Cuando veo el nombre de Nathan Fillion asociado a una serie de televisión empiezo a poner en marcha el reloj de la cuenta atras para la cancelación. Recordemos Firefly o Drive. Por allí paso nuestro hombre y por allí dejo de crecer la hierba. Ahora nos llega protagonizando Castle, una nueva serie que durara… ¿hacemos una porra?
Castle podría encuadrarse dentro de las series «procedimentales» o de caso a la semana. En este caso Fillion encarna a un escritor de novelas de misterio de gran éxito que se ha quedado sin inspiración y que se ve arrastrado a un caso debido a que un asesino en serie está copiando los crímenes de sus libros. Esto que suena a trama larga y de siete u ocho temporadas mínimo, teniendo a un protagonista tan gafado tiene que acabarse en el mismo piloto para no dejar la serie colgada. Dicho y hecho, el caso no va más allá de este capítulo cosa que agradece mucho y que lo hace algo redondo y muy entretenido de ver. En menos de una hora, presentan la serie, los personajes y te cuentan una historia cerrada, lo justito para enganchar. ¿Y cómo continua? Pues hay una policía, que esta bastante buena, que es la que se encarga de este primer caso y al bueno de Fillion no se le ocurre otra cosa que para mojar escribir lo suyo sera pegarse a la chica para documentarse. Y ya tenemos parejita para el resto de la serie.
No nos engañemos, el piloto tampoco es la octava maravilla del mundo pero es muy entretenido se deja ver muy bien. Fillion esta superior, llevándose todo el protagonismo de calle y sacando a relucir toda esa socarronería que tan bien le sienta. Le han hecho la serie a la medida, a ver si así triunfa de una vez por todas. Veremos que tal el segunda capítulo, que nos dara una pista más clara de por donde va a ir todo. Eso sí, el piloto como tiene que ser, para abrir boca y dejarte con ganas de más. Bien hecho.
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Los guionistas de Como conocí a vuestra madre son unos cachondos



You want a fight
Este post contiene spoilers del capítulo número diecinueve de la tercera temporada de Heroes. Te puede fastidiar parte de una trama que parece importante, aunque la verdad después de saber como queda como que no lo era tanto. Sigue bajo tu propio riesgo.
– Oh. You want a fight. Is that what you were expecting? Son kills his father? Epic battle? Ah, that’s a myth. No, life…
Life never gives you what you want.
La mejor línea de dialogo que he visto en toda la serie desde aquel de Daphne. Sylar llevaba varios capítulos buscando a su padre y mareando la perdiz como es habitual en la serie. En el viaje que dura varios capítulos, algo habitual en el personaje, descubre que su padre es una persona muy malvada con la que tiene una cuenta pendiente. Cuando por fin llega a su lugar de destino una espera una batalla épica, una lucha de titanes, un algo… Pero como es habitual en la serie no pasa nada de nada, solo blablabla y más blablaba, ¿para esto tienes superpoderes? Pero algún guionista rebelde ha metido esa línea de dialogo. Es un mensaje, nos entienden y saben que estamos sufriendo.
Dollhouse
La nueva serie de Joss Whedon es una
cosa extraña. Con un guión bastante incomprensible en ocasiones se
esta pegando una bonita en cuanto a las cifras de audiencias
televisivas. Sin embargo tiene un no sé que, que se yo, que te atrae
como una polilla a la lux. Dollhouse por ahora es una serie que no
pasa de decente, pero que tiene pinta de convertirse en algo muy
grande a poco que la dejen, ya veremos si le dan tiempo. Hasta ahora
solo han emitido cuatro episodios de esta serie, así que quizá sea
un poco apresurado hacer un juicio de valor, aunque esto es internet,
esto es un blog, ¿para qué esperar más?
Dollhouse es la historia de una especie
de empresa privada llamada como el título de la serie que tiene una
serie de agentes, los Activos, a los que se les implanta una nueva
personalidad según el tipo de misión que tengan que realizar.
