





Este post contiene spoilers del capítulo número diecinueve de la tercera temporada de Heroes. Te puede fastidiar parte de una trama que parece importante, aunque la verdad después de saber como queda como que no lo era tanto. Sigue bajo tu propio riesgo.
– Oh. You want a fight. Is that what you were expecting? Son kills his father? Epic battle? Ah, that’s a myth. No, life…
Life never gives you what you want.
La mejor línea de dialogo que he visto en toda la serie desde aquel de Daphne. Sylar llevaba varios capítulos buscando a su padre y mareando la perdiz como es habitual en la serie. En el viaje que dura varios capítulos, algo habitual en el personaje, descubre que su padre es una persona muy malvada con la que tiene una cuenta pendiente. Cuando por fin llega a su lugar de destino una espera una batalla épica, una lucha de titanes, un algo… Pero como es habitual en la serie no pasa nada de nada, solo blablabla y más blablaba, ¿para esto tienes superpoderes? Pero algún guionista rebelde ha metido esa línea de dialogo. Es un mensaje, nos entienden y saben que estamos sufriendo.
Me encanta que en Gran Bretaña la mayoría de la series tengan seis episodios (excepto el Doctor Who, que es eterno por siempre, ¡viva!) porque así van al grano y cuentan lo que tienen que contar sin estar mareando la perdiz durante capítulos y más capítulos. De esta manera no solo evitan las temporadas tediosas sino también la invasión de series «procedimentales», es decir, aquellas donde el protagonista que tiene una cualidad que le hace especial resuelve el caso de la semana. Seis capítulos, si mola pues estupendo y sino pues no has perdido miserablemente el tiempo de tu vida.
Dead Set narra la historia de la típica invasión zombie que se apodera de todo el mundo pero con las cámaras centrándose en un grupo muy particular de personajes: los habitantes de la casa de Gran Hermano. La serie producida por la misma que realiza el programa allí, empieza como si fuera un capítulo de gran hermano, con la casa de verdad, con la presentadora de verdad y con un grupo de concursantes que se enfrentan a las nominaciones. Es decir, que mientras en España se les ocurren imbecilidades como el gran marciano, en las islas te montan un pedazo de serie con un argumento escalofriante y con unos efectos especiales acojonantes, vease los maquillajes de los zombies. Que asco damos.
Aunque el argumento de la serie pueda llevar a pesar que es una cosa ligerita y que podría centrarse en la comedía, nada más lejos de la realidad. Según vamos metiéndonos en la serie, las escenas violentas, de gore extremo y de terror puro se van alternando una detrás de otra. No es una serie sencilla ni agradable de ver ya que de vez en cuando hay situaciones totalmente dantescas y repulsivas. Es una patada al estomago en toda la regla y por suerte se centra más en los aspectos humanos de la historia que en la parte zombie. Nadie sabe como se ha producido ni como se puede evitar, simplemente vemos como los habitantes de la casa se ven enfrentados a que de repente un día las cámaras hayan dejado de prestarles atención y se haya desatando todo un infierno ahí fuera.
Es una serie muy entretenida y sobre todo recomendable debido a su corta duración. Esto mismo convertida en una serie a la americana seguramente hubiera sido una historia insufrible (hasta que veamos el remake americano, ya veras) pero de esta manera resulta incluso confortable y cómoda para poder ver en un tarde. Creo que no hubiera podido soportar más capítulos, por lo truculento de la historia y porque llegando un punto no tiene sentido seguir con el argumento. Eso sí, si le vais a echar un vistazo, ojito, no apta para estómagos sensibles.
La nueva serie de Joss Whedon es una
cosa extraña. Con un guión bastante incomprensible en ocasiones se
esta pegando una bonita en cuanto a las cifras de audiencias
televisivas. Sin embargo tiene un no sé que, que se yo, que te atrae
como una polilla a la lux. Dollhouse por ahora es una serie que no
pasa de decente, pero que tiene pinta de convertirse en algo muy
grande a poco que la dejen, ya veremos si le dan tiempo. Hasta ahora
solo han emitido cuatro episodios de esta serie, así que quizá sea
un poco apresurado hacer un juicio de valor, aunque esto es internet,
esto es un blog, ¿para qué esperar más?
