Blogger profesional, no arruines tu vida

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Leo en Baquia un curioso artículo
llamado Blogger profesional: ¿un oficio de riesgo? y
más o menos viene a decir que un blogger de los que cobran por
escribir está muy estresado y muy puteado. Y estoy
completamente de acuerdo.

¿Alguno de vosotros ha pensado
en convertirse en uno de esos blogueros a los que se les caen los
billetes de los bolsillos? Yo sí, sin dudarlo. Total, ya
escribo un blog casi todos los días, así que, ¿por
qué no cobrar por ello? Es más, no tendría ni
que hacer nada especial, ¡dinero por toda la cara! ¡Duros
a cuatro pesetas! Evidentemente tienes que encontrar a alguien que te
pague, y aquí esta descubres que las casas no están
hechas de chocolate.

Hoy en día el bloguero
profesional “hispano” suele escribir en las llamadas redes de
blogs. Estas redes o granjas son un conjunto de blogs temáticos
pertenecientes a una empresa que paga a sus autores por escribir en
los diferentes blogs. Es importante que sea una red y no un blog
solo, ya que de esta manera se linkan unos a otros dándose
visitas y posiciones en el google (aunque últimamente el
famoso buscador penaliza este comportamiento) Pero más
importante aún es que de esta manera, los que llevan todo el
cotarro se llevan los ingresos de publicidad de varios blogs, que es
por donde entra el dinero. Los ingresos por publicidad de un solo
blog, por muy elevados que sean, no dan para gran cosa, pero si
multiplicamos eso por 10, ¿a qué la cosa empieza a
sonar interesante?

Sin embargo, desde el punto de vista
del que escribe no es tan chollo. De vez en cuando he mirado ofertas
para escribir en diferentes blogs y normalmente te ofrecían
entre 50 céntimos y 1€ por post. Yo escribo unos 20 post al
mes, así que 20 euretes por la cara, no esta mal, ¿eh?
Pero, ¿y si quisiera vivir de ello? Vamos a poner que con 600€
al mes me vale (risas enlatadas), lo que serían unos 600 post
al mes. ¡600! ¡20 al día! Me da escalofríos
solo pensarlo. Pero pongamos que colaboras en un blog de éxito,
eres un monstruo escribiendo y tu jefe decide pagarte como debes, 5€
el post. Ahora ya estariamos en 120 post al mes, 4 al día.
Ahora al menos entra dentro de lo posible, pero para hacer 4 todos
los días, incluidos fines de semana, tienes que escribir mucha
mierda y terminar colgando mucho vídeo tonto que encuentres
por ahí. Vamos, que al final por 600 cochinos euros trabajas
casi más que en uno de los llamados trabajos de oficina. Y si
ya quieres ganar 1000€ entonces nos echamos todos unas risas
juntos.

Pero se puede hacer una vida y se puede
estar todo el día al pie del cañón, no lo dudo.
Seguro que hay unos cuantos que lo hacen. Yo soy capaz de pasarme 16
horas seguidas delante de un ordenador programando, escribiendo,
viendo páginas, etc, etc, pero no sería capaz de estar
tantas horas haciendo lo mismo todo el día. Por eso entiendo
perfectamente que esto sea una profesión muy estresante y que
termina por quemarte. Lo que como hobby es muy divertido y liberador,
como profesión es agotador y muy exigente. Es más,
fácilmente puede matar la gracia del bloguero y convertirlo de
interesante en gran bluff. Es lo que tiene el dinero, lo pervierte
todo.

La tartana de Alonso

Aquí tenéis un resumen de las dos primeras carreras del campeonato mundial de este año. Nos centramos en la carrera de Alonso.

Falta algún adelantamiento más, como el de un niño de 3 años en triciclo y dos viejas en una bicicleta tandem. ¿Ironía? ¿Cachondeo? No, la pura realidad. El coche que Renault le ha preparado este año Alonso no corre ni para atrás. No tiene velocidad punta, no tiene potencia, no tiene agarre en las curvas, no tiene nada de nada. Es peor que el del año pasado y mira que ese era malo. Vaya añito que le espera a Alonso I el Humilde. Yo me lo estoy pasando pipa, la verdad.

