Archivos Noviembre 2008

quantumofsolaceposter.jpgQuantum of Solace no es una película de James Bond sino parte de una saga de James Bond. Aunque tiene sus partes estructuradas con su inicio, nudo y desenlace todo lo que ocurre forma parte de un todo más amplio que comienza en Casino Royale y que acabara en la siguiente película o en la otra o en la de más allá. Es un proyecto a largo plazo y es que si has dado con la tecla para resucitar la franquicia, ¿para qué vas a cambiar?


Quantum comienza justo donde acaba Casino Royale, tanto que incluso se podrían poner una detrás de otro y nadie notaria la diferencia. Tras la clásica escena de acción inicial se nos descubre que Bond sigue tras la pista de los "provocaron" la muerte de Vesper, una misteriosa organización criminal de la que nadie sabe nada y de la que solo se nos desvelaran unas pistas mínimas en toda la cinta. ¿Spectra modernizada? Esta escena inicial ya nos desvela como va a ser toda la cinta: un torrente de escenas de acción encadenadas una tras otras interrumpidas por breves diálogos. Y esas escenas de acción son como las que vimos al final de Casino, en el derrumbe del edificio, atropelladas, muy violetas y muy rápidas, tanto que pierdes demasiados detalles si no estas al cien por cien atento a la pantalla. Tengo la sensación que esta es una de esas películas donde vas a descubrir muchísimas cosas en posteriores visionados, cuando ya sepas que va a pasar y por donde se van a mover los protagonistas. Cualquier pelea es un autentico de batalla donde el elemento más insospechado se convierte en un arma mortal.


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En cuanto al argumento, no me parece que la película tenga demasiado. Es una de esas películas que yo englobaría en "Bond va de aquí para allá siguiendo pistas y sin saber donde se mete" a lo Moonraker o Goldeneye. No quiere eso decir que sea una mala película, simplemente que se han decantado por la acción más que una trama profunda. Tengo la impresión que quieren aprovechar el físico de Daniel Craig al máximo mientras aún pueda pegarse esas carreras de aupa y que dejaran las tramas más tranquilas para años venideros. Aquí se han dado un gustazo y en ocasiones es una autentica maravilla y en otras es bastante confuso. En concreto quería resaltar la escena del avión, que es absolutamente espectacular y que me estaba poniendo los pelos de punta en el momento en que ascendía hacía el cielo con los motores totalmente destrozados. Impresionante.


En cuanto a mi opinión en sí, tengo que decir que no me ha dejado con esa sensación tan buena de Casino Royale. Me ha gustado, la he disfrutado, pero he echado en falta cierta profundidad de trama, cierta solvencia en el guión. Sí, ha estado bien pero sí, podía estar mejor. Curiosamente, lo que me ha dejado es unas ganas tremendas es de volver a verla otra vez para poder apreciar mejor todas esas cosas que me he perdido en el primer visionado. Pero muchisimas ganas, así que cuando pueda...


No es de las mejores de Bond, pero tampoco de las peores, yo la pondría en una zona intermedia. Se disfruta, que no es poco.

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Yo creía firmamente que no íbamos a ganar la copa Davis, pero incluso antes de que Nadal dijera que no iba. Cuando le vi como se arrastraba en los últimos partidos me temí lo peor y que fuera o no fuera iba a dar igual porque llegabamos con lo justo. Encima como era fuera de casa, pues íbamos a ir a hacer el paripé, comer unos cuantos filetes y poco más. Y cuando vi jugar a David Ferrer se me llevaron todos los demonios. Estuve viendo el partido con dos amigos míos (un saludo Chechu y Julito, que sé que me estáis leyendo) y pueden dar fe que no hice más que repetir improperio tras improperio, vaticinar un 3-0 catastrófico y cagarme en todo. Deje de ver el partido en mitad del 3 set y me fui a casa muy mosqueado y sin ganas de ver más el tenis. Luego empiezo a ver el partido de Feliciano y pierde el primer set y ya lo veo todo negro. Y a partir de ahí empieza a cambiar todo.

