Pero yo estoy rendido a sus pies.
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Pero yo estoy rendido a sus pies.
Como decíamos ayer, se acabo el periodo de Tennant en la serie, pero sobre todo se acabo el de Russell T Davies, el creador y resucitador de la franquicia. ¿Qué es lo que nos espera ahora? ¿Qué nos depara el destino? Eso solo lo sabremos en primavera, pero mientras tanto reflexionemos.La gran diferencia entre el doctor que nos espera y el que ya hemos visto no reside en quien escribirá los guiones o quien interpretara al personaje sino a nuestra percepción de la misma. Muchos se han acercado a la serie por recomendaciones de amigos y conocidos sin esperar que fuera gran cosa. Esta claro que no puede gustar a todos, pero algunos han alucinado con lo que han visto y han decidido quedarse a disfrutar de todas las maravillas que tiene que ofrecer la serie. Desde esa perspectiva el nivel de exigencia era bastante bajo, no espero nada y me están dando mucho. Sin embargo ahora ese peculiar equilibrio va a verse alterado: espero demasiado y ya veremos que me ofrecen. Y desde ese punto de vista el espectador tiene mucho que perder, porque si por una cosa se caracteriza el doctor es por no dar jamás nada de lo esperado. Siempre hay una vuelta de tuerca, un giro magistral, un Deux ex-machina la vuelta de la esquina. Y esa es una de las mejores cualidades que tiene la serie, la de enfrentarse a cualquier historia con la menor vergüenza posible y salir por donde más le apetece. Así es como se han creado autenticas maravillas y así es como se seguirán creando.
En cuanto a las manos sobre las que recae la serie no podían ser mejores. Davies deja los bártulos a Steven Moffat, el creador de los mejores capítulos de toda la serie. Suyos son The Empty Child, The Girl in the Fireplace, Blink y Silence in the Library, todos ellos ganadores del premio Hugo y todos ellos autenticas maravillas. No se me ocurre nadie mejor para darle la serie y aunque no es lo mismo escribir un solo episodio por temporada que supervisar todos ellos, esperemos que sepa dar la talla. Es el mejor escriba que tiene la serie ahora mismo, ¿qué mas se puede pedir?
En cuanto al nuevo doctor, pues voy a copiar algo que escribí cuando hable de la segunda temporada de la serie:
"¿Me gustara el nuevo doctor? ¿Sufriré por verle con una cara diferente? Estas preguntas las he escuchado varias veces cuando la gente se refiere a esta temporada. La primera acabo con la marcha de Eccleston y la correspondiente transformación que nos llevaría al nuevo doctor: David Tennant. No sé vosotros pero yo he visto de una manera u otra al Doctor en la tele desde que era bastante pequeño por lo que el doctor para mi siempre ha sido otra persona. No es que este habituado a los cambios es que es ley de vida y el doctor cambiara de rostro por los siglos de los siglos. Que me da pena que cambien de actor pues sí, un poquillo, no voy a negar que no. Cuando me entere que se iba Eccleston me apene algo ya que me hacia bastante gracia la manera histriónica en la que interpretaba el papel, pero bueno, hasta otra noveno doctor. "
Pues exactamente lo mismo con Matt Smith. Solo le he visto 30 segundos en pantalla y no soy capaz de juzgarle, así que ya veremos que es capaz de dar de sí. Pero el doctor tiene que ir cambiando, siempre, y todavía nos quedan unos cuantos más de aquí hasta que nos muramos. Esperemos que sean muchos, eso quiere decir que la serie sigue con vida.
¿Y ahora qué? Pues ahora a seguir con una serie que nos ha dado tantas cosas y tan buenas. Nada más y nada menos.
The end of time es un doble capítulo emitido en UK los días 25 de diciembre y 1 de enero que cuenta con una gran ventaja/desventaja a favor: la marcha de Tennant. El espectador sabe de antemano que esta asistiendo al fin de una era, que el doctor va a "morir" y a cambiar de cara. Lo han ido preparando durante un montón de capítulos y debido a la popularidad del personajes es casi imposible ver estos capítulos y no saber que va a pasar. Y esto es algo con lo que juega Davies que se preocupa más en muchas ocasiones en jugar con el espectador que en contar algo verdaderamente rotundo e impactante. Son dos grandes capítulos, sin dudas, pero seguro que a muchos nos vienen a la mente otros que nos han dejado más impactados.