Formula 1

Va a sonar muy falso, pero yo seguía la Formula 1 cuando Fernando Alonso no levantaba un palmo del suelo. Todavía me acuerdo emocionado del año en que Michael Schumacher llegaba a la última carrera de la temporada aventajando en un punto a Damon Hill. El que quedara por delante del otro ganaba el campeonato, y justo en el momento que Hill encuentra un hueco y va a adelantar a Shcumacher pasa esto:

¡Sí, es telecinco! Y sí, es el compañero del calvo, que ya entonces daba su guerra el tío. Aquello fue algo muy emocionante. Shumacher en las gradas, sin moverse del sitio esperando a ver que pasaba con el coche de su competidor. Y Hill a ritmo de tortuga, con una rueda pinchada o algo así, no se sabia que era. Llega a boxes y… ¡tiene una varilla del soporte del neumático rota! Era algo imposible de arreglar y así es como Michael gano su primer campeonato del mundo. ¿A qué no lo sabíais? Bueno, a lo mejor os da igual, o simplemente la formula 1 no existía para vosotros antes de Fernando Alonso.

Este es un país de modas. Que Indurain se pone a ganar tours como un loco, pues todos a ver ciclismo, que Nadal arrasa en Roland Garros, pues a enchufarse el tenis, y lo mismo con la formula 1, que tenemos un piloto que GANA, pues a verlo. Porque pilotos en la formula 1 hemos tenido unos cuantos, en esos primeros años de Schumacher corrian Marc Gene y Pedro Martinez de la Rosa, cuyo máximo logro fue conseguir la sexta posición (Gene una vez con Minardi, y De la Rosa 3 veces con Arrows) con los peores coches de la parrilla. ¿Pero a quién le importa dos tíos que solo aspiran a quedar sextos? Pues a nadie, por eso la formula 1 acabo en España emitiéndose de mala manera y en cualquier canal (Televisión española cometió verdaderas atrocidades retransmitiendo algunos grandes premios). Pero en el momento que tenemos un ganador, ¡todos nos subimos al carro!

Alonso es un gran piloto, eso nadie lo pone en duda. Como persona es de aquella manera, soberbio, un poco engreído y amigo solo de sus amigos. Pero que más da. Lo que importa es verle correr y sentir la emoción de tener un compatriota en la pista, pero en su justa medida. Hemos pasado a ver el gran premio de turno en diferido por la 2 y ni siquiera entero a tener una cobertura mediática sin precedentes. Estos días, por poner un ejemplo, los telediarios se están haciendo bastante eco de los ENTRENAMIENTOS previos al inicio de la temporada. Esta bien que se mencionen de pasada, no pasa nada, ¿pero es necesario contarnos con pelos y señales todo el entrenamiento? Que se ha roto el coche, pues estupendo, para eso estan las pruebas; que si ha hecho tal tiempo, da igual, ¡¡¡es un maldito entrenamiento!!!!

Mira que me gusta la formula 1, pero este seguimiento esta cansando hasta el más pintando. Si antes era un deporte minoritario ahora es algo tan odiado como el fútbol. A todas horas, hasta en la sopa tenemos el último levantamiento de ceja de Alonso. ¡Están matando al deporte, leches! A ver si empieza la temporada y podemos ver las carreras Y SOLO las carreras. Y a ver si pasan diez años y se retira Alonso y todos podemos vivir tranquilos. Porque vaya brasa que nos están dando todos con el tema. A veces me arrepiento de querer que gane, porque cada podio es dar más pie a esos mass media coñazo. Pero es lo que nos ha tocado y es lo que hay. Que remedio, somos así. Y que se lo digan a los aficionados al ciclismo, que ahora no lo ve ni dios. 

Mi vida cambió gracias al vídeo con disco duro

Parte de lo que voy a contaros hoy me
parece de perogrullo y podríamos englobarlo dentro de la
categoría “cosas que casi todo el mundo sabe”. Lo que pasa
es que cuando se lo cuento a alguien en la vida real se queda
alucinado como si estuviera hablando de algo de otro mundo. Así
además cubro el expediente y os explico como es posible ver
mucha televisión con muy poco tiempo al día.