Cuando terminan se les borra la memoria y vuelta a empezar. La
empresa como no, cobra una pasta gansa por ello pero los Activos
pues… esto… la verdad es que no termino de entender que ganan
ellos con esto, ya que cada vez que se les borra la memoria parecen
zombies que vagan por la «casa de muñecas» haciendo
ejercicio o comiendo. No es como si fuera uno de esos casos de «tengo
que servir a mi país» y se prestan a lo que sea por ello, no,
aunque en un capítulo insinúan muy por encima que algo de eso puede
haber. Pero por ahora ninguna pista concreta excepto que muy legal no
parece, ya que un agente del FBI esta detrás de ellos.
Aún así la premisa de la serie da
lugar a pensar que estamos ante una serie a lo Alias, con Eliza
Duskhu en plan Sidney Bristow, pegando tiros y hostias en cada
misión. Y tiros y hostias hay, pero misiones pues… esto… Resulta
que aunque hay misiones típicas de agente secreto, también las hay
simplemente de salir el fin de semana con un tío. Sí, sí, como lo
leéis, en plan «me gustaría tener una novia perfecta que fuera
conmigo de acampada». Y eso implica sexo amigos, ¡viva! Por eso
me cuesta comprender que es lo que sacan los activos de todo esto o
simplemente que papel cumplen en las misiones. En el tercer capitulo
a uno de ellos le meten una personalidad totalmente inútil y que
solo sirve para estorbar a la protagonista. Al final del capítulo y
si estas dispuesto a hacerte una paja mental puedes encontrarle
cierto sentido a aquello, pero la verdad es que cuesta bastante.
Así que, ¿qué tiene esta serie? Si
fuera la típica serie episódica de misión por capítulo seria un
completo desastre, porque es lo más flojo de la misma. Lo más
reseñable es la trama de fondo que en el cuarto capítulo ha
empezado a ocupar gran parte de la serie y que se plantea como algo
muy interesante: los activos empiezan a tener recuerdos de sus vidas
pasadas y uno de ellos esta saboteando las misiones. Ahí es donde la
cosa empieza a adquirir otro cariz y se desvela como un complejo
puzzle con muchas más implicaciones de las que se ven a simple
vista. Si las cosas siguen por ahí esta puede ser una gran serie, a
mi su último capítulo me ha entretenido mucho y me ha gustado
bastante.
Sin embargo la audiencia le esta dando
la espalda, como es de esperar viendo el extraño discurrir de
capítulos y la dificultad en discernir algún rumbo. Los
espectadores deben estar totalmente perdidos, como yo lo estoy, y
supongo que solo los muy fieles a Whedon (yo no lo soy) aguantaran
carros y carretas. Habrá que fiarse de la paciencia de la Fox, que
la verdad nunca ha sido nada de lo que fiarse, pero es que esta serie
puede terminar siendo algo grande si le dan cacha. Espero que los
directivos entienda eso, que a la larga esta serie puede terminar
dándoles grandes beneficios. Cada capítulo es un poco mejor que el
anterior, a ver donde nos lleva esto.
Babylon 5
Últimamente me he puesto algo
nostálgico y me he puesto a recordar esta serie que paso con más
pena que gloria por nuestro país. La verdad es que ahora que lo miro
en perspectiva ni siquiera sé como pude aguantar aquello, pero es
que cuando uno se hace fan, fan es lo que le pasa, que lo sufre hasta
la medula.
Babylon 5 es la historia de la estación
espacial del mismo nombre y de como las distintas razas que pueblan
el universo la utilizan como lugar de encuentro para negociar,
comerciar o guerrear. Es una especie de punto de encuentro que con el
trascurrir de los episodios se va convirtiendo en el eje del
universo y el lugar en el que todo ocurre y todo pasa. No quiero
desvelar detalles de la historia porque lo bonito es descubrirla
según la veis, pero imaginaros un señor de los Anillos en el
espacio, con grandes personajes, intensas batallas, giros de guión
inesperados y una guerra épica entre el bien y el mal. Pues eso.