felicianoverdasco.jpgCreo que tanto a Feliciano como a Verdasco les ha favorecido bastante el hecho de que todos les consideraran los segundos espadas del equipo y potenciales perdedores. Ferrer venia como supuesto líder del equipo y por desgracia lleva meses sin comerse un torrao, demasiada responsabilidad que a la hora de la verdad ha acabado con él. Menos mal que Sanchez Vicario fue valiente y le dejo sentado el último día, porque yo ya me temía otro 3-0 espectacular y una cosa es perder la Davis luchando y otra tirarla directamente a la basura. Pero a lo que íbamos, que a la chita callando nuestra segunda y tercera opción se han mostrado muy seguros, porque salían a la pista como si no tuvieran nada que perder, al contrario que los argentinos, cuya presión a veces se notaba en exceso en los suyos. Nada más empezar el cuarto set del cuarto partido, con 2-1 en contra, yo tenía totalmente claro que ganábamos porque se veía a Acasuso totalmente fundido y es que ya había dado todo de sí en el tercer set. Y eso fue la parte más fácil de la eliminatoria, ganar los dos últimos sets.


Disfrute con los partidos, pero no al mismo nivel que con los partidos de Nadal, porque el tenis jugado es totalmente diferente. He escuchado esta mañana en la radio que el último partido parecia a veces un partido de juveniles y es que lejos queda la potencia a la que nos tienen acostumbrado Nadal y sus máximos rivales. Pero da igual, se gano, usando otro tenis totalmente diferente pero igualmente valido. Lo que importa es meter la pelotita y aquí se metió y con todo merecimiento. Al final por donde pisa un español no queda trofeo que se nos resista, que grandes somos... a pesar de lo cenizos que nos ponemos siempre.


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generationkill.jpg Miniserie de 7 capítulos producida por la HBO, narra la historia del primer batallón de reconocimiento de los marines, evidentemente del ejercito estadounidense, en la invasión de Iraq del 2003. Como cualquier serie de la HBO, goza de una factura impecable, unos actores soberbios, una producción espectacular, pero según como te acerques a la serie puede resultar decepcionante o todo un descubrimiento.


Si te acercas a esta serie esperando ver una serie de guerra con tiros, muertes, batallas espectaculares y todas esas cosas seguro que te vas a quedar con un palmo de narices porque esto no va de eso. Hombre, claro que hay escenas de disparos y tal, pero se reducen a la mínima expresión por dos motivos: primero porque hacen más hincapié en retratar la vida de los soldados y segundo porque... ¡no había enemigo con el que pelear! Evidentemente, había resistencia, hombres armados, minas, bombas, etc, etc., pero lo que se encontraron allí dista mucho de un ejercito preparado para contener una invasión. En la serie hay varias escenas donde van a conquistar puntos estratégicos que están completamente abandonados y solo tienen dificultades en las ciudades, donde es más fácil atrincherarse.


Dónde es interesante esta serie y donde más atención pone es en retratar la vida del soldado moderno en las guerras de hoy en día. Y no hablo de que utilice alta tecnología o las armas más mortíferos (al contrario, tienen una escasez continua de pilas para los visores nocturnos y se desplazan en humvees, que no son lo más adecuado para enfrentamientos armados) sino de como se enfrenta a un soldado a una invasión de una superpotencia a un país que se esta desmoronando. Es un retrato desalentador y cruel, tanto que no sé como son capaces los americanos de convivir con el hecho de tener tal ejercito, lleno de mandos con serios problemas mentales e incapaces para asumir el mundo. En esta serie no mueren soldados americanos, iraquies unos pocos, pero sobre todo los que mueren en un número excesivo son los civiles que solo son culpables de vivir allí. Es lo que tiene jugar con armas de fuego, que acaban cayendo todos los que están en medio.


La serie va de menos a más y al final te deja con la sensación que han sido pocos capítulos. Pero lo que me ha sorprendido más al terminarla es que para realizar este post, este buscando información sobre la misma por internet y resulta que la serie es una historia real, lo que le da un punto de vista más tétrico y desolador. Incluso el publicar la historia tuvo consecuencias para los marines del batallón, siendo algunos de ellos disciplinados según los hechos que se narraban en el libro. Pero aún así cuesta más comprender como no se remueven más conciencias en el país de las barras y estrellas, porque tiene tela el ejercito que tienen y como se comporta. En un conflicto con un oponente preparado, hubieran muerto cientos de ellos. Solo hace falta recordar el desastre de Mogadiscio.