La primera parte es como esas pendientes de las montañas rusas en las que te van subiendo lentamente y te da tiempo a mirar a tu alrededor para comprobar desde que altura te van a lanzar. Es un momento de gran tensión, de mucha expectación, pero la diversión esta en la caída. No digo que sobre este capítulo, para nada, ya que sin él hubiera quedado demasiado condensado el siguiente, pero si que se le nota una cierta remolonería y pocas ganas de contar nada. Es un poco como si no quisieran llegar al final de la historia, como si estuvieran retrasando todo lo inevitable. Si las historias tienen presentación, nudo y desenlace, aquí esta toda la presentación. Aparecen todos los actores principales y se les prepara para lo que esta por venir, y poco más. Eso sí, Davies no es tonto y sabe que tiene que enganchar a la audiencia, así que se reserva unos cinco minutos finales espectaculares con un giro de tuerca brutal y que nadie se esperaba. No es un capítulo para recordar, pero si uno para dejarte expectante para la semana que viene. Y lo logró, nos dejo a todos en la silla. Pero en un visionado posterior recomiendo ver los dos juntos, ganan mucho de esta manera.
La segunda parte es donde esta todo el turrón, donde se produce toda la acción, todo el nudo y un montón de desenlace. Este capítulo sí es totalmente safisfáctorio y si que da todo lo que tenia que haber dado el anterior. No es momento de esconderse más ases en la baraja y aquí se lanzan todos, o casi todos.
Una cosa que me sorprendió mucho de este capitulo es algo que aunque llevan haciendo constantemente no esperaba que hicieran aquí, en concreto coger un argumento que daría para varias temporadas y fundírselo en un solo capitulo. Creía que le estaban preparando el terreno al siguiente responsable de la serie y zas, en menos de 45 minutos apañado. Eso sí, de una manera magistral sobre todo por la manera de coger todos esos elementos que nos habían ido soltando durante varios capítulos y hacer que todo case, que todo cuadre a la perfección, como es costumbre en esta serie. Que grandes personajes se han "sacado" de la manga y que grande es Timothy Dalton. ¡Maravilloso!
Y tras el climax, le dan a Tennant y a Davies una despedida que al menos yo recuerde no había visto jamás, quince minutos revisitando a los distintos personajes de la serie. Pueden resultar un poco empalagoso, pero siendo un capítulo especial, en las fechas que son y con todo lo que ha significado Tennant para el personaje me parece bastante adecuado. Hay que recordar que aunque Eccleston hizo un extraordinario doctor, con Tennant la serie adquirió fama mundial. No es que sea el mejor doctor, es que simplemente ES el Doctor.
Al final, con todos los juguetes guardados y con todas las tramas más o menos resueltas (aunque siempre se pueden retomar) Davies en boca de Tennant dice una frase que quedara para el recuerdo "I don't want to go". Pero da igual lo que quieras, la vida es cambio y un nuevo doctor, Matt Smith, aparece en su lugar. Hemos visto muy poco para juzgarle, pero como a todos habrá que darle una oportunidad. De eso hablare en el siguiente post.
Adiós Davies, adiós Tennant, habeís hecho una de las mejores series que he visto jamás. Ha sido un placer.

SPOILERS BIEN GORDOS, EN SERIO, SOLO LEER TRAS VER EL CAPÍTULO
La historia de Waters of Mars gira sobre los primera tripulación humana que estableció una colonia en suelo marciano. Como siempre, el doctor llega a Marte como si de un viaje de placer se tratara y tras ser apresado por un robot de vigilancia/exploración, descubre que ha llegado en el peor momento posible: 21 de noviembre de 2059, el día en la colonia fue destruida por causas totalmente desconocidas. Y hasta aquí podemos leer del argumento, el resto hay que verlo.
El momento en el que el doctor se da cuenta donde esta y sobre todo cuando, es el inicio de una montaña rusa de emociones que te agarra y no te suelta hasta que has terminado de ver el avance del siguiente capítulo. Las muertes de todo los tripulantes se nos va anunciando a través de una serie de pantallazos de una especie de internet que se suceden como autenticas bofetadas al espectador. Y lo peor de todo es que el doctor no puede hacer nada para evitarlo, ya que es uno de esos momentos de la historia que tiene que suceder. Así que asistimos a una autentica catástrofe en la que el doctor solo puede acudir como espectador... ¿o no?