Dollhouse es la historia de una especie
de empresa privada llamada como el título de la serie que tiene una
serie de agentes, los Activos, a los que se les implanta una nueva
personalidad según el tipo de misión que tengan que realizar.
Cuando terminan se les borra la memoria y vuelta a empezar. La
empresa como no, cobra una pasta gansa por ello pero los Activos
pues… esto… la verdad es que no termino de entender que ganan
ellos con esto, ya que cada vez que se les borra la memoria parecen
zombies que vagan por la «casa de muñecas» haciendo
ejercicio o comiendo. No es como si fuera uno de esos casos de «tengo
que servir a mi país» y se prestan a lo que sea por ello, no,
aunque en un capítulo insinúan muy por encima que algo de eso puede
haber. Pero por ahora ninguna pista concreta excepto que muy legal no
parece, ya que un agente del FBI esta detrás de ellos.
Aún así la premisa de la serie da
lugar a pensar que estamos ante una serie a lo Alias, con Eliza
Duskhu en plan Sidney Bristow, pegando tiros y hostias en cada
misión. Y tiros y hostias hay, pero misiones pues… esto… Resulta
que aunque hay misiones típicas de agente secreto, también las hay
simplemente de salir el fin de semana con un tío. Sí, sí, como lo
leéis, en plan «me gustaría tener una novia perfecta que fuera
conmigo de acampada». Y eso implica sexo amigos, ¡viva! Por eso
me cuesta comprender que es lo que sacan los activos de todo esto o
simplemente que papel cumplen en las misiones. En el tercer capitulo
a uno de ellos le meten una personalidad totalmente inútil y que
solo sirve para estorbar a la protagonista. Al final del capítulo y
si estas dispuesto a hacerte una paja mental puedes encontrarle
cierto sentido a aquello, pero la verdad es que cuesta bastante.
Así que, ¿qué tiene esta serie? Si
fuera la típica serie episódica de misión por capítulo seria un
completo desastre, porque es lo más flojo de la misma. Lo más
reseñable es la trama de fondo que en el cuarto capítulo ha
empezado a ocupar gran parte de la serie y que se plantea como algo
muy interesante: los activos empiezan a tener recuerdos de sus vidas
pasadas y uno de ellos esta saboteando las misiones. Ahí es donde la
cosa empieza a adquirir otro cariz y se desvela como un complejo
puzzle con muchas más implicaciones de las que se ven a simple
vista. Si las cosas siguen por ahí esta puede ser una gran serie, a
mi su último capítulo me ha entretenido mucho y me ha gustado
bastante.
Sin embargo la audiencia le esta dando
la espalda, como es de esperar viendo el extraño discurrir de
capítulos y la dificultad en discernir algún rumbo. Los
espectadores deben estar totalmente perdidos, como yo lo estoy, y
supongo que solo los muy fieles a Whedon (yo no lo soy) aguantaran
carros y carretas. Habrá que fiarse de la paciencia de la Fox, que
la verdad nunca ha sido nada de lo que fiarse, pero es que esta serie
puede terminar siendo algo grande si le dan cacha. Espero que los
directivos entienda eso, que a la larga esta serie puede terminar
dándoles grandes beneficios. Cada capítulo es un poco mejor que el
anterior, a ver donde nos lleva esto.
Bueno, lo llamo ecuador
porque más o menos se supone que estamos a mitad de programa, porque
realmente cuando acaba esto no lo saben ni ellos. Por la audiencia
son capaces de alargarlo tres o cuatro meses más si hace falta. Pero
vamos, que se supone que tras casí dos meses de programas estamos
justo a la mitad.
– Nunca segundas partes fueron buenas.
– El otro día vi un partido de fútbol
y la segunda parte fue mejor que la primera. Le pegaron al árbitro y
todo.