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El primer capítulo de Cuéntame
comienza con la llegada del televisor a la casa de los Alcantara. Si
hicieran una serie de mi vida, sin ninguna duda, la llegada del vídeo
Beta sería el acontecimiento elegido para empezar la serie.
Un vídeo beta de los buenos, ojo, creo que era Sony (¡lo es! ¡es el de la foto, en internet puedes encontrar cualquier cosa) y que a mi
padre le costo por entonces unas 100.000 pesetas, y con por entonces
me refiero a principios de los 80, ¡un pastizal! Y que pronto
lo amortizamos, grabábamos montón de cosas y teníamos
todas las cintas etiquetas y perfectamente ordenadas. ¡Qué
disgusto el día que se nos trago una cinta! Pero nada,
destornillador por aquí y por allá y todo arreglado.
Una vecina mía tenia un 2000, uno de los tres sistemas
existentes en la época (el otro era VHS) y nos daba muchísima
envidia porque a ella las cintas de cuatro hora le duraban ocho por
aquello grabar en LP. Pero no importaba, nuestro vídeo Beta
era mejor y así lo iba a ser a lo largo de los años…

El vídeo domestico ha formado
parte de mi vida desde que tengo memoria y me es tan importante como
la tele. Por supuesto, cuando el Beta se quedo desfasado me compre un
VHS y cuando me fui a vivir con mi novia y ella se trajo su VHS
consigo fue el éxtasis. ¡Podíamos grabar una cosa
mientras veíamos otra! ¡O grabar dos cosas a la vez! Que
maravilloso fue aquello. Aunque lo de las cintas era un engorro.
Rebobina, para adelante, para atrás, mira a ver si esa cinta
tiene hueco, a ver donde grabo esta… Vamos, que se perdía
mucho tiempo en la logística del invento, aunque como era lo
único que había, pues a aguantarse y punto.

A finales de los 90, un amigo mio,
pirado por los ordenadores y todo lo referente a la tecnología,
nos mostró su última adquisición recién
traída de los USA: un Tivo.
Aquello era ciencia ficción, un cacharro que grababa las cosas
en un disco duro como el de los ordenadores, ¡sin cinta ni
nada! No me acuerdo lo que le costo, pero una pasta gansa, pasta que
yo no tenía y que me podía gastar en mucho tiempo. Así
que simplemente quedo como una de esas cosas maravillosas que hay en
la vida pero que están reservadas para otros… hasta que
pasaron unos años y empezaron a hacerse populares, y entonces
nada pudo evitar que pusiera las manos sobre una de esas maravillas.
No un Tivo, porque esas cosas parece que no han salido de Estados
Unidos, sino un vídeo grabador con disco duro, como si fuera
un vídeo VHS, pero sin cintas. Y entonces mi vida cambio…

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La gozada de este tipo de vídeos
no es solo que puedes grabar cientos de cosas en el disco duro y
verlas cuando te apetezca (yo tengo varias temporadas de CSI
atrasadas para cuando no hay absolutamente nada que ver por la tele),
sino que puedes ver la tele “en diferido”. Me explico, este tipo
de aparatos cuenta con un buffer temporal que va almacenando lo que
echan en la tele en ese momento. Es decir, tu lo enciendes, lo pones
en la primera cadena y el guarda (en mi caso) hasta tres horas de lo
que estén emitiendo. Esto quiere decir que te puedes ir a
hacer la cena, volver y “echar para atrás” para ver que
han echado hace media hora o hace cinco minutos. ¿Y qué
utilidad tiene esto? Pues que si empiezas a ver todo un poco más
tarde, como quince o veinte minutos, te puedes ir saltando los
anuncios tranquilamente, con lo que aprovechas el tiempo al máximo.
Ojo, y también es posible ver algo que tienes en el disco duro
mientras el vídeo graba otra cosa, ¡menudo invento!

La gente de mi trabajo me contaba que
muchas series eran un rollo porque se tenían que tragar los
anuncios, o que tenían que hacer rápido la cena porque
empezaba la serie, etc, etc. Vamos, que les controlaba la televisión.
Yo sin embargo, enciendo al cacharro y me pongo a hacer otro tipo de
cosas, luego ya veré lo que me apetece cuando tenga tiempo o
cuando me apetezca. De esta manera las series me duran 45 minutos y
no una hora. O el programa de baile me lo ventilo en medía
hora si en ese momento ponen resumen chorras. ¿Por qué
tengo que ver la televisión como ellos quieran? Yo soy el que
mando y veo las cosas a mi manera. De esta forma podrás ver
mucho más en menos tiempo y dejar de sufrir por ello.

¿Por qué os cuento todo
esto? Porque la mayoría de mis amigos tenían vídeo
pero no lo usaban y desde que se implantó el DVD dejaron de
hacerlo. El DVD mató al VHS y la gente se ha quedado tan
pancha y tan esclavizada por la televisión. Yo sigo grabando
aprovechándome de los últimos avances de la tecnología
y soy muy feliz. 80 GB de disco duro me dan para 120 horas de
grabación, y eso que el que tengo tiene ya 3 años. Los
que salen ahora tienen 400GB y dan para 1000 horas… ¡qué
ganas tengo de echarle el guante a uno de esos!