Generation Kill es una gran serie siempre y cuando asumas que no es DE guerra sino SOBRE la guerra. Aunque los primeros capítulos me costaron un poco al final la disfrute bastante, tanto que acabo de encargar el libro vía internet. Aunque cualquier guerra es un asco, este tipo de guerra es la peor que existe y es que el ejercito norteamericano es la peor plaga que podría existir sobre la faz de la tierra. Pero la culpa es de su comandante supremo, que es el que permite tales barbaries.

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cdvinilo.jpgPoneos cómodos que vamos a empezar por el principio. Cuando yo era joven... esto... cuando yo era adolescente y conseguí tener algunas perrillas de vez en cuando me compraba un disco. Y digo de vez en cuando porque nunca tenía mucho dinero (entre los tebeos y el cine poco quedaba) y porque yo era muy exquisito. No es que tuviera que comprarme una obra maestra cada vez que iba a la tienda, pero todos los discos tenían que tener al menos 3 canciones excepcionales en ellos antes de que yo hiciera cualquier desembolso. Quien dice 3, dices 2, no nos vamos a poner timisquimis, pero al menos tenía que tener la sensación de que aquello valía la pena, que no estaba tirando el dinero a la basura. Vamos, que cuando podía y me apetecía me compraba un disco.


Por supuesto, ya entonces circulaban las grabaciones no originales de los discos de mano en mano. En aquella época que el mp3 era algo del futuro y que el cd era un rumor extraño las cintas de cassete y los aparatos de doble pletina eran los reyes de la fiesta. Incluso en el rastro había varios puestos con un montón de cintas grabadas y caratulas fotocopiadas preparadas para la venta. Que recuerdos, esos discos grabados con el sonido de la aguja cayendo o esos cortes de radio con el locutor hablando cuando le venia en gana. En fin, que parece que estoy hablando de la prehistoria, pero a lo que iba, es que entonces cuando uno podía se compraba el disco y cuando no, pues se lo grababa un amigo o lo conseguía de otra manera. Sin internet de alguna manera había que apañarse y nos apañábamos, claro que nos apañábamos.


Pero uno va creciendo y se va haciendo mayor y pierde la inocencia. A medida que tenía un trabajo y más posibilidades de comprarme discos, mis conocimientos sobre la industria discográfica iban subiendo. Resulta que de un disco el porcentaje que se lleva el artista es ridículo, pudiendo variar dependiendo de cada uno, pero que a no ser que no seas muy famoso no supera el 5%. El resto se va entre la discográfica, la tienda, la empresa de grabación, etc, etc. Vamos, que cuando yo me compraba un disco en realidad le estaba dando migajas al artista a la vez que apoyaba económicamente a una poderosa industria. Lo que en principio no es tan grave ni para rasgarse las vestiduras, pero poco a poco ira calando, sobre todo cuando se junte con otro elemento que veremos más adelante.


Porque antes tengo que detenerme en la calidad de los discos y lo que mencionaba sobre que al menos 2 ó 3 canciones del disco tenían que ser excepcionales. Tengo discos enteros que son una autentica delicia oírlos, no es que sean obras maestras pero todas las canciones son como mínimo buenas. Hace muchos años que se estila el hacer una canción pegadiza, seguramente realizada por el estudio, y venderte el disco a través de ella. Cuando te lo compras sueles descubrir para tu horror que la acompañan nueve atrocidades que te hacen desear matar al artista y a toda su familia. Puede sonar exagerado, pero es que hoy en día es rarísimo comprarte un disco y decir: me han gustado todas las canciones. O simplemente he escuchado más allá de la tercera sin que me duelan los odios. Eso poco a poco te marca.