Los concursantes del Fama de este año
no se parece en nada a los concursantes del año pasado. Tras esta
perogrullada solo me queda decir que no es lo mismo, que no trasmiten
el mismo feeling, que la cosa no carbura igual. Ya sé que muchas
veces la nostalgia nos juega malas pasadas, pero es que esto pasa con
todos los concursos tipo reality. El segundo año los participantes
ya están «bicheados» y se plantean las cosas de otra
manera. Se pierde sobre todo mucho de humildad y algunos piensan que
por ser elegidos para entrar ahí ya son los putos amos y pasa lo que
pasa.
El componente «gran hermano»
ha ganado muchos enteros este año. En los resúmenes, donde el año
pasado solo se veía a gente bailar y bailar y de vez en cuando algún
cotilleo ahora es justamente todo lo contrario, horas y horas de
gente criticándose a las espaldas y de vez en cuando algún
bailecillo. Esto en parte es culpa de que los concursantes de este
año no son muy buenos. Hay dos o tres que son autenticas maquinas,
la mayoría rozan la normalidad y tres o cuatro que directamente
prefieren no bailar, no vaya a ser que el sudor les haga oler mal. Y
es que es alucinante ver como tipos que no se han aprendido las
coreografías y que directamente se pierden en las grupales no son
nominados por diferentes inventos de la dirección del programa.
Porque esa es otra, si el año pasado había una gran sospecha de que
se estaban inventado las reglas este año no hay duda, a cada momento
una sorpresa nueva basada en la rotación de la luna o en el
horóscopo del concursante elegido. De este guisa ya tenemos varios
cambios de pareja, abandonos voluntarios, reentradas por toda la cara
y exceso de conexiones entre los concursantes. Algunos ya habían
trabajado con la directora del programa, otros son amigos de, aquella
es la ex-novia, etc, etc. Vamos, que esto ha llegado a unos niveles
culebrenescos insospechados y uno no sabe si esta bien un programa de
baile o el último capítulo de enredo.
Lo sigo viendo todos los días, pero la
verdad es que me tiene muy decepcionado el programa. A ver si llegan
las galas chuscas de los domingos y se me quita el mal trago.Os dejo con lo más potable del programa:
Últimamente me he puesto algo
nostálgico y me he puesto a recordar esta serie que paso con más
pena que gloria por nuestro país. La verdad es que ahora que lo miro
en perspectiva ni siquiera sé como pude aguantar aquello, pero es
que cuando uno se hace fan, fan es lo que le pasa, que lo sufre hasta
la medula.
Babylon 5 es la historia de la estación
espacial del mismo nombre y de como las distintas razas que pueblan
el universo la utilizan como lugar de encuentro para negociar,
comerciar o guerrear. Es una especie de punto de encuentro que con el
trascurrir de los episodios se va convirtiendo en el eje del
universo y el lugar en el que todo ocurre y todo pasa. No quiero
desvelar detalles de la historia porque lo bonito es descubrirla
según la veis, pero imaginaros un señor de los Anillos en el
espacio, con grandes personajes, intensas batallas, giros de guión
inesperados y una guerra épica entre el bien y el mal. Pues eso.
Lo novedoso de esta serie (o entonces
lo era) es que las cinco temporadas que la componen formaban un todo
que componían una gran historia. 5 temporadas = 5 años de historia,
donde cada temporada representaba un año de los acontecimientos de
la trama general. Y todo estaba planeado desde el primer capítulo,
por lo que cualquier pista, cualquier elemento de la trama podría
ser crucial para los acontecimientos posteriores… y terminaba
siéndolo. Entonces se comparaba con leer una novela que costaba de
cinco capítulos y la comparación no va mal encaminada, Babylon 5 es
un todo y así hay que completarla. Tiene sus capítulos mejores y
peores pero donde se convierte en una serie extraordinaria es en su
conjunto.