La larga cola

En la blogosfera que suelo frecuentar
con mi otro blog, es decir la comiquera, últimamente estamos
de depre. Algunos blogs han cerrado, los que se crean no entran con
tanta fuerza como lo hicieron los primeros y parece que los únicos
que resisten el paso del tiempo son los mismos de siempre. A grandes
rasgos, temo que nos este pasando lo que es normal en otras
blogosferas, es decir, el efecto de la larga cola. Adelante gráfico.

largacola.png

En verde, tenemos los blogs que reciben
millones de visitas, en amarillos los que reciben unas cuantas menos.
Como podéis ver, los millonarios son unos pocos, y los
pobrecitos son bastantes. Esto es lo que se llama la larga cola, unos
pocos blogs reciben el grueso de visitas de la red y se suelen linkar
única y exclusivamente entre ellos. El resto, a pesar de ser
una amplia mayoría, son conocidos por muy gente y tienen una
gran dificultad para entrar en el grupo de arriba, ya que si tienen
pocas visitas, poca gente les puede linkar, y si poca gente les
linka, circulo vicioso. Vamos, que esto es algo que beneficia a una
elite y que ayuda a perpetuarlos en su trono.

Me temo que en esa blogosfera de la
que hablo, la de los tebeos, estemos empezando a dar esos síntomas.
Ahí unos cuantos blogs, los de siempre, que curiosamente son
los que llevan más tiempo en la red y lo que más
visitas tienen que aguantan lo que les echen. Sin embargo otros más
pequeños y de menos longevidad tienden a morder el polvo tarde
o temprano. ¿Es por ello la longevidad un factor importante en
esta ecuación? Yo creo que efectivamente, así es. Esta
claro que tener un blog de calidad ayuda a que la gente te lea, pero
o escribes regularmente durante bastante tiempo o por muy bueno que
seas no vas a conseguir que te lean más de cinco personas.
Pero claro, como le dices tu a alguien que tiene que estar seis meses
o un año escribiendo post para conseguir que la gente se fije
en él…

No me entendáis mal, esto no se
hace por la fama, pero si escribes siempre esperas que alguien te
lea. Y si con el paso del tiempo ves que tu contador de visitas sigue
estancando en las mismas de siempre pues te desesperas. En mi caso,
mi otro blog tiene ya un público bastante habitual y numeroso
al que ya conozco y con el me siento muy a gusto. Cuando escribo un
nuevo post se nota un pequeño subidón en las
estadísticas y sabes que hay alguien detrás de la
pantalla que te esta mirando. Sin embargo aquí, las visitas
al día no suelen pasar de 30, no se nota para nada cuando
escribo un nuevo post y no parece haber ninguna perspectiva de
crecimiento. La diferencia entre ambos blogs es que uno lleva 4 años
y se basa en un tema en particular y el otro lleva solo 4 meses y no
tiene ninguna temática definida. ¿No es un poco
frustrante ver como tras 4 meses no te lee prácticamente
nadie?

Por eso yo creo que la clave para
escribir un blog es hacerlo para uno mismo y divertirte mientras lo
haces. Ayer escribí un post sobre Fama que hasta ahora no ha
tenido ningún comentario. Es posible que no le interese a casi
nadie de los pocos que me leen, pero sabéis que, ¡yo me
lo pase pipa escribiéndolo! Me pareció muy divertido,
me reí mucho mientras lo hacia y cuando lo termine me quede
con esa sensación de “he escrito un gran post” No parece
que lo haya leído nadie, o que los que leen lo consideren
aburrido, pero si no disfrutas tu mismo con lo que haces vete
olvidando del tema. Mientras yo me lo pase bien no hay problema, el
público ya llegara…o no. Yo voy a seguir dando la murga un
rato con mis cosas.

Antes de que te mueras de aburrimiento

antesdelaburrimiento.jpg

Vía El Emperador de los Helados me encuentro con este curioso concurso
donde los participantes tenían que enviar una versión
“grindhouse” del poster de una película. Los hay muy
logrados y alguno es espectacular (el de Herbie se sale), pero hay
uno en concreto que me ha sacado de mis casillas, concretamente este
que acompaña al post. ¡Ojala se hubieran líado a
tiros o algo en esas autenticas porquerías de películas!