Lo novedoso de esta serie (o entonces
lo era) es que las cinco temporadas que la componen formaban un todo
que componían una gran historia. 5 temporadas = 5 años de historia,
donde cada temporada representaba un año de los acontecimientos de
la trama general. Y todo estaba planeado desde el primer capítulo,
por lo que cualquier pista, cualquier elemento de la trama podría
ser crucial para los acontecimientos posteriores… y terminaba
siéndolo. Entonces se comparaba con leer una novela que costaba de
cinco capítulos y la comparación no va mal encaminada, Babylon 5 es
un todo y así hay que completarla. Tiene sus capítulos mejores y
peores pero donde se convierte en una serie extraordinaria es en su
conjunto.

Todo eso en teoría claro, que en la
práctica es un poco peculiar. La primera temporada es bastante
normalita tirando a aburrida en algunos momentos. Es la típica «uy
lo que va a pasar» pero nunca pasa. Si te dejas guiar por esta
temporada, Babylon es una de las series más vulgares que te puedas
tirar en la cara. Había que hacer cambios para la segunda temporada
y lo primero que hicieron fue echar al protagonista «principal»
(al comandante de la estación) y sustituirlo por el más televisivo Bruce Boxleitner. Es curioso
porque habíamos dicho que la historia estaba planificada desde el
principio y este «despido
de mutuo acuerdo» no podía ser previsto por ninguna de las
partes. Pero hete aquí que su creador JMS, sabiendo como son las
cosas en televisión había preparado desde el principio una especie
de puerta de salida para todos los personajes por si algún actor
abandonaba la serie en cualquier momento. Resulta increíble ver como
en una historia tan compleja se va un elemento que se suponia
indispensable, lo superan sin problemas e incluso integran su marcha
de una manera magistral varias temporadas más adelante. Es
alucinante pensar que eso que hacen con el comandante Sinclair no
estaba previsto desde un principio.
Con el bueno de Bruce la segunda
temporada fue otra cosa y ya empezaban a pasar cosas de verdad, cosas
de las que se llevaba hablando algún tiempo y que por fin
cristalizaban. Esta era una gran temporada y que te lograba enganchar
cosa mala. Aquí veías que sí era cierto todo eso de lo que se
había estado hablando desde el principio y que aquello podía ser
una magnifica serie si la cosa seguía igual. Y entonces llego la
espectacular, alucinante, increíble y majestuosa tercera temporada,
donde no paran de ocurrir cosas y donde todos y cada uno de los
capítulos son extremadamente buenos. Su zenit curiosamente se
encuentra a mitad de la temporada con el capítulo Severed Dreams,
donde acontece una de las mejores batallas espaciales que he visto
jamás y donde la trama pega un vuelco de proporciones colosales.
Espectacular.

La cuarta temporada va por los mismos
derroteros pero resulta que la cadena que esta emitiendo la serie no
le garantiza una quinta temporada al autor y este, ante el miedo de
dejar la serie totalmente colgada decide darle un final digno a la
serie y se pone a cerrar tramas a toda leche, dejando exhausto al
espectador ante la velocidad con la que se desarrollan los
acontecimientos. A los dos tercios de la cuarta temporada se «acaba
la serie» y en solo ocho capítulos deben resolver un cabo
suelto de proporciones espectaculares que lleva planeando desde el
principio. Es una gran temporada pero la sensación de prisas te dejo
con cierto mal sabor de boca, ya que tienes la sensación que podía
haber sido como la tercera pero las circunstancias lo impidieron.