Todo eso en teoría claro, que en la
práctica es un poco peculiar. La primera temporada es bastante
normalita tirando a aburrida en algunos momentos. Es la típica «uy
lo que va a pasar» pero nunca pasa. Si te dejas guiar por esta
temporada, Babylon es una de las series más vulgares que te puedas
tirar en la cara. Había que hacer cambios para la segunda temporada
y lo primero que hicieron fue echar al protagonista «principal»
(al comandante de la estación) y sustituirlo por el más televisivo Bruce Boxleitner. Es curioso
porque habíamos dicho que la historia estaba planificada desde el
principio y este «despido
de mutuo acuerdo» no podía ser previsto por ninguna de las
partes. Pero hete aquí que su creador JMS, sabiendo como son las
cosas en televisión había preparado desde el principio una especie
de puerta de salida para todos los personajes por si algún actor
abandonaba la serie en cualquier momento. Resulta increíble ver como
en una historia tan compleja se va un elemento que se suponia
indispensable, lo superan sin problemas e incluso integran su marcha
de una manera magistral varias temporadas más adelante. Es
alucinante pensar que eso que hacen con el comandante Sinclair no
estaba previsto desde un principio.
Con el bueno de Bruce la segunda
temporada fue otra cosa y ya empezaban a pasar cosas de verdad, cosas
de las que se llevaba hablando algún tiempo y que por fin
cristalizaban. Esta era una gran temporada y que te lograba enganchar
cosa mala. Aquí veías que sí era cierto todo eso de lo que se
había estado hablando desde el principio y que aquello podía ser
una magnifica serie si la cosa seguía igual. Y entonces llego la
espectacular, alucinante, increíble y majestuosa tercera temporada,
donde no paran de ocurrir cosas y donde todos y cada uno de los
capítulos son extremadamente buenos. Su zenit curiosamente se
encuentra a mitad de la temporada con el capítulo Severed Dreams,
donde acontece una de las mejores batallas espaciales que he visto
jamás y donde la trama pega un vuelco de proporciones colosales.
Espectacular.

La cuarta temporada va por los mismos
derroteros pero resulta que la cadena que esta emitiendo la serie no
le garantiza una quinta temporada al autor y este, ante el miedo de
dejar la serie totalmente colgada decide darle un final digno a la
serie y se pone a cerrar tramas a toda leche, dejando exhausto al
espectador ante la velocidad con la que se desarrollan los
acontecimientos. A los dos tercios de la cuarta temporada se «acaba
la serie» y en solo ocho capítulos deben resolver un cabo
suelto de proporciones espectaculares que lleva planeando desde el
principio. Es una gran temporada pero la sensación de prisas te dejo
con cierto mal sabor de boca, ya que tienes la sensación que podía
haber sido como la tercera pero las circunstancias lo impidieron.
Aquí es cuando entra TNT y además de
producir dos tv-movies para cerrar bien la serie decide encargar una
quinta temporada, dejando a la serie sin una gran trama que tratar e
inventándose argumentos casi de relleno para esta quinta temporada
que resulta ser un poco chusca. Si, seguía teniendo su aquel, pero
no tenía ni la mitad de la gracia de las temporadas anteriores.
En España fue una risa seguir la
serie. Empezó bien la cosa con TVE1 emitiéndola sobre las seis de
la tarde, aquello era maravilloso. Pero las bajas audiencias (serie
de ciencia ficción, ¿qué esperaban?) hacen que rápidamente la
releguen a un horario mas «adecuado»: sábados y domingo a
las 7 de la mañana. No veáis los madrugones que me tuve que pegar
algunos días ya que aunque tenía mi VHS a pleno rendimiento a
televisión española le gustaba jugar a hoy te la pongo, hoy no, hoy
te la cambio de horario, hoy no. Aquello duro hasta la tercera
temporada momento en el que TVE ya no quiso saber nada más y donde
nos dejo a todos colgados. Y aquí es donde no sé como y gracias a
mis amistades, me llegaron unas cintas VHS grabadas de Argentina con
los capítulos doblados al español de allí. La verdad es que la
cosa nos chirriaba bastante, pero era tal el mono de ver terminar la
serie que se aguantaba cualquier cosa y aunque aquello fue un
suplicio al menos se podía ver. Ay lo que hubiera dado yo por un p2p
en condiciones.