La primera parte del capítulo es absolutamente terrorífica, con esos seres que expulsan agua y que son autenticas maquinas de destrucción. Como una plaga se va extendiendo su enfermedad entre los tripulantes, que nada pueden hacer para detener esta mortal amenaza. Provoca autentico miedo y solo por eso se podría sostener todo el capítulo, pero esto es el doctor y siempre va un paso más alla y cuando más acongojado estas y atenazado por el miedo, los creadores van un paso más alla y nos muestran una de las secuencias más espeluznantes y desoladoras que se han visto jamás: la marcha del doctor mientras la tripulación va muriendo uno tras otro. Es una de las escenas más intensas de toda la serie, de las que dejan huella y te dejan totalmente pegado a la pantalla. De esas que hacen brotar algunas lagrimas. Pero aún nos falta el golpe final, el momento en el que el doctor decide que es un señor del tiempo y que va a actuar a su antojo y como al final el tiempo se rectifica por si solo. La secuencia final en la tierra es absolutamente magistral y con un final de esos totalmente descorazonador y lleno de desesperanza. Es uno de los momentos televisivos más espectaculares que he visto en mi vida y me dejo bastante tocado. Absolutamente maravilloso.
La trama central de Water of Mars ya la habíamos visto en el segundo capítulo de la cuarta temporada, "The Fires of Pompeii", como hábilmente se reconoce en el propio capítulo, cuando el Doctor le explica a la capitana Brooke porque no puede intervenir en lo que va a pasar. Pero que más da, este especial esta mejor planteando, mejor realizado y es muchísimo más intenso que aquel episodio, así que a disfrutarlo, que es de lo mejor que se ha hecho del doctor nunca jamas. No sé si sera el mejor capítulo del doctor hecho jamás, pero sino lo es, se le acerca bastante.
Tengo que decir que la primera vez que lo vi lo odie con toda mi alma. Fue el típico, ¿pero qué mierda esta? Y desde entonces llevo viéndolo una y otra vez y otra y otra y otra y claro, al final te entra el síndrome de estocolmo y hasta le terminas pillando cierto encanto. Pero es que cuando de verdad gana es cuando lo ves en movimiento.Que mono del Doctor tiene uno ya encima. ¡Qué emitan los especiales de una maldita vez!
¿Para qué esperar más? Ayer hablaba de la tercera temporada y vamos ya de la cuarta, que sabiendo que era la última temporada no pude menos que devorar ávidamente. Y es que, ¿para qué esperar más? Sí, a mi me da pena que la cosa acabe, pero bueno, la serie sigue y sigue y el año que viene hay nueva temporada, así que...
Entre temporadas hubo varios especiales. Por un lado un capítulo de dibujos animados llamado The Infinite Quest que particularmente no me gusto nada. El dibujo era fantástico, pero la animación prácticamente no existía, ¡es todo muy estático! Si le quitas a la serie ese dinamismo que tiene y no lo compensas con un guión espectacular la cosa sufre en demasía y a mi esto me aburrió soberanamente. Al menos estaba doblado por los actores originales y la voz de Tennat es una absolutamente maravillosa.
El siguiente especial, Time Crash, es un minicapitulo de tan solo 8 minutos de duración que se emitió en un festival de esos de beneficencia de la tele, uno de esos telemaratones. La gracia del capitulo es que aparece el quinto doctor junto con Tennant y se produce uno de esos momentos de "yo sé como resolver esto porque recuerdo haberte visto como lo resolvías" tan propios de la serie. Un divertimento curioso y sano.
Y por último el especial de navidad, Voyage of the Damned que yo considero una absoluta cachondada de los guionistas de la serie ya que han cogido bastantes ideas de... ¡Futurama! Ese nave especial llamada Titanic, esos expertos en historias de la Tierra. No me lo podía creer, era Futurama puro y duro. El capitulo esta bastante bien, a la altura de lo acostumbrado. Le da la replica al doctor Kylie Minogue, que aunque cubre su papel bastante bien no la veo yo como compañera del doctor... ni tampoco los que hacían la serie, gracias a dios. Me gusto más el especial de las navidades pasadas pero este mantenía el tipo.
Y empezamos la temporada. Martha Jones decidió no viajar más con el doctor debido a su imposibilidad de arrimar cebolleta y tocaba nueva acompañante. ¿Y qué mejor que alguien de la familia, alguien que ya había formado parte de la locura que es la vida del doctor? Donna Noble, la novia a la fuga, se da cuenta que su vida es vacía y estéril y que con el doctor puede vivir una serie interminable de emocionantes aventuras. Y así es como la vemos en el primer capítulo, buscando casos raros que puedan tener implicación alienígena por si aparece el doctor. Y claro que termina apareciendo... junto con unos quilitos de más.