Aquí es cuando entra TNT y además de
producir dos tv-movies para cerrar bien la serie decide encargar una
quinta temporada, dejando a la serie sin una gran trama que tratar e
inventándose argumentos casi de relleno para esta quinta temporada
que resulta ser un poco chusca. Si, seguía teniendo su aquel, pero
no tenía ni la mitad de la gracia de las temporadas anteriores.
En España fue una risa seguir la
serie. Empezó bien la cosa con TVE1 emitiéndola sobre las seis de
la tarde, aquello era maravilloso. Pero las bajas audiencias (serie
de ciencia ficción, ¿qué esperaban?) hacen que rápidamente la
releguen a un horario mas «adecuado»: sábados y domingo a
las 7 de la mañana. No veáis los madrugones que me tuve que pegar
algunos días ya que aunque tenía mi VHS a pleno rendimiento a
televisión española le gustaba jugar a hoy te la pongo, hoy no, hoy
te la cambio de horario, hoy no. Aquello duro hasta la tercera
temporada momento en el que TVE ya no quiso saber nada más y donde
nos dejo a todos colgados. Y aquí es donde no sé como y gracias a
mis amistades, me llegaron unas cintas VHS grabadas de Argentina con
los capítulos doblados al español de allí. La verdad es que la
cosa nos chirriaba bastante, pero era tal el mono de ver terminar la
serie que se aguantaba cualquier cosa y aunque aquello fue un
suplicio al menos se podía ver. Ay lo que hubiera dado yo por un p2p
en condiciones.
Para terminar decir que aunque hoy en
día la serie se vea un poco antigua (es del 94) en su día fue
pionera en distintos aspectos como los efectos especiales y el emitir
los capítulos en formato panorámico (aunque entonces casi nadie
tenia televisiones de esas así que nadie se dio cuenta). Es un
magnifica serie que merece mucho la pena ver en su totalidad ya que
es cuando realmente adquiere todo su sentido. Si la puedes ver que
sea entera, ya veras como la disfrutara. Y ojito con ver los opening
de cada temporada, que resulta que los iban cambiando y te van
revelando toda la trama hasta este momento.
Generation Kill

Miniserie de 7 capítulos producida por
la HBO, narra la historia del primer batallón de reconocimiento de
los marines, evidentemente del ejercito estadounidense, en la
invasión de Iraq del 2003. Como cualquier serie de la HBO, goza de
una factura impecable, unos actores soberbios, una producción
espectacular, pero según como te acerques a la serie puede resultar
decepcionante o todo un descubrimiento.
Si te acercas a esta serie esperando
ver una serie de guerra con tiros, muertes, batallas espectaculares y
todas esas cosas seguro que te vas a quedar con un palmo de narices
porque esto no va de eso. Hombre, claro que hay escenas de disparos y
tal, pero se reducen a la mínima expresión por dos motivos: primero
porque hacen más hincapié en retratar la vida de los soldados y
segundo porque… ¡no había enemigo con el que pelear!
Evidentemente, había resistencia, hombres armados, minas, bombas,
etc, etc., pero lo que se encontraron allí dista mucho de un
ejercito preparado para contener una invasión. En la serie hay
varias escenas donde van a conquistar puntos estratégicos que están
completamente abandonados y solo tienen dificultades en las ciudades,
donde es más fácil atrincherarse.
Dónde es interesante esta serie y
donde más atención pone es en retratar la vida del soldado moderno
en las guerras de hoy en día. Y no hablo de que utilice alta
tecnología o las armas más mortíferos (al contrario, tienen una
escasez continua de pilas para los visores nocturnos y se desplazan
en humvees, que no son lo más adecuado para enfrentamientos armados)
sino de como se enfrenta a un soldado a una invasión de una
superpotencia a un país que se esta desmoronando. Es un retrato
desalentador y cruel, tanto que no sé como son capaces los
americanos de convivir con el hecho de tener tal ejercito, lleno de
mandos con serios problemas mentales e incapaces para asumir el
mundo. En esta serie no mueren soldados americanos, iraquies unos
pocos, pero sobre todo los que mueren en un número excesivo son los
civiles que solo son culpables de vivir allí. Es lo que tiene jugar
con armas de fuego, que acaban cayendo todos los que están en medio.