Para terminar decir que aunque hoy en
día la serie se vea un poco antigua (es del 94) en su día fue
pionera en distintos aspectos como los efectos especiales y el emitir
los capítulos en formato panorámico (aunque entonces casi nadie
tenia televisiones de esas así que nadie se dio cuenta). Es un
magnifica serie que merece mucho la pena ver en su totalidad ya que
es cuando realmente adquiere todo su sentido. Si la puedes ver que
sea entera, ya veras como la disfrutara. Y ojito con ver los opening
de cada temporada, que resulta que los iban cambiando y te van
revelando toda la trama hasta este momento.
Después de tragarme día tras día
como un drogadicto la «gala» de Fama a bailar, por fin una
coreografía me ha gustado. Puede que suene duro, porque ya van 12
días de programa, pero es que el nivel de este año es justito,
sobre todo en chicos. No es que sean malos, pero no hay maquinones
como había el año pasado y eso se nota. Vamos, sin más dilación a
esta pequeña maravilla:
Seguramente no os habréis fijado en el pequeño detalle que tiene revolucionado al
foro de Fama, y es una pena que haya pasado eso porque la chica lo ha
bordado en esta coreografía y nadie esta hablando de eso. Pero en
fin, a mi me ha encantado como lo ha hecho y encima es de las mejores
de la academia, así que la cosa promete. Además, podría decirse
que es más o menos la Lorena de este año, porque tiene un carácter
que se las trae, de esas que te dice las cosas a la cara aunque te
hunda en la miseria, cosa que normalmente hace. A ver si hace alguna
gorda para declararla musa, como echarle una bronca seria a alguien.
Ay, echo de menos esas cosas, porque este año da la impresión que
están dentro los más flojos del casting y van a meterles parejas
buenas todas las semanas para que suden lo suyo. La primera pareja
que ha entrado ha conseguido la inmunidad 24 horas después de pisar
la academía, arrasando a todos los que llevaban una semana allí.
Por cierto, de tanto ver la coreografía
la canción se me ha metido por todos los poros y es que el
estribillo tiene su aquel. Vamos a ver el vídeo de la canción, que
da cierto yuyu:
La canción es de una tal Kerli,
cantante estona que desconocía totalmente. Echando un vistazo a la wikipedia veo que quedo segunda en el concurso que convocaba su
país para ir a Eurovision. Una vez más se cumple que el va a
Eurovision se come los mocos y el que queda descartado triunfa y se
hace famoso. O al menos va en camino de ello, porque una discográfica
la ha acogido bajo su ala y eso siempre lo hace todo más fácil.
Es importante aclarar el año porque la
primera temporada de la serie data de 1963, casí nada. Y es que es
la serie más longeva en la historia de la ciencia ficción, 751
episodios a día de hoy, a pesar de haber tenido un parón un poquito
largo. Pero hablamos ahora de la nueve serie, la que comenzó en 2005
y que últimamente estoy revisitando vía scifi channel (digital +) .
Y aguanta un segundo visionado igual que un primero, es una serie
maravillosa. Pero vamos a hacer esto un post como tiene que ser,
empezando por hablar de cuando eramos jovenes.
Me tope con el Doctor Who con unos
quince o dieciséis años cuando la emitía telemadrid. Estamos
hablando de una cadena que entonces era lo mejorcito dentro de la
Comunidad de Madrid y que emitía unos programas buenisimos y unas
series muy interesantes. Tanto es así que por comparación la serie
del Doctor me parecía malísima. Entonces tenía Star Trek la nueva
generación, Enano Rojo o Max Headroom por poner varios ejemplos y
por comparación me parecía una serie muy cutre. Estamos hablando de
la protagonizada por Tom Baker. La serie no estaba mal en sí, pero había momentos que me
desconectaban totalmente. Había un capitulo donde mandaban un tanque
a luchar con un robot gigante y se notaban que eran putos juguetes.
No maquetas mal hechas, ¡juguetes! Luego en otro capítulo
utilizaban el papel de embalar, el de burbujitas, como una protección
contra los Daleks y yo flipaba en colores. Si no hubiera estado
rodeada del resto de series seguramente le hubiera dado más
oportunidades, pero por desgracia le toco bailar con la más fea, así
que me vi unos cuantos capítulos pero nunca me convertí en fan-fan.