Antes del Amanecer es una película
protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy y dirigida por el
inconstante Richard Linklater. Trata de dos jóvenes que no se
conocen de nada y tras encontrarse en un tren camino a Viena se
enamoriscan y deciden dedicarse a follar como locos durante toda la
película… ¡NOOOO! Se dedican a hablar de cualquier
tontería que se les pase por la cabeza hasta que llega la hora
de toque (el amanecer) y cada uno se va a su casa tan contento. Es
una película donde solo HABLAN y HABLAN y NO PASA
ABSOLUTAMENTE NADA. Es como cuando sales con una chica por primera
vez y le intentas comer la oreja con cualquier tontería que le
haga gracia, pues eso, igual. Incluso al final pasa lo mismo, nada de
cama. Pues sin saber como, me trague entera semejante porquería
y desde entonces mi odio es profundo y eterno. Es más, tengo
una prueba definitiva de la calidad de la película: mi novia
dijo que era una película DE AMOR MUY BONITA. ¡Jamás
había oído una crítica demoledora para una
película! ¡Brutal!

Al final de la tontería esta los
protagonistas quedaban en encontrarse diez años después
a ver que tal les iba. Y lo peor de todo es que lo hicieron, ¡y
volvieron a rodar otra película! Esta vez no tuvo los
suficientes arrestos para tragármela, pero mi novia volvió
a caer en la trampa y nuevamente le dedico la misma crítica
despiadada que le dedico a la primera parte. ¡Qué
horror!¡Cuánto sufrimiento! ¿Cómo pueden
ser tan crueles en Hollywood! ¡Les odio a todos!

A despertarse que es lunes

¿No os pasa qué los lunes os cuesta arrancar horrores? Seguro que esto es lo primero que todo el mundo dice por las mañanas al entrar en la oficina. Es como hablar del tiempo en el ascensor, una conversación estupida y tópica.

Pues a mi también me cuesta arrancar… y los martes, y los miercoles, y los jueves, vamos que me cuesta arrancar todos los días de la semana, eso sí, cuando me pongo… Un poco de música para empezar a levantar el animo

Por algún motivo desconocido en mi cabeza esa canción muchas veces se me mezcla con esta:

Un poco de caña, ¡joder!

¿Halloween? ¡Paparruchas!

Cuando yo era niño Halloween no
existía. Sí, en los dibujos animados y en alguna que
otra serie familiar había el típico capitulo donde los
niños se disfrazaban para ir a la caza de dulces y caramelos.
Pero el Coyote no moría al caer de un barranco o los
Picapiedra comían malteadas y no por ello tenía que ser
verdad. Así que Halloween simplemente no existía. El
día 31 no era nada de nada y a nadie le importaba un pimiento.

Sin embargo el día 1 era otra
cosa: el día de todos los Santos, el día del
cementerio. Si no tenías ningún allegado difunto era un
día de fiesta como otro cualquiera, pero si sí lo
tenías, amigo, tu vida ese día no era nada agradable.
Para empezar tenias que pegarte un madrugón importante para
evitar los atascos, ya que las cercanías de los cementerios
parecían la M30 en plena congestión, y por supuesto,
tenías que aparcar en los quintos pimientos ya que no había
ni un hueco libre. De allí a la entrada del camposanto te
enfrentabas con todo un rosario de vendedoras de flores, cientos y
cientos de puestos en los que te clavan una barbaridad por unos ramos
que el día anterior estaban tirados de precio. Vamos, que más
que un cementerio aquello parecía más un mercadillo
porque incluso había algún puesto de bebidas y frutos
secos. Un puesto o dos de ropa y otro de melones y no tendría
duda de que realmente era el mercadillo.