La serie va de menos a más y al final
te deja con la sensación que han sido pocos capítulos. Pero lo que
me ha sorprendido más al terminarla es que para realizar este post,
este buscando información sobre la misma por internet y resulta que
la serie es una
historia real, lo que le da un punto de vista más tétrico y
desolador. Incluso el publicar la historia tuvo consecuencias para
los marines del batallón, siendo algunos de ellos disciplinados
según los hechos que se narraban en el libro. Pero aún así cuesta
más comprender como no se remueven más conciencias en el país de
las barras y estrellas, porque tiene tela el ejercito que tienen y
como se comporta. En un conflicto con un oponente preparado, hubieran
muerto cientos de ellos. Solo hace falta recordar el desastre de Mogadiscio.
Generation Kill es una gran serie
siempre y cuando asumas que no es DE guerra sino SOBRE la guerra.
Aunque los primeros capítulos me costaron un poco al final la
disfrute bastante, tanto que acabo de encargar el libro vía
internet. Aunque cualquier guerra es un asco, este tipo de guerra es
la peor que existe y es que el ejercito norteamericano es la peor
plaga que podría existir sobre la faz de la tierra. Pero la culpa es
de su comandante supremo, que es el que permite tales barbaries.
En terapia
En terapia es una serie de la HBO…
peculiar. Es la historia de un terapeuta y cinco de sus pacientes a
los que va recibiendo a lo largo de la semana. Cada capítulo
dura una media hora y se corresponde con cada una de las sesiones. La
serie es diaria, de lunes a viernes, y en cada capítulo se emite el capítulo
correspondiente a la visita del día. Así si vamos
siguiendo la serie como se concibió originalmente, el lunes
visita la consulta Laura, que esta enamorada del terapeuta, el
martes Alex, un militar con un ego descomunal que no se siente
culpable de las matanzas cometidas en el campo de batalla, el
miércoles Sophie una adolescente con ansias suicidas y el
jueves Jake y Amy, una pareja con graves problemas en su relación.
¿Y el viernes? Pues el viernes es el día que le da la
puntilla a la serie porque es cuando nuestro terapeuta visita a una
antigua amiga suya para que le haga terapia a él. Así
la primera semana de sesiones no resulta especialmente interesante ya
que ni conoces a los personajes y seguramente tampoco te resulte
especialmente interesante lo que cuentan. Solo van a la consulta, se
sientan en el sofa y sueltan su rollo, es lo que llamaríamos
un coñazo insoportable. Y lo es, pero el quinto día,
cuando vemos que es lo que realmente piensa el terapeuta de sus
pacientes la cosa adquiere un interés inusitado ya que
comprobamos que es tan humano como ellos y que quizá a él
también le atraiga su paciente justo en el momento en que
atraviesa una crisis matrimonial.
Esta serie me tiene totalmente
enganchado. La estoy siguiendo por la Fox todas las noches y es de
esas que necesita que le dediques el cien por cien de atención
ya que no hacen otra cosa que hablar y de repente las conversaciones
sufren giros inesperados cuando el terapeuta introduce alguna de sus
hipótesis. No tiene acción, no pasa prácticamente
nada, simplemente es gente hablando en una habitación y en
muchas ocasiones se hace extremadamente duro de seguir (yo algún
día que tenía sueño me quede dormido viéndola).
Pero el hecho de conocer los pensamientos del terapeuta le da un
punto de vista interesante ya que pasas de respetarle la primera
semana por parecer un excelente profesional a considerarle un tipo
algo cabrón al querer llevar a veces a sus paciente a sus
propio terreno. Cada semana la serie va ganando bastante y llegas un
punto que te empieza a aparecer especialmente grave algunas cosas que
están pasando. Y eso que no pasa nada nunca.