Y llegó internet y los formatos digitales y la facilidad para conseguir música aumento exponencialmente. Y entonces podías escuchar un disco entero antes de comprártelo y descubrir la farsa o simplemente podías no comprártelo. Yo seguía haciéndolo, pero gracias a las nuevas tecnologías me iba volviendo más selectivo. Si solo me gustaba una canción me la bajaba y punto, pero si me gustaba mucho el artista y tal hacía lo imposible por conseguir su disco, aunque lo tuviera descargado. Me parecía lo correcto y lo más justo. Y no veáis a veces lo que me ha costado conseguir un disco, porque encima claro, uno tiene sus gustos y no suelen estar en el top 10 de ventas. Me he recorrido montón de tiendas, he hecho viajes al pueblo del lado para visitar una tienda de discos en concreto e incluso los he llegado a pedir a través de amazon si no se distribuía en nuestro país. Y me sentía bien haciéndolo, y me gustaba, era parte de la experiencia de la música.


Pero, porque todo tiene un pero, a la baja calidad del conjunto del disco, la fácil accesibilidad de la música por el morro y el dineral que se llevaban las discográficas se les unió un nuevo elemento, la lucha por los derechos de autor. De la noche a la mañana, los artistas que conocía de toda la vida me estaban llamando ladrón a la cara. Sí, yo descargaba música, ¡pero también me la compraba! Y encima se inventaron un canon con el que me clavaban cada vez que a ellos les viniera en gana. Me sentía insultado, maltratado y estafado en distintos aspectos. No sufrí ningún tipo de iluminación ni me caí de un guindo de un día para otro ,pero si poco a poco me fue minando y haciéndome que viera con malos ojos el comprar música. El precio de los cd fue lo que termino por matarme, ¡18 euros por eso! Era más caro que ir al cine, que comprarse un libro, un tebeo, y con el tiempo incluso que un dvd. Así que un día cualquiera sin darme cuenta deje de comprar discos. Simplemente deje de creer en ellos y me prometí que solo lo haría en casos muy excepcionales, cuando quisiera apoyar al autor.


La culpa no es de las nuevas tecnologías ni de la mal llamada piratería ni de otros tipos de coyunturas. La culpa es de la propia industria que me ha tratado fatal como cliente y me ha hecho abandonarlos totalmente. Si mueren no me importa, yo sé que la música vivirá por siempre, solo que a lo mejor deja de haber multimillonarios que no hacen otra cosa que llorar en la tele porque no les alcanza para comprar otro ferrari. Y ese día me alegrare muchísimo.


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Puede parecer el título de post más estúpido que hayáis leído en mucho tiempo, pero hay que reconocer que tal como están las cosas es un hecho histórico, al menos en mi vida. Hace muchísimos años que no me compro un Cd, tanto que no recuerdo cuando fue la última vez que lo hice ni que compre exactamente. Entre los precios, el fácil acceso a la música a través de internet y diversas movidas sgaenianas me había prometido a mi mismo que solo compraría un disco cuando quisiera apoyar realmente a un artista. Y alguna que otra vez estuve tentado de hacerlo, pero entre que me costaba encontrar los discos (en el hipercor les parecía raro que preguntara por un disco que había salido hace seis meses, pues tranquilo majetes, a mi mula no le parece rara esa medida del tiempo) y que no pensaba pagar 18 euros por una sola canción que merecía la pena del disco pues no pasaba por caja. Pero el día por fin ha llegado y mira que me ha costado decidirme. Me pase dos o tres días por delante de la sección de música y miraba la caja con recelo. Dicen que es como montar en bici, que nunca se olvida, pero a mi me estaba costando lo suyo hacerlo. Pero al final lo hice, metí el cd junto con una compra que hice de comida para disimular y mire a otro lado cuando la cajera lo pasaba por la maquina de rayos láser. Ha costado, pero al final ha ocurrido.


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Hijos, sí estáis leyendo esto cuando seáis mayores, así eran los discos que se compraba papa. Seguramente en vuestro futuro lleno de robots y coches voladores estas cosas ya no existen, pero que sepáis que cuando erais pequeños me rallasteis unos cuantos. Pero bueno, a quien le importa, ahora ira todo por el ultraeter o cualquier invento similar.


