Primer aniversario de este blog, y
parece que fue ayer cuando me dije: yo necesito otro blog para contar
mis cositas. Aunque supongo que ya lo sabréis todos, ya que la
mayoría venís de allí, tengo otro blog bastante
veterano (el mes que viene cumple cinco años) en el que me
dedico a hablar de cómics y a polemizar sobre todo lo habido y
por haber en el medio. El problema es que aunque ese blog me ha dado
innumerables satisfacciones (y disgustos) terminó
convirtiéndose en una prisión ya que estaba tan
centrado sobre un tema que era un poco como traicionar a los lectores
si de repente salía con otro tema. Y muchas veces me hubiera
apetecido hablar de otros temas, cuando veo una película que
me gusta, o un libro que disfruto, o una música que me
emociona. Por eso nació este blog para hablar de todos esas
cosas que me surgieran por la cabeza, sin ningún tipo de orden
y concierto. Y el resultado lo tenéis en vuestras pantallas,
un blog totalmente heterogéneo, donde ni vosotros sabéis
de que va a ir el siguiente post ni yo tampoco. Y eso es para mi lo
que ha hecho muy divertido, que nunca jamás supe que es lo
venia a continuación.
El «problema» de tener dos
blogs, y sobre todo cuando uno esta muy consolidado en su sector, es
que tienes acceso a las visitas de ambos. Y mientras uno tiene una
salud estupenda coqueteando con las mil visitas diarias, el otro
muchas veces no llegaba a las cien y eso provoca sensaciones
encontradas. ¿Me alegro por uno? ¿Me entristezco por el
otro? Es como tener dos hijos, a los dos los quieres por igual, pero
si uno triunfa en todo y el otro tiene menores expectativas, esta
claro que no los puedes juzgar por el mismo rasero. Además,
una de las cosas por las que me he sentido culpable a lo largo de
este año es por llamar a este blog «El otro», como
si fuera una especie de amante despechada. Y es que mientras que el
de tebeos tiene unas siglas que se pueden pronunciar, UTCON, este no
goza del mismo privilegio, NSUN, y llamarlo en su forma inglesa NAN,
tampoco tiene mucho sentido. El nombre que tiene el blog me parece
perfecto, no me arrepiento en absoluto de él, pero tengo que
encontrar una manera de llamarlo que sea diferente a «el otro».
Ante todo quería daros muchas
gracias a los lectores de este blog y a los que habéis escrito
algún tipo de comentario. Era toda una alegría
encontrar en mi correo un comentario venido de este blog y me daba un
subidón tremendo. Ya sé que los temas tratados aquí
no inducen tanto al debate como en el otro blog y por lo tanto la
conversación no es todo lo fluida que me gustaría, pero
estoy encantado de ver que alguién se molestaba en escribir
algo en mi blog de menor edad. En momentos así es cuando sabes
que ha merecido la pena el esfuerzo.
El post anterior que trata sobre el
primer episodio del Prisionero, es una tradición que intentare
seguir todos los años, hablando en cada aniversario de un
capítulo de la serie. A ver si llegamos a los 17 que son los
que existe y luego… luego ya veremos que estaremos todos muchos
mayores. A por el año dos, a ver que nos depara.