La verdad es que tengo muchas dudas
acerca de si recomendar esta serie o no. Para mi es algo totalmente
imprescindible y tengo estructuradas las noches en torno a ella
(aunque a veces meto video y la veo al día siguiente, tampoco
hay que dejarse dominar por el directo) pero tengo reconocer que a
veces se pasa de peñazo. No todas las conversaciones son
interesantes, a veces hay historias sin sentido que solo interesan a
la persona que las cuenta, es como si tu vecino te contara todas sus
neúras, pues seguro que algunas son la leche y otras te
interesan un carajo. Pues exactamente igual pasa con esto. Aunque en
general la cosa se va haciendo interesante, muchas veces es
insoportable hasta decir basta. Por eso verlo en dosis diarias de
media hora es lo más recomendable, no da tiempo a que te
empache. Hoy es martes, esta noche toca Alex, que se acaba de acostar
con…
Héroes, ¿buena o mala serie?

Apuntaba Jaskier en el post anterior
una serie de comentarios interesantes sobre la calidad de esta serie,
o sobre la supuesta falta de calidad de la misma más bien. Aunque lo
que más me ha llamado la atención y sobre lo que quería debatir es
la siguiente frase:
«En serio, yo- respetando siempre el gusto de
cada uno y tal- soy incapaz de comprender el éxito de esta serie,
muy especialmente entre los seguidores de comic de superhéroes.»
Y es que claro, uno es seguidor
acérrimo de los cómics de superhéroes y pasa lo que pasa…
Heroes no es una mala serie, pero
tampoco es una serie extraordinaria ni maravillosa. Vamos, que hay
unas cuantas que se emiten ahora mismo que la superan. Toda su fama
le viene de la primera temporada, en la que sorprendió a propios y
extraños porque era un concepto totalmente original… en
televisión. Bueno, exactamente tampoco era muy original, que ya
habido engendros como Mutante X en pantalla, pero la forma de contar
la historia y de acercarse desde un supuesto punto realista a la
existencia de los superhéroes fue lo que la hizo abrirse hueco entre
la audiencia que la aupo hasta lo más alto.
Tengo que reconocer que los primeros
capítulos de la serie me gustaron pero no me parecieron la hostia. Tenía su aquel, pero tanto
como para hacérselo encima, como que no. Cada capítulo era mejor
que el anterior, pero no me terminaba de emocionar. Hasta que llegue
a ese capítulo donde Hiro viaja al pasado para intentar salvar la
vida de la camarera que es asesinada brutalmente. Ahí si que la
serie pego un salto de calidad ya que se concentró más en narrar
una historia puntual y muy emocional que en seguir dando saltos de
aquí para alla sin saber donde ir. Otro capítulo extraordinario fue
el del relojero, o la vida de Sylar, que es otra pieza maravillosa de
ingeniera que te deja sin aliento. Y el final estuvo bastante bien, o
al menos a mí gusto, ese sacrificio final por parte de los heroes
fue esplendido.
Pero llego la segunda temporada y la
cagaron. No voy a extenderme mucho más, ya que escribí un post al
respecto
que incide en todos los aspectos negativos de la temporada. Pues en
la tercera… ¡lo han vuelto a hacer! Empiezo a pensar seriamente
que la culpa de todos los males la tiene el que no se atrevan a matar
a los personajes. En la primera temporada lo hacían y aquello era
dramático, el pintor, el marido de Niki, la chica aquella que se
estaba liando con Mohinder, la dulce camarera… Esta empieza con un
personaje metiéndole tiros a otro que no tiene poderes curativos ni
nada… ¡y se cura milagrosamente! En otro capítulo matan a Ando y
automáticamente el cerebro empieza a carburar: sera un clon, o un
doble, o su hermano gemelo, o un tipo del futuro, o del pasado, o un
truco, o lo que sea, pero no esta muerto. Y efectivamente, no hay
huevos, así que la escena en la que Ando es atravesado por una
espada se observa con un indiferente: bah, si no le ha pasado nada. Y
ahí es donde la pierde mucha credibilidad y donde todos los defectos
de los cómics aparecen: si da igual lo que pasa, ya que nadie muere
nunca¿a quién le importa la serie? Encima en un ejercicio de malabarismo espectacular nos cuentan que Claire no puede morir jamás, lo que hunde totalmente la premisa que dió origén a la serie, ¿se estabán dando cuenta de eso al meter esa frase?