Así llegamos a este nuevo Doctor Who,
que empece a verla por verla. En plan, bueno, parece que no hablan
mal de ella, pero seguro que no es nada especial. El primer capítulo
Rose no me apasiono nada, tenía buenas ideas pero tampoco iba muy
alla, era la típica locura británica con mucha intención y sin
demasiada chicha. El segundo capítulo, en el que viajaban al futuro
para asistir al fin del planeta Tierra ya era harina de otra costal.
Tenía cosas muy originales, un argumento interesante y un final de
esos que te dejaba pensando en lo que había pasado durante el
capítulo. La cosa prometia, Los siguientes capítulos no estaban
mal, pero no fue hasta el sexto donde me rendí completamente a sus
encantos. Este capítulo narra la historia del último Dalek que intenta buscar un sentido a su vida mientras va arrasando
todo lo que encuentra a su paso. Es un capítulo emocionante,
intenso, profundo y que te deja con el corazón totalmente encogido.
Es una maravilla que muestra donde esta la fortaleza de esta serie:
en los guiones. Porque el punto cutre lo sigue manteniendo, todo
parece rodado con cuatro duros (no siempre, pero si muchas veces),
pero la intensidad que hay en cada guión es tremenda.

Pero lo mejor es cuando te vas dando
cuenta que todos esos capítulos independientes en realidad comparten
una trama común que ha permanecido casi invisible y que converge en
un final de temporada totalmente espectacular y que te hace mirar
todos y cada uno de los capítulos con nuevos ojos. Y eso que la
serie esta llena de deux-ex-machina brutales, pero es parte del juego
de la misma.
El Doctor Who es una serie excepcional
que sorprende y emociona en cada capítulo. Ahora estoy con la
segunda temporada y estoy totalmente encantado, es maravillosa.
Recomendadísima. Al principio cuesta cogerle el tranquilo, pero una
vez inmerso no podrás escapar de ella.
Ha empezado. Fama A Bailar, segunda
temporada, ¿es necesario decir más? Sí, bueno, siempre hay algo
que decir de semejante espectáculo…

Por supuesto no me trague los castings
del programa. No los soporto, sea del programa que sea ya que se
prima más al que hace el payaso que al verdadero talento. Además,
luego durante el programa ya te repetirán una y otra vez los casting
de los elegidos, así que mejor esperar al último casting donde te
muestren quienes han elegido y punto. Y como no, Cuatro vuelve a ser
tan genial como siempre y se marca el programa final el domingo de
21:30 a 22:00… sí, pedazo de media hora para resumirte como han
elegido a 20 concursantes. Y es que claro ,detrás venía la final de
Pekin Express y tenían prisa para devolver a Paula Vázquez a
España.
El lunes empezó la nueva temporada
y… lo mismo de siempre. Los productores del programa han sido
listos y han decidido hacer lo mínimos cambios posibles. Todo sigue
teniendo su tono de cutrería, de improvisación, de no sabemos que
hacer en los próximos cinco minutos y nos vamos a inventar las
reglas. Pero la diferencia con el año pasado es que se han dado
cuenta que lo importante no son los concursantes, que vienen y van a
un ritmo endiablado, sino la escuela y sus profesores. Así que han
ascendido a nivel de seres cuasi-divinos a los profesores, que son el
centro de todo y que fustigan a los alumnos sin cesar. «Un bailarín
nunca duerme, un bailarín tiene ser que perfecto» Con frases así
uno se da cuenta que esta en el Olimpo de los bailarines y que
gracias a dios que existen este tipo de programas porque jamás podrá
topar con una realidad semejante.

Los concursantes ahora mismo no me
dicen absolutamente nada. Son extraños que están en MI escuela con
MIS profesores y en MI programa. ¿Qué han hecho ellos para merecer
estar ahí más que yo? Bueno sí, bailar. Pero aparte de ese
minúsculo detalle nada más, así que espero que suden sangre para
satisfacerme. Que menos. Eso sí, para que gente carroza como yo no
se sienta totalmente perdido han metido por todo el morro a un alumno
del año pasado como «apoyo a los profesores» Es un eufemismo a
«no tenemos ni puta idea que hace este aquí, ¿pero a qué mola?»
