Dirt



dirt.jpgBasura, ese es el arriesgado nombre de
la serie protagonizado por Courtney Cox. Y lo del riesgo va por la
cantidad de juegos de palabras que pueden hacer contigo si la serie
resulta ser una autentica porquería… que no lo es, pero tampoco es
para tirar demasiados cohetes, la verdad.

Dirt trata sobre la despiadada Lucy
Spiller, editora de la revista Dirt Now, un cruce entre el Hola y
noticias del mundo… bueno, no exactamente, pero es que alguna
portada de la revista encajaba en ese filosofía. Como no podía ser,
la serie gira en torno a lo malísima que es la Cox, lo podrido que
esta el mundo del corazón, etc, etc. Lo de siempre, es decir, el
típico argumento que hace 20 años hubiera sido toda una revelación
pero que hoy en día esta más sobado que el tbo. Y en ese terreno
pues aburre un poco, porque todo lo que pasa es hoy ya moneda de
cambio de habitual entre los programas del corazón de nuestras
sobremesas. Están las típicas historias de posados robados, famosos
que dan chivatazos a cambios de portadas, oportunas filtraciones
dadas por el mismo implicado y todos los etceteras que ya todos nos
sabemos de memoria. El único capítulo realmente novedoso es aquel
en el que un niño prodigio, a lo Macauly Culkin, secuestra la
redacción de la revista porque se ha hecho mayor y ya nadie le
quiere. Lo único que quiere es que le dediquen alguna portada y la
editora se encuentra encantada porque en ese momento, ella tiene la
exclusiva sobre el tema. Ese capitulo es bueno y de lo mejor de la
temporada, aparte de su otro gran protagonista…

XXX interpreta el papel de un paparazzi
esquizofrénico. Esta última parte es la más interesante de toda la
serie no solo porque es un tipo capaz de hacer cualquier cosa con tal
de conseguir la instantánea (en un capítulo me dejaron el cuerpo
totalmente revuelto por una salvajada que se le ocurre hacer para
entrar en urgencias) sino por las paranoias que él solo se monta y
que son totalmente delirantes. En el primer capítulo se cuela en una
funeraria para hacerle fotos a un famosa recién fallecida y a partir
de ese momento empezara a creer que vive con ella realizando todos
los actos típico de una pareja (sexo y esa cosas, vamos) y
convirtiéndose en algo absolutamente demencial. Aunque los guionista
se empeñen en que la protagonista es la Cox, es este personaje el
que sostiene la serie, ya que sus partes son siempre interesantes y
sobre todo originales. Podían hacer la serie con él solo y mandarla
a la niñita a tomar viento, aunque a lo mejor una serie así era
demasiado cargante y excéntrica.

Dirt ha sido una de las series más
afectadas por la huelga de guionistas, ya que cuando acabo en la
cadena se olvidaron totalmente de esta serie y la dejaron morir.
Hicieron bien, porque aunque tiene un pase y tampoco se sufre
demasiado viéndola tampoco merece tener más de una temporada, y con
una y media que ha durado vamos sobrados. No la echare de menos,
aunque su parte lisergica ha merecido mucho la pena.

El Gran Azul

elgranazul.jpg


Ha llegado el calor y mi primer
chapuzón en la piscina me ha traído gratos recuerdos de una de mis
películas favoritas: el Gran Azul. Si tuviera un top cinco de
películas sin duda esta seria una de ellas. Ahora mismo no sé
cuales podrían ser las otras cuatro (el bueno, el feo y el malo, por
supuesto seria otra de ellas) pero el Gran Azul estaría ahí por
méritos propios. 

Esta película narra la historia de dos
apneistas y la amistad que se va creando entre ellos a través de su
rivalidad por la consecución del record del mundo de inmersión.
Para quién no sepa que es esto de la apnea, es la inmersión a pleno
pulmón. En la película esto consiste en bajar lo más profundo que
se pueda, aguantar un mínimo para la homologación del record y
tirar para arriba. Evidentemente no bajan a nado hasta lo más
profundo, sino que se ayudan de una especie de deslizadores que les
llevan hasta la marca límite. Así muy fácil, ¿verdad? Pues haz tu
lo mismo y baja más de 50 metros, a ver si no te mueres en el
intento.