Por otro lado, como lector habitual de
superhéroes tengo que decir que es algo natural para mi ver la
serie. Es decir, es como comprarse el número 483 de Spiderman, que
no sabes si lo haces porque te gusta el personaje o porque llevas
tantos años leyéndolo que se ha convertido en algo habitual en tu
vida. Para mi Héroes me habla de tu a tu y aunque soy capaz de
reconocer fácilmente que la calidad de la serie no es demasiado
elevada, sobre todo en su último tramo, la veo con más gusto y con
más agrado que otras series de mejor factura. El principio de la
tercera temporada fue: «¡están plagiando días del futuro pasado!»
Pero aún así me quede a verla a reconocer lugares comunes y a
intentar adivinar por donde iban a ir los tiros. Es mi comida
habitual, y a mi me gusta, aunque a veces sepa a rayos.
En teoría, a partir de ahora la
tercera temporada es cuando tiene que empezar a mejorar, ya que están
a punto de reunir al supergrupo de villanos que se supone dará caña
al resto de personajes. Veremos si es así, ojala remonte un poco,
porque sino menuda decepción.
Daphne?
Este post contiene spoilers del sexto capítulo de la tercera temporada de Heroes. No es un spoiler demasiado serio, no te va a fastidiar la trama general ni nada, pero es un spoiler. Sigue bajo tu propio riesgo.
-Daphne?
-How do you know who I am?
-Um, it’s actually kind of complicated. Lucky guess.
-Can we go somewhere and talk?
-Yeah.
-Uh, yeah.
[….]
-So this… this isn’t about us?
-Us?
-Yeah.
-No. Sorry. Who told you my name?
-No one. I had this dream about the future. But it wasn’t a dream, it was real. And you and I were… We were married. And I know about your speed ability and we have this beautiful baby girl and this pet turtle and we were so… So happy. We’re soul mates. I came here looking for you, and what did I find? You’re waiting for me. I mean, that’s got to mean something, right?
-This is getting kind of stalky. So, um, I got to go.
La tercera temporada de Heroes esta siendo algo lenta y porque no decirlo un poco tostonazo. Pasa lo de siempre y al ritmo de siempre, vamos, que todavía no ha pasado gran cosa. Pero en el sexto capítulo hay uno de esos diálogos que me parece absolutamente delicioso y que es el que habéis podido leer más arriba. En el capítulo anterior Parkman había tenido una visión del futuro gracias al peyote magico que le da un africano que pinta lo que va a pasar (no lo había visto nunca) y vió todo ese que le cuenta a la chica. Así que cuando va a buscarla, complemente prendado de ella, en vez de intentar soltarle un rollo que explique como la conoce le tira todo directamente a la cara. ¡Estabamos casados, eramos felices y eramos almas gemelas! Brutal, me encantan estas cosas, son las que hacen girar el mundo.
El ala oeste de la casa blanca

Este fin de semana emitieron en AXN el
último capítulo de la séptima temporada de esta serie, así que
después de muchísimos años por fin he podido ver la serie entera.
Sí, ya sé que acabó hace más de dos años, pero es que esta la
seguía por los canales televisivos habituales, a pesar de que
Televisión Española consiguió provocarme un parón brutal que casi
hace que abandone la serie debido a su manía de ponerla a altas
horas de la madrugada. Me la podía haber descargado en su día pero
le tenía un miedo brutal al nivel de inglés que se utilizaba en la
serie ya que incluso en español resulta muy complicado seguirla.