Y sí, claro que mola, es un guiño a los amantes de la continuidad
como yo, pero… ¿qué coño hace este ahí? Eso sí, vamos a
mojarnos, yo apuesto por la tía esta de la foto, que es la única
que me pone un poquito, por ahora. Así que, ¡a por ellos nena!
Me tienen un poco asustado el hecho que
utilicen continuamente a Nena Daconte y The Killers como música de
fondo en los vídeos. Es decir, ¿acaso me han lobotomizado y no me
han dado cuenta? ¿Están haciendo el programa a mi medida? Por
supuesto que sí, sobre todo cuando contemplo estos vídeos
promocionales que se han marcado. ESPECTACULARES.

Miniserie de 7 capítulos producida por
la HBO, narra la historia del primer batallón de reconocimiento de
los marines, evidentemente del ejercito estadounidense, en la
invasión de Iraq del 2003. Como cualquier serie de la HBO, goza de
una factura impecable, unos actores soberbios, una producción
espectacular, pero según como te acerques a la serie puede resultar
decepcionante o todo un descubrimiento.
Si te acercas a esta serie esperando
ver una serie de guerra con tiros, muertes, batallas espectaculares y
todas esas cosas seguro que te vas a quedar con un palmo de narices
porque esto no va de eso. Hombre, claro que hay escenas de disparos y
tal, pero se reducen a la mínima expresión por dos motivos: primero
porque hacen más hincapié en retratar la vida de los soldados y
segundo porque… ¡no había enemigo con el que pelear!
Evidentemente, había resistencia, hombres armados, minas, bombas,
etc, etc., pero lo que se encontraron allí dista mucho de un
ejercito preparado para contener una invasión. En la serie hay
varias escenas donde van a conquistar puntos estratégicos que están
completamente abandonados y solo tienen dificultades en las ciudades,
donde es más fácil atrincherarse.
Dónde es interesante esta serie y
donde más atención pone es en retratar la vida del soldado moderno
en las guerras de hoy en día. Y no hablo de que utilice alta
tecnología o las armas más mortíferos (al contrario, tienen una
escasez continua de pilas para los visores nocturnos y se desplazan
en humvees, que no son lo más adecuado para enfrentamientos armados)
sino de como se enfrenta a un soldado a una invasión de una
superpotencia a un país que se esta desmoronando. Es un retrato
desalentador y cruel, tanto que no sé como son capaces los
americanos de convivir con el hecho de tener tal ejercito, lleno de
mandos con serios problemas mentales e incapaces para asumir el
mundo. En esta serie no mueren soldados americanos, iraquies unos
pocos, pero sobre todo los que mueren en un número excesivo son los
civiles que solo son culpables de vivir allí. Es lo que tiene jugar
con armas de fuego, que acaban cayendo todos los que están en medio.
La serie va de menos a más y al final
te deja con la sensación que han sido pocos capítulos. Pero lo que
me ha sorprendido más al terminarla es que para realizar este post,
este buscando información sobre la misma por internet y resulta que
la serie es una
historia real, lo que le da un punto de vista más tétrico y
desolador. Incluso el publicar la historia tuvo consecuencias para
los marines del batallón, siendo algunos de ellos disciplinados
según los hechos que se narraban en el libro. Pero aún así cuesta
más comprender como no se remueven más conciencias en el país de
las barras y estrellas, porque tiene tela el ejercito que tienen y
como se comporta. En un conflicto con un oponente preparado, hubieran
muerto cientos de ellos. Solo hace falta recordar el desastre de Mogadiscio.
Generation Kill es una gran serie
siempre y cuando asumas que no es DE guerra sino SOBRE la guerra.
Aunque los primeros capítulos me costaron un poco al final la
disfrute bastante, tanto que acabo de encargar el libro vía
internet. Aunque cualquier guerra es un asco, este tipo de guerra es
la peor que existe y es que el ejercito norteamericano es la peor
plaga que podría existir sobre la faz de la tierra. Pero la culpa es
de su comandante supremo, que es el que permite tales barbaries.