabajo mucho, se vieron vídeos, se encontraron errores, se incidió en los puntos a corregir y se noto una barbaridad en la exhibición de hoy. Por un lado las chinas no estaban tan explosivas como ayer y por el otro nosotras realizamos la rutina con una gran perfección. Andrea Fuentes y Ona Carbonell se salieron. Así sí, así sí que podemos decir de verdad que nos merecemos quedar por delante de las chinas, como así fue, medalla de plata a un trabajo excepcional.
La medalla más uno del día es de un color desconocido. Se trata de un oro o de una plata porque estamos hablando de una final por equipos. En este caso las chicas de waterpolo femenino que en su primera participación en unos juegos están dejándonos a todos con la boca abierta. Aún no han perdido ni un partido y solo un equipo ha sido capaz de empatarnos: nuestro rival en la final, los Estados Unidos.