Pero una vez llevado por el mono y por saber quién resultaba elegido
candidato a la presidencia en la convención demócrata no pude
resistirme y lo hice. Entonces me di cuenta que lo único que no
entendía era en inglés era exactamente lo mismo que no entendía en
español, algo parecido a lo que pasa en Urgencias o en House, que
más allá del Lupus no sabes de que están hablando.
El ala oeste es una serie de tintes
políticos que narra el mandato del presidente Bartlet (Martin Sheen) y todo su
equipo de trabajo, centrándose más en los segundos que en el
primero. Y… vaya, me acabo de dar cuenta que he cometido un pedazo
de spoiler en el primer párrafo, porque en el momento que dices que
son siete temporadas y llegas a la cuarta y están haciendo campaña
para el segundo mandato pues… pues… pues eso vaya, que no hay que
ser muy lumbreras para saber lo que pasa. Y menos mal que por ley no
pueden estar más de ocho años en la presidencia que sino eran
capaces de seguir hasta que el cuerpo aguante, aunque la verdad tal y
como acaba la serie, con el nuevo presidente tomando posesion del
cargo, podían haber seguido sin problemas. Pero bien esta lo que
bien acaba y no se eterniza hasta la eternidad.
No lo he dicho aún pero evidentemente
es una serie magnifica que merece muchísimo la pena ver. Y eso que
cuesta venderla a los demás, porque una serie sobre política ya es
algo duro de por si, y si encima decimos que es sobre política
americana pues peor aún, sobre todo porque tratan temas que son
totalmente extraños para nosotros. ¿ La quinta enmienda ? ¿Qué es
eso? Y no te creas que se cortan, que en muchos capítulos sueltan
auténticos chorreos sobre leyes, senadores, presupuestos o lo que
sea y se hace durísimo sobre todo por la velocidad a la que sueltan
los diálogos. Pero pasado unos capítulos y acostumbrado al ritmo la
cosa empieza a cambiar y se empieza a descubrir unos guiones
realmente interesantes y unas historias realmente emotivas. Es toda
una lección de como debe hacerse una serie, que aunque se centre en
un tema determinado es capaz de tocar muchos palos sin traicionar su
espíritu.
Como toda serie larga, tiene su
altibajos y hay varios momentos en que la cosa se hace algo pesada
(la enfermedad del presidente, que parece que este agonizando
capítulo a capítulo durante un periodo muy tortuoso de la ¿tercera?
Temporada) pero la cosa siempre remonta el vuelo. En la quinta
temporada se nota incluso cierta escasez de ideas por parte de los
guionistas, agravada por el abandono de su creador, pero en la sexta y séptima vuelve a brillar centrando sus
argumentos en la campaña de los nuevos candidatos, que guarda una
cantidad escalofriante de paralelismos con la actual campaña de
Obama y McCain. En serio, si queréis saber como funciona una campaña
de esas características, las dos últimas temporadas son lo que
necesitáis. El capítulo de la convención demócrata es
espectacular.
Aunque lo que más me ha sorprendido de
esta serie es que sea capaz de aguantar sietes temporadas en los USA,
porque me parece una serie demasiado inteligente dirigida a un
público muy minoritario. No es que el espectador necesita ser más
listo de lo normal para verla, pero en muchas ocasiones se necesita
una gran cantidad de concentración para seguir las tramas y no veo
yo al típico espectador de American Idol viendo esto. Pero a lo mejor es que tenemos una idea
muy equivocada de los americanos.
Gran serie, una de las grandes de la
televisión americana. Merece la pena verla con calma y tranquilidad
para enamorarse de esos grandes personajes y esas maravillosas
historias. Si tienes una oportunidad no te arrepentiras.