Si te acercas a esta serie esperando ver una serie de guerra con tiros, muertes, batallas espectaculares y todas esas cosas seguro que te vas a quedar con un palmo de narices porque esto no va de eso. Hombre, claro que hay escenas de disparos y tal, pero se reducen a la mínima expresión por dos motivos: primero porque hacen más hincapié en retratar la vida de los soldados y segundo porque... ¡no había enemigo con el que pelear! Evidentemente, había resistencia, hombres armados, minas, bombas, etc, etc., pero lo que se encontraron allí dista mucho de un ejercito preparado para contener una invasión. En la serie hay varias escenas donde van a conquistar puntos estratégicos que están completamente abandonados y solo tienen dificultades en las ciudades, donde es más fácil atrincherarse.
Dónde es interesante esta serie y donde más atención pone es en retratar la vida del soldado moderno en las guerras de hoy en día. Y no hablo de que utilice alta tecnología o las armas más mortíferos (al contrario, tienen una escasez continua de pilas para los visores nocturnos y se desplazan en humvees, que no son lo más adecuado para enfrentamientos armados) sino de como se enfrenta a un soldado a una invasión de una superpotencia a un país que se esta desmoronando. Es un retrato desalentador y cruel, tanto que no sé como son capaces los americanos de convivir con el hecho de tener tal ejercito, lleno de mandos con serios problemas mentales e incapaces para asumir el mundo. En esta serie no mueren soldados americanos, iraquies unos pocos, pero sobre todo los que mueren en un número excesivo son los civiles que solo son culpables de vivir allí. Es lo que tiene jugar con armas de fuego, que acaban cayendo todos los que están en medio.
La serie va de menos a más y al final te deja con la sensación que han sido pocos capítulos. Pero lo que me ha sorprendido más al terminarla es que para realizar este post, este buscando información sobre la misma por internet y resulta que la serie es una historia real, lo que le da un punto de vista más tétrico y desolador. Incluso el publicar la historia tuvo consecuencias para los marines del batallón, siendo algunos de ellos disciplinados según los hechos que se narraban en el libro. Pero aún así cuesta más comprender como no se remueven más conciencias en el país de las barras y estrellas, porque tiene tela el ejercito que tienen y como se comporta. En un conflicto con un oponente preparado, hubieran muerto cientos de ellos. Solo hace falta recordar el desastre de Mogadiscio.
Generation Kill es una gran serie siempre y cuando asumas que no es DE guerra sino SOBRE la guerra. Aunque los primeros capítulos me costaron un poco al final la disfrute bastante, tanto que acabo de encargar el libro vía internet. Aunque cualquier guerra es un asco, este tipo de guerra es la peor que existe y es que el ejercito norteamericano es la peor plaga que podría existir sobre la faz de la tierra. Pero la culpa es de su comandante supremo, que es el que permite tales barbaries.