Volviendo a la película, es difícil
enclavarla en un tipo determinado de genero porque tiene un poco de
todo. Tiene ligero tono de comedia en alguna de sus partes, más
dramático en otras y sobre todo bastante sostiene un ritmo muy
tranquilo y pausado de principio a fin. No quiero decir con esto que
sea una película lenta, sino que se toma las cosas de una manera
tranquila y sobre todo muy relajante para el espectador, al que la
excepcional banda sonora de Eric Serra le envuelve y le transporta a
los lugares en los que se desarrolla la película. Y para una muestra un botón, a disfrutar del inicio de la película:

El Gran Azul, dirigida por Luc Besson
es para mi, la mejor película de toda su filmografía, bastante
irregular por lo general. Además de la belleza de las imágenes que
desprenden la mayoría de sus planos, tiene un guión bastante
intenso en cuanto nos describe a la perfección la rivalidad que
surge entre dos que se consideran amigos y que a pesar de ser muy
diferentes se necesitan el uno al otro. La banda sonora también
contribuye a que el producto sea el mejor posible, estando
íntimamente ligada a cada escena de la película. Es parte de su
éxito y parte de su ser, es indisociable de las escenas que la
acompañan.

Y como guinda del pastel, la película
cuenta con un final estremecedor, brutal y a la vez precioso que te
deja totalmente desolado ante la decisiones tomadas por sus
protagonistas. Ese descenso a las profundidades es una de las escenas
más conmovedoras que me he echado en cara en mucho tiempo. Tienes
que ver esta película, sea como sea, a lo mejor no te termina de
gustar, pero como lo haga te preguntaras como has podido vivir sin
ella. Simplemente maravillosa.

Las diferencias entre la versión
europea y la americana

Esta vez los americanos no consideraron
necesario hacer un remake de la película, pero no podían estrenarla
tal y como les había llegado del viejo continente. Claro, ¿cómo
iban ellos a permitir tal cosa? Lo primero que hicieron fue cambiar
complemente la partitura original, contratando a Bill Conti para este
menester. No tengo nada en contra del bueno de Conti, compositor
entre otras muchas películas de Rocky, pero es que es una autentica
herejia cambiar cualquier nota de la partitura original de Eric
Serra. Sobre todo porque el trabajo que hizo fue para cambiar el tono
de la película y convertirla en algo más tétrico y misterioso.
Atentos al trailer que se montaron los usacos, que es una de las
cosas más espeluznantes que he visto en mi vida.

¿Pero que coño ha sido todo eso?
¿Están locos? Nada de lo que se muestra en el trailer tiene que ver
con la película, que de esta manera parece una película más de
terror que de cualquier otra cosa. No me extraña que se metiera una
buena hostia en las taquillas americanas, ya que lo que prometian no
tenía absolutamente nada que ver con la realidad.

Pero atentos, que no contentos con
todos los destrozos que hicieron decidieron que el final… no
molaba. Aunque voy a poner a continuación los vídeos, no voy a
contar exactamente en que consiste el original, solo decir que los
americanos consideraron que ese tono y ese final no iba con ellos y
que había que cambiarlo de todas, todas.

A continuación el final original, si
no has visto la película no lo veas, sobre todo porque no te vas a
enterar que esta pasando exactamente.

Para mi uno de los mejores finales de
la historia del cine, sin duda. Espectacular. Atentos a la versión
americana, si no la ves no te la puedes creer

Pero… pero… pero… ¡¡¡¡QUÉ
COJONES ES ESTO!!!! Este es el final más absurdo e incoherente que
he visto en toda mi vida y que destroza todo el sentido original de
la película. Yo llegó a ver esto antes que el otro y me hubieran
entrado unas ganas de matar a alguien tremendas. ¿Cómo pueden ser
tan gilipollas estos tíos? En días así me alegro de no haber
nacido en el «nuevo» continente.

Fiebre en la gradas



fiebreenlasgradas.jpg
¿Cómo? ¿Otro post de fútbol más?
¡Pero si ya se acabó la maldita Eurocopa! Un momento, ¡si además
es un post que habla de un libro! ¡El primero de este blog! ¡Un
libro sobre fútbol, eso no puede ser posible, me estalla la cabeza!

Efectivamente, la Eurocopa y la pasión
que despierta en los aficionados el deporte «rey» me ha
traído a la memoria Fiebre en las gradas, libro escrito por Nick
Hornby que trata sobre la vida de un aficionado al Arsenal que cuenta
su vida a través de su relación con el fútbol. Para que nos
entendamos todos, lo más parecido a que si un aficionado al Atlético
de Madrid nos contara todas sus desgracias, que son muchas. Y
evidentemente el libro esta lleno de resultados de partidos, de
finales de copa, de partidos lamentables y de cientos de comentarios
sobre tal o cual jugador desconocidos para la gran mayoría del
público (sobre todo cuando habla de años anteriores a los 80). Pero
todo ello enfrascado en el relato de su vida, de su relación con sus
padres, de su divorcio, sus estudios, las novias, las rupturas, etc,
etc. Es el libro de un fanático cuya vida entera gira en torno a su
afición, ya sea el fútbol, la música o las películas raras. Es en
ese contexto donde muchos nos podemos sentir identificados en parte
con las correrías del autor que vive, pero sobre todo sufre, su
afición.