Hablando totalmente en serio, mi intención al comprar al disco es única y exclusivamente para apoyar a los artistas, a los que idolatro completamente y no me avergüenza decirlo. El problema es que seguro que entre la comisión de la sgae, del centro comercial, del que grabo el disco, etc, etc, de los 15€ que he apoquinado, seguramente les llegue algo así como 50 centavos a los verdaderos artífices de la obra. Me siento de la misma manera que si me los hubiera encontrado en el metro cantado y les hubiera arrojado una moneda.


En cuanto a la elección del disco, ya sé que muchos pocos de los que os pasáis por aquí detestáis este tipo de música. Aunque os maldiga y os desee una muerte lenta y dolorosa, saber que os entiendo y que cada cual tiene sus gustos y todo eso tan bonito que se dice para quedar bien cuando no te queda más remedio que aguantarte porque te gusta lo que te gusta. El tema es que yo me sentía mucho más cómodo cuando el grupo se comía los mocos y era conocido por cuatro gatos. Ya, claro, seguramente les costaba llegar a fin de mes y esas cosas tan particulares de los músicos, pero al menos no lograban empalagar a nadie. Últimamente he visto a gente que le daba igual este grupo pero que a fuerza de oírlos día y noche por la radio han terminado odiándolos, como explica este maravilloso gráfico


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Pues yo el Tenía tanto de darte lo habré oído como 100 veces y todavía no me he cansado. Así que supongo que seré un fan de esos de verdad, de los que si es necesario se acuesta con la cantante si ella se lo pide. Sacrificado que es uno.


Y como un hecho tan singular había que celebrarlo, ¡también fui al concierto del grupo! Es decir, pase dos veces por caja y esta vez me sentí un poco menos estafado. Espero que disfruten de unos buenos filetes y les llegue para un ferrari o dos, para mi se lo merecen.


Bueno, esto de ir a un concierto no es tan algo tan peculiar como lo de comprarme un disco, porque al año como mínimo puedo ir a dos o tres si la cosa se da bien, pero si juntas los dos hechos en fechas tan cercanas hay que reconocer que es una coincidencia cosmica que es posible que no se repita jamás en mi vida. Así que regocijaros porque este es un post cósmico.


El concierto se celebró el pasado miércoles 12, en la sala Joy Eslava de Madrid. Habéis leído bien. La verdad es que el hecho de que fuera esa sala en particular estuvo a punto de hacerme desistir y que no acudiera al concierto, ya que aquí tiene una fama de pija que tira para atrás. Ya solo la mención del nombre de la misma hace que se me ponga el vello de punta. Pero al final me arme de valor, saque la entrada por internet, porque yo soy un tío moderno y allí me plante, a hacer cola con gente que parecía completamente normal y con la que no entable ningún tipo de conversación no vaya a ser que quisieran demostrarme que eran más fans que yo del grupo. Bueno, es cierto que yo no me sé las canciones de memoria y que he escuchado el disco muy poquitas veces pero es que... ¡los conciertos están para disfrutarlos!


Me explico. Conozco a varias personas que cuando van a asistir a un concierto se ponen a escuchar compulsivamente las canciones del artista o artistas en cuestión para luego plantarse allí y cantar las letras de memoria. Así pasa lo que pasa, que durante cinco minutos tuve a mi espalda a una tia que cantaba tan fuerte que no me dejaba escuchar la música y yo no he pagado un karaoke, leñes. Bueno, pues eso, que yo voy fatalmente preparado, sin saberme las canciones y sin tener ni idea del orden que tienen en el disco. Dejo que me sorprendan con el directo y tengo que reconocer que me lo paso mejor así. Si una canción no me gusta pues no me gusta, no es un drama ni es necesario obligarte a oírla 5 veces para que te entre.


En cuanto al concierto en sí, estuvo espectacular, alucinante, magnifico... ¿Qué esperáis oir de un tipo que besaría el suelo por donde pisan estos dos? Vamos, yo ya estaba ganado con los primeros acordes de la primera canción. Aunque para ser fiel a la verdad tengo que reconocer que Nena Daconte suena bastante mejor en directo que en diferido y que se nota bastante la diferencia. No es que de repente sean un millón de veces mejores, pero sentir la música que tocan tan de cerca te hace sentir bastante bien e incluso relajado en esas canciones tan lentas que escuchadas en el salón de tu casa pueden llegar a aburrir.


