
El pasado viernes se emitió el cuarto capítulo de la segunda temporada de Dollhouse, el último antes del parón. ¿Parón? ¿Tras solo cuatro capítulos? Pues sí, hay un parón de más de un mes debido a... las bajas audiencias de la serie. Si ya en la primera temporada eran lamentables, rozando los 4 millones de espectadores, las de estas temporadas solo pueden calificarse de catastróficas rozando los dos millones y medio... y bajando. La verdad es que el viernes es el peor día de la semana para cualquier serie ya que la gente no se queda en casa a ver la tele (¿qué tienen que hacer? ¿divertirse por ahí? ¡libertinos!) y las mejores cifras de ese día las suele dar Ghost Whisperer y Medium rozando los 8 millones y medio de espectadores, mientras que el día anterior Anatomía de Grey supera fácilmente los 14 millones. No es un buen día, pero tampoco eso es excusa para unas cifras tan bajas.
La segunda temporada de Dollhouse esta siendo flojita, flojita. Tras el extraordinario
Epitaph one todos esperábamos un algo más, una subida lenta pero creciente en la calidad de cada capítulo. Pero no, el primer capítulo fue una vuelta a la primera casilla y el segundo y el tercero... Quizá el ultimo haya sido el más interesante de todos, con el pasado de Sierra, una historia bastante sobrecogedora y con un final espeluznante. Es decir, que así es como tendría que ser la serie, y no la tontura de los tres anteriores capítulos. Además, tras leer
este interesante post de Rafa Marín me voy dando cuenta que la Duskhu impone sus poderes de productora "ejecutiva" para destrozar la serie con su yoismo. Yo salgo, yo protagonizo, yo, yo y yo. Curiosamente el cuarto capítulo, el que menos sale, el más interesante. No sé si es que ella se esta imponiendo demasiado o que Whedon esta empezando a pasar de todo, pero la cancelación es inminente. Por mucho que mejore esto, la audiencia no va a subir ni de coña.
Ah sí, lo del parón. Resulta que noviembre es el mes que la cadena utiliza para dar sus cifras a los anunciantes y así vender los espacios publicitarios (no sé si lo hace esta cadena solo o todas, pero ya os hacéis una idea). Como las cifras de Dollhouse no valen ni para vender chicles, la cadena ha decidido retirar la serie para poner en su lugar reposiciones de House y de Bones, que os apuesto lo que queráis que son vistas por más espectadores. Dollhouse volverá en diciembre y como Fox quiere quitársela de encima como la peste emitirá dos capítulos por semana para fundírsela lo antes posibles y adiós muy buena. Evidentemente no esta la última palabra dicha, todo depende de las cifras finales, pero en la cadena ya están con el martillo dándole golpes a la tapa del ataúd. Es una pena, pero así es la vida, sobre todo cuando las cosas no se hacen todo lo bien que debieran.