Antés de convertirse en una
“estrella” a la Madona, Gwen Stefani formaba parte de un grupo
cojonudo llamado No Doubt que tenía canciones tan
espectaculares como esta:
Nunca he entendido muy bien el sentido
de querer tener una carrera en solitario cuando te llevas bastante
bien con una banda que ha logrado sobrevivir a un suicido y a una
relación de siete años entre dos de su miembros (de ahí
nace el megaexito Don’t speak) aparte de otras muchas más
cosas. Es más, van a seguir lanzado discos juntos, así
que, ¿ para qué quieres una carrera en solitario? Para
mi que es cosa de las discográfica, pero nunca se sabe. Aunque
en solitario no lo haga mal, todavía no he vibrado con ninguna
de sus canciones, a diferencia de las que canta en No Doubt, que me
parecen electrizantes.