También tengo que reconocer que le faltan algunas tablas al grupo, sobre todo a ella. Las partes en las que canta maravillosas, pero las partes en las que tiene que hablar al público son un pequeño desastre. La primera vez que se dirigió a los asistentes dijo algo así como que era una ocasión muy especial para ellos, que también lo era especial para todos aquellos que les habían ayudado a sacar el disco y entonces mirando al público dijo "y para vosotros también sera una ocasión especial" Y entonces puso cara de que la había cagado y se quedo un poco compuesta sin saber que decir, seguro que pensado, pero que tontería acabo de decir, como si supiera que piensa cada uno. Efectivamente, era una ocasión muy especial, pero en boca de la cantante queda raro.


De todas maneras yo me lo pase fantásticamente, fue un poco corto, es lo que pasa cuando solo tienes dos discos. Y empezaron un poco tarde, pero que más da, yo me fui más feliz que una lombriz y volví a casa con una sonrisa de oreja a oreja, y es que no todos los días asiste uno al concierto de sus ídolos más idolatrados. En fin, que así quede este post para la posteridad, seguramente no volveréis a leer uno parecido en vuestra vida.

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enterapia.jpgEn terapia es una serie de la HBO... peculiar. Es la historia de un terapeuta y cinco de sus pacientes a los que va recibiendo a lo largo de la semana. Cada capítulo dura una media hora y se corresponde con cada una de las sesiones. La serie es diaria, de lunes a viernes, y en cada capítulo se emite el capítulo correspondiente a la visita del día. Así si vamos siguiendo la serie como se concibió originalmente, el lunes visita la consulta Laura, que esta enamorada del terapeuta, el martes Alex, un militar con un ego descomunal que no se siente culpable de las matanzas cometidas en el campo de batalla, el miércoles Sophie una adolescente con ansias suicidas y el jueves Jake y Amy, una pareja con graves problemas en su relación. ¿Y el viernes? Pues el viernes es el día que le da la puntilla a la serie porque es cuando nuestro terapeuta visita a una antigua amiga suya para que le haga terapia a él. Así la primera semana de sesiones no resulta especialmente interesante ya que ni conoces a los personajes y seguramente tampoco te resulte especialmente interesante lo que cuentan. Solo van a la consulta, se sientan en el sofa y sueltan su rollo, es lo que llamaríamos un coñazo insoportable. Y lo es, pero el quinto día, cuando vemos que es lo que realmente piensa el terapeuta de sus pacientes la cosa adquiere un interés inusitado ya que comprobamos que es tan humano como ellos y que quizá a él también le atraiga su paciente justo en el momento en que atraviesa una crisis matrimonial.


Esta serie me tiene totalmente enganchado. La estoy siguiendo por la Fox todas las noches y es de esas que necesita que le dediques el cien por cien de atención ya que no hacen otra cosa que hablar y de repente las conversaciones sufren giros inesperados cuando el terapeuta introduce alguna de sus hipótesis. No tiene acción, no pasa prácticamente nada, simplemente es gente hablando en una habitación y en muchas ocasiones se hace extremadamente duro de seguir (yo algún día que tenía sueño me quede dormido viéndola). Pero el hecho de conocer los pensamientos del terapeuta le da un punto de vista interesante ya que pasas de respetarle la primera semana por parecer un excelente profesional a considerarle un tipo algo cabrón al querer llevar a veces a sus paciente a sus propio terreno. Cada semana la serie va ganando bastante y llegas un punto que te empieza a aparecer especialmente grave algunas cosas que están pasando. Y eso que no pasa nada nunca.