Pero dentro era otra cosa, no había
ese mercadeo pero el trafico de gente era enorme. A buscar la tumba
en cuestión y una vez allí, primero a limpiar y tirar
las flores que ya están secas de hace meses. Luego colocas tu
ramo, estas allí un tiempo indeterminado en silencio, se
supone que presentado tus respetos o pensado en las musarañas
y cuando ya te has cansado te vas. Eso es todo, divertido, ¿eh?
Bueno, también esta la modalidad “estoy peleado con una
parte de la familia”, que entonces da lugar a algún tipo de
cotilleo estúpido y a critica despiadada. Las flores son la
pista. Si no hay nuevas, es que no no han venido, que vergüenza,
que bochorno, como se nota que solo le querían por el interés.
Si hay flores nuevas, es que han venido pero se han levantado más
temprano que tu para evitarte, esta claro. ¿Y qué me
dices de las flores? Si son poca cosa pues que agarrados son, y son
mucha cosa lo hacen para darte envidia esta claro, ¡qué
malos que son! Y se acabo la diversión, que tampoco da para
mucho más el tema. Bueno, sí, para recordarlo el resto
del año y tirarlo en la cara en el momento adecuado. Pero no
creáis, que las buenas costumbres se están perdiendo.
Ahora se lleva lo de incinerar, y no es lo mismo. No hay tumba que
visitar y el día de todos los santos es… el día de
estar tumbado todo el día en casa, o de ir al cine, si
apetece.

Así que no puedo entender como
la gente se ha tenido que buscar una fiesta ajena a nuestro folclore,
tan rico y lleno de detalles apasionantes. ¿Es qué no
teníamos ya suficiente diversión? Así nos van
las cosas.

huesitosanto.jpg

Eso sí, nuestra fiesta tiene una
cosa espectacular que ahora mismo no sé si solo es típico
de Madrid: los buñuelos de viento y los huesos de santo. Como
bien dice su nombre, los buñuelos están rellenos de
viento. Bueno no, suelen ser de nata, pero cuando les pegas el primer
mordisco notas como que hay un espacio vacío bastante
abundante, evidentemente el viento, que esta rico pero que no llena
mucho. Están bien pero no matan. Sin embargo los huesos de
santo es una de las delicias más grandes que jamás ha
inventado el hombre. Son cilindros cuyo exterior de mazapán
asemeja un hueso y cuyo relleno suele ser variado aunque lo normal es
que lleve yema, aunque ultimamente llevan de todo. Es un placer
celestial y donde haya un huesito de santo que se quiten cientos de
Halloween de estos. ¡No os muráis sin haberlos probado u
os arrepentiréis de por muerte!

Ah, se me olvidaba. ¿Tu
mandarías a tus hijos a ir por las casas de noche a que un
desconocido les de caramelos? ¡Yo ni loco, que hay mucho
pervertido suelto!

La ilusión de empezar un blog

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Había olvidado lo bonito que es empezar un nuevo blog. Llevar el  otro también es bonito, pero la fuerza de la costumbre te hace
mirarlo con otros ojos. Sí, cariño, te sigo queriendo, pero no es lo mismo, este nuevo blog es más joven y abierto a todo tipo de experiencias. Seguro que este me deja hacer todo lo que yo quiera…

El diseño de lo que estáis viendo ahora mismo no es gran cosa, pero o lo dejaba de una vez y empezaba ya o no lo hacía nunca. ¿No os pasa qué con estas tonterías perdéis una cantidad de tiempo insufrible? Que si me gustaría de esta manera, con unos gráficos aquí, con unos botones allá, con tal color en ese lado… al final pierdes montón de horas con el Gimp (como el photoshop pero libre, para que nos entendamos) y no consigues nada de nada. En mi caso, no sé en el vuestro, se suma el hecho de que al ser informático te pones a pensar en las «tripas» de lo que estas haciendo y pierdes aún más el norte. Que si esta plantilla por aquí, que si la herramienta para hacer el blog accederé a la base de datos de esta forma, que si el ancho de banda sera de tal o cual manera… ¿Para qué comerse el coco si prácticamente cuando instalas Movable Type ya te viene todo prácticamente hecho? Posiblemente por miedo a lanzarse al vacío. Mientras estas preocupado por todas esas cosas esto no deja de ser una cosa intima y personal que nadie más conoces. Pero en el momento en que acabas con esos temas y te pones a escribir, pues ya no hay vuelta de hoja, la gente te esta leyendo y te esta mirando a la cara.

Me hace ilusión empezar este blog que no sé a donde me va a llevar. Pero sobre todo me hace ilusión ver lo bonito que ha quedado. ¿Cómo? ¿Qué es el diseño más soso y aburrido que habéis visto en vuestra vida? Posiblemente lo sea, pero el hecho de verlo terminado y en funcionamiento es alimento para el espíritu. Ya se ira tocando aquí o allá con el tiempo. Lo importante es que por fin ha salido a la luz y seguramente volveré a comerme la cabeza con todas esas cosas estéticas o técnicas, pero ya no hay manera de enterrarlo. Esperemos que no.