En estos momentos me encuentro
releyendo esta obra y tengo decir que me lo estoy pasando
estupendamente bien con él. Es fascinante comprobar los vínculos
que crea uno con su afición y como acude una y otra vez a ella
aunque sea para sufrir una y otra vez con los resultados. Lo mejor de
todo es cuando cuenta que, ante el inicio de la fiebre futbolera de
su hermanastro, lo arrastra antes que nada a ver a su equipo antes de
que vea que los otros juegan bonito y mejor. Ser hinchas de distintos
equipos habría sido una fractura inquebrantable en su relación y
por eso prefiere que ambos sufran antes que uno de los dos se vea
arrastrado por las mieles del éxito.

Un libro muy divertido y que se
disfruta más si eres uno de esos aficionados al fútbol que no se
deja arrastrar demasiado por su afición. Porque sino, más que
divertirte, puedes empezar a sufrir con lo que estas leyendo. Una
lectura idea para este verano, ligerita y muy edificante. 

(Por cierto, si encontrais la edición de bolsillo de punto de lectura mejor, que lo acaba de editar Anagrama a un precio de sablazo autentico)

Adaptación al cine

Como no han llegado a España no sabía
que hubieran realizado la correspondiente adaptación al cine. Y
prefería no haberlo sabido porque… ¿están locos estos
americanos? A ver, primero se hizo la correspondiente adaptación en
el cine inglés, con guión del propio escritor y más o menos una
historia coherente con la que cuenta el libro. Vamos a ver un vídeo
la misma. Por desgracia no he podido encontrar un trailer, solo un
vídeo muy largo del final, pero con ver el primer minuto yo creo que
más o menos se puede captar parte de la idea.

Años después llegan los %&$·$%
americanos y deciden realizar su propia adaptación no del libro,
sino de la película y les sale el siguiente engendro:

¡¡¡PERO QUE COÑO ES ESO!!! Sí, en
el libro se vive alguna relación de este estilo, ¡pero no va de
eso! Estos mamarrachos convierten cualquier cosa en una estúpida
historia de amor.

Y si ganamos la Eurocopa, que les cuento yo a mis hijos

alemaniaperdedores.jpg
Durante la vida de una persona hay verdades inmutables, como que la gravedad hace que te caigas al suelo o y que el número de planetas del sistema solar son nueve. Luego se podrán reunir un grupo de sabios tocapelotas y decir que no, que en realidad solo hay ocho planetas. Pero eso no borra a Plutón de los mapas estelares, que seguirá estando por siempre jamás en nuestroscorazoncitos.

Otras de esas verdades inmutables versaba sobre el fútbol y la selección española: nunca ganamos nada. Está esa Eurocopa del 64, ganada en el Bernabeu y con Franco en el palco, todo muy sospechoso la verdad. Encima en el Nodo tuvieron que trucar el gol, echadle un vistazo al vídeo. Pero eso de que los rusos tuvieran el vídeo bueno y no nosotros suena a chamusquina, ¿eh?

También esta la medalla de oro conseguida en las olimpiadas de Barcelona. Vaya, otra vez en casa y con el equipo que se manda a las olimpiadas, que es como el sub21 con dos o tres parches. Y a la misma hora se jugaba la selección de hockey hierba femenino la medalla de oro que también gano. Y el hecho de meter a dos deportes tan distintos en el mismo párrafo es indicativo de que no era el gran título que esperábamos.

O Eurocopa o Mundial, todo lo demás se agradece, pero no es lo mismo. A partir de ese argumento giraba mi vida y la de muchos españolitos. La de horas que me habré tirado discutiendo las posibles causas de cada fracaso, rememorando cada error garrafal, recordando cada tanda de penaltis fatídica. Años y años de reunir argumentos, de contrastar hechos, de saberse de pe a pa los nombres de Cardeñosa, Arconada, Eloy, Julio Salinas o Al Gandur. Era algo adquirido a los largos de muchos años de decepciones y cada dos años era el tema estrella a sacar en cualquier conversación.

Pero van y ganan. Y entonces, todo deja de tener sentido, hablar de mal fario empieza a resultar absurdo y el nunca ganamos nada queda como algo del pasado. A partir de ahora hay que cambiar el chip y empezar a hablar de una selección triun… fa… no me sale. Y hay que decir que podemos gan… gan… gan… Maldita sea, es imposible. Y encima ahora mis hijos creceran pensando que su selección es la mejor del mundo y hasta gana campeonatos y todos. Otra brecha generacional que se abrirá entre nosotros.

Primero fue el vídeo beta, luego el LP y ahora la selección española, ¿qué sera lo siguiente? Es duro hacerse viejo y que las cosas dejen de ser inmutables. Maldita sea, ¿por qué habéis ganado?