La verdad es que tengo muchas dudas acerca de si recomendar esta serie o no. Para mi es algo totalmente imprescindible y tengo estructuradas las noches en torno a ella (aunque a veces meto video y la veo al día siguiente, tampoco hay que dejarse dominar por el directo) pero tengo reconocer que a veces se pasa de peñazo. No todas las conversaciones son interesantes, a veces hay historias sin sentido que solo interesan a la persona que las cuenta, es como si tu vecino te contara todas sus neúras, pues seguro que algunas son la leche y otras te interesan un carajo. Pues exactamente igual pasa con esto. Aunque en general la cosa se va haciendo interesante, muchas veces es insoportable hasta decir basta. Por eso verlo en dosis diarias de media hora es lo más recomendable, no da tiempo a que te empache. Hoy es martes, esta noche toca Alex, que se acaba de acostar con...


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Cuando Hamilton pasaba por la línea de meta para iniciar su última vuelta al circuito pegado al culo de Vettel, la persona que estaba a mi lado me preguntó que es lo que estaba pasando exactamente que me tenía tan excitado. En ese momento puse una mirada de loco y me vino a la mente todo lo que había ocurrido durante el año y todas las cagadas que había cometido Hamilton en su breve carrera en la Formula 1. No pude más que balbucear unas palabras incoherentes algo como: "Hamilton pierde... ultima vuelta... cagada... increible... nomolestesquestoyviendolacarreracoñoymevadaruninfarto" Y es que ni el literato más pintado hubiera podido escribir un final más emocionante a un campeonato del mundo.

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Tenía pensado este año escribir muchos posts sobre la formula 1, al menos uno por carrera o cada dos carreras. Pero la velocidad punta de la carraca de Alonso me hizo desistir de cualquier intento. Entre lo penoso que era ver que era incapaz de adelantar a cualquier coche y los comentarios triunfalistas de los comentarios de telecinco, que auguraban victoria tras victoria, me llevaba un cabreo de tres pares de narices viendo las carreras. Si desde el principio todo el mundo hubiera aceptado la limitaciones de ese coche, los aficionados hubiéramos sido más felices y Alonso habría sumado bastantes más puntos en el campeonato, ya que no hubiera cometido alguna de las locuras que hizo, como cuando en Monaco decidió que podía adelantar a todos los coches porque él lo valía. Menos mal que al final de temporada los de Renault metieron pasta gansa y pudieron mejorar bastante aquello. Da gusto ver a un campeón del mundo tener un coche a la altura de las circunstancias. Por mi, que se quede en Renault todo la vida, me da pavor pensar en su marcha a Ferrari y en verle ganar carrera tras carrera partiendo desde la pole y sin que nadie sea capaz de adelantarle. Seria algo muy aburrido.


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Pero el bacalao este año lo han partido Massa y Hamilton, aunque más bien este último. A mi Massa me parece un piloto bastante lamentable, que sino tuviera un Ferrari otro gallo le hubiera cantado. Cuando tiene que disputar un uno contra uno en un adelantamiento siempre falla y si sale en las últimas posiciones de la parrilla no esperes que remonte demasiado. Es un fiel escudero a las ordenes del jefe de equipo, pero nada más, así que aunque a mucha gente le odie a muerte, yo prefería la victoria de Hamilton en este final de campeonato. Con el señor Lewis me he divertido bastante, no porque sea un gran piloto, sino porque es totalmente imprevisible. Es capaz de hacerse un carrerón de la hostia y saliendo ultimo adelantar a todos los demás, o hacer la pole y cagarla en la primera curva y salirse miserablemente. Corre desbocado todas las carreras y es capaz de lo mejor y de lo peor al mismo tiempo. Es el que aporta sabor a estas carreras y no me quiero imaginar como hubieran sido estos dos años de Formula 1 sin él. El año pasado hubiera ganado Alonso de calle, sin duda, pero no hubiera sido ni la mitad de apasionante el campeonato. Y este año igual, no me quiero imaginar al zote de Massa dándoselas de campeón del mundo con tan poco habilidad en sus manos.


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Que Hamilton haya ganado el campeonato es bueno para la competición. Si ya de por sí es un tipo que parece bastante arrogante, imaginaros como sera el año que viene. Se creerá el no va mas, el número 1, y el año que viene si todo sigue como hasta ahora, Alonso podrá disputarle el mundial de tu a tu y entonces sí que sera algo electrizante. Lo bonito en este tipo de deportes es que surja una rivalidad tan enconada como esta, ahí es donde se disfruta de verdad.


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