Flashdance

flashdance.jpgAcudamos a
la wikipedia y sus perlas de sabiduria:

Flashdance
has seldom received favorable reviews from professional critics.
Roger Ebert
placed it on his list of Most Hated films, stating: «Jennifer
Beals shouldn’t feel bad. She is a natural talent, she is fresh and
engaging here, and only needs to find an agent with a natural talent
for turning down scripts».[3]
Halliwell’s
Film Guide
gave it one star out of four while The
New Yorker
described the film as «Basically, a series of
rock videos.» The
Guardian
described it as «A preposterous success.»
Detractors of the film argue that in addition to the shallow plot,
the film represents the worst excesses of 1980s film making with its
emphasis on short sequences and rapid editing between shots. The
screenplay of the film was nominated for a Razzie (Golden
Raspberry
) award.»

Dios mio, cuanta filosofía en
tan pocas frases, ¡y cuanta razón tiene! Flashdance es
una autentica porquería, así de claro. Es una película
aburrida, absurda, con un guión insípido y una serie de
situaciones que no te las crees ni borracho. Pero para mi forma parte
de la historia del cine por dos motivos: su espectacular escena final
y su influencia en todo el cine palomitero posterior. En efecto, esta
película marca el camino a seguir para muchas otras
producciones infames de la factoría Bruckheimer/Simpsons que
tanto dinero dieron y que tanto mal hicieron al cine. Aunque la
eclosión definitiva llego con Top Gun, de la que espero hablar
otro día, es Flash Dance la que marca el camino a seguir y la
que le dice a sus productores como tienen que hacer cine para que
este sea un éxito comercial.

¿De qué va la película?
Pues para empezar…¡esta basada en una historia real! Sí,
sí, concretamente en la vida de Maureen Marder una trabajadora
de la construcción que por la noche bailaba en un club de
stripers. Y allí va nuestra Jennifer Beals, a la que con 20
añitos (18 según el film) nadie se la puede creer como
una dura soldadora (tal como acertadamente se comentaba en la
película Full Monty). Pero da igual, ella es muy mona y tiene
un sueño, triunfar como una reputada bailarina a la vez que
triunfa en el amor… puagh, da asco, ¿verdad? El tema es que
se enamora de su jefe, que la consigue una audición de puta
madre para ser bailarina y al final el amor y el baile triunfan sobre
todas las cosas (sí, me he comido toda la paja que había
en medio, me aburreeee).

El guión, coescrito por Joe
Eszterhas(Instinto Básico, Showgirls, ya apuntaba maneras) era
un aburrido coladero donde se alternaban escenas de supuestas
profundas reflexiones con videoclips cañeros de la mejor
música de la época. Lo que molaba de esta película
eran las escenas de baile, y todo lo demás era el envoltorio
necesario para venderla en los cines. Supongo que marcaría a
muchas niñas de la época, pero hoy en día no
conozco a nadie que te hable de ella más alla de su escena de
baile final. Ay, cuanto daño hice al séptimo arte y
cuan poco se la reconoce.

Y por supuesto, no puedo irme sin
hablar de la escena final. Mientras escribo esto tengo el vídeo
puesto, vídeo que ya he visto cientos de veces y me sigue
pareciendo tan espectacular como la primera vez que lo vi. Los que
eligieron la música y la coreografía fueron unos genios
que deberían pasar a la historia con letras mayúsculas.
Es grandiosa, única, escalofriante. Lo tiene todo, ese ritmo
pausado al principio que va lentamente creciendo para terminar en una
explosión final de júbilo que no solo hace mover
frenéticamente sus pies a los implacables jueces sino también
al espectador. Menudo final y encima, en un toque maestro, te cortan
el baile en el momento más álgido para mostrarte la
apasionada escena de amor que cierra la película, congelado la
imagen en el momento en que ella le ofrece a él una rosa…
Maldita sea, esta todo tan bien hecho que la impresión que te
queda es de que has visto una cosa maravillosa cuando en realidad te
has tragado un camión de basura. Pero es lo que pasa con los
fuegos artificiales, que la traca final justifica todo el gasto
realizado. Ay, que tiempos aquellos en el que se nos engañaba
con cuatro bailes bien hechos, y eso que cuando da vueltas en el
suelo se nota que es un tío… pero da igual, esta escena es
la leche. Ah, y tragaros el vídeo entero, que el Maniac
también merece mucho la pena.

Pesadilla antes de Navidad…antes molabas

¿Hablar de Pesadilla ahora es hacerlo a destiempo? ¿Qué ya ha acabado Halloween? Pero si la película empieza justo al acabar la fiesta esta y es que no la habéis visto, ¡qué lo sé yo! Que rabia me da.

Esta película fue estrenada en 1993, hace ya 14 años y su merchadising esta más vivo que nunca. Parece increíble pero en su día era muy complicado encontrar cualquier cosa de la misma, siendo la banda sonora original en inglés lo más de lo más. Pero poca cosa más, quizá algún muñeco en alguna tienda, pero muy esporadicamente. Es una película que en su día parece que no intereso a las grandes masas y que pasó sin mucha pena ni gloria por los cines. Sí, era muy alabada, pero a la hora de la verdad, era una extravangacia más del Tim Burton raro, el que ya no quería hacer más películas de Batman.
Yo tuve la suerte de ver esta película en un cine de Madrid en versión original, cuando la Gran Vía estaba llena de cines. Fui con dos amigos con un grado de friqueza semejante al mio y con la novia de uno de ellos, una persona más normal que nosotros. Evidentemente nosotros salimos encantados mientras que la pobre chica se había aburrido bastante. Así que supusimos que esa debía ser la reacción habitual entre la gente “normal”. Muy bonita pero con muchas canciones, es decir, aburrida.
Sin embargo, pasaros por mi librería especializada y quedaros allí una tarde. Os aseguro que una o dos personas entraran a preguntar por cualquier cosa sobre el merchadising de la película, sea lo que sea. Vamos, ¡qué te lo quitan de las manos! Es increible, pero la película ha resurgido… ¡error! Lo que ha resurgido es el diseño de la misma, lo que demuestra que fue una adelantada a su tiempo.

¿Y cómo se siente un fan de la película? Pues es mi caso es como si la estuvieran violando y mancillando una y otra vez. Supongo que Burton se estará frotando las manos con cada euro que le llega a sus manos, al igual que Henry Selick el director. Pero como yo no llevo un duro pues me puedo mostrar como uno de esos fans poco razonable y dispuesto a matar por su aficiones. Antes de comprar cualquier muñeco ver la maldita película, ¡o iré por vosotros!

Por cierto, 3 años más tardes, Selick estrenó James y el Melocotón Gigante. Otra genialidad al estilo de Pesadilla, de otra manera pero igual de genial.  Cuando en el 2010 os vea comprando sus muñecos, ¡ire a por vosotros y acabare con vuestras miserables vidas!