La nueva compañera del doctor, interpretada por Catherine Tate no es tan atractiva como las anteriores acompañantes pero eso lo compensa con un gran carisma. Es muy gracioso el momento en que el doctor la dice que él no quiere una compañera con derecho a roce en sus viajes, sino simplemente una compañera de viaje y ella haciendo un gran juego de palabras en ingles le dice que ella no permitiría que un alienígena como el intimara con ella. Donna quiere vivir a lo grande y con el doctor sabe que vivirá aventuras que jamás habría imaginado. Aunque al final eso pueda conllevar una gran perdida...
Esta última temporada es menos movida que las anteriores pero no por ello deja de ser intensa y emocionante. Nuevamente volvemos a encontrarnos con uno de esos inicios en los que le cuesta arrancar a la serie, pero no tarda mucho en recuperar el tono con un doble capítulo de invasión terrestre a gran escala a mitad de temporada. Sin embargo esta temporada se caracteriza más por episodios más cerebrales, donde las palabras, las ideas tienen más peso que la acción. El bloque de cuatro capítulos formado por los dos de la librería y los dos siguientes, Midnight y Turn Left, son los que más marcan esa tendencia. Pasan pocas cosas pero son tan intensas que te dejan con una sensación bastante asfixiante y sobre todo te dejan reflexionado sobre lo que ha pasado. En concreto Midnight es uno de los capítulos más angustiosos de toda la serie, a mi me tuvo tan concentrado y en tensión que cuando acabo pensé que no había pasado ni quince minutos desde que comenzó. Que gran momento ese en el que le dice a Donna que no haga eso...
El final de la temporada, el final de la serie, es un gigantesco castillo de fuegos artificiales y un delirio para el seguido de la serie. La amenaza más grande jamás planteada, los enemigos más letales, todos los protagonistas de la serie y una cantidad de deux ex machina acojonante. Esta serie siempre se ha caracterizado por ese recurso por el que siempre se sacan un as de la manga, pero tan bien hecho y tan bien planteado que hasta parece lógico. En el último capítulo los guionistas se sienten con tal confianza que van soltando una tras otro divirtiéndose como nunca antes y demostrado que siempre se puede hacer algo grande cuando hay ideas.
Y así acaba esta cuarta y última temporada con David Tennant, que abandona la serie para dedicarse a sus cosas (es un gran actor de teatro entre otras cosas). Pero aún no se acaba todo, nos queda otro especial de Navidad y cuatro especiales más para acabar con la etapa de Tennat en la serie. También abandona la misma su máximo responsable, Russell T Davies, que como productor de la misma y responsable maximo de los guiones es el verdadero artífice de todo el éxito de esta nueva serie del Doctor. Sin él nada de esto hubiera sido posible y no queda otra cosa que darle las gracias por haber creado una de las mejores series de la historia de la televisión. Por suerte su sustituto es Steven Moffat, el mejor posible, ya que es el guionista de The Empty Child, The girl in the fireplace, Blink y Silence in the library. ¿Os suenan? De lo mejorcito de la serie. Pero de eso ya hablaremos en el futuro, que ya ira llegando, no hay prisa.
Si en la anterior temporada tuvimos que sufrir el cambio de rostro del doctor, en esta nos encontramos con que nos han cambiado la chica. Con lo maja y simpática que era Rose Tyler... y rubia, y con un cuerpo que... pero eso no tiene nada que ve, no ,no. Pero ey, antes de meternos con la temporada, hay que hablar del especial de navidad: The Runaway Bride.
Tras el espectacular final de la segunda temporada y con la lagrimilla en el ojo por esos momentos finales en la bad wolf bay , era fácil dejarse llevar por la melancolía y la tristeza. Pero esto es el Doctor Who y sus aventuras implican correr mucho, muchísimo y este especial no podía ser menos. Desde el primer minuto es trepidante, con persecuciones imposibles y carreras de vertigo. No solo no tienes tiempo a echar de menos a Rose, sino que pasan tantas cosas y tan deprisa que cuesta coger el aliento. Su compañera en este especial es Donna Noble, famosa comediante británica (famosa allí, claro) que le da una magnifica replica al doctor. Físicamente no es tan atractiva como Billie Piper, pero la verdad es que da el pego bastante bien. Tanto, que parece que va a ser la nueva compañera del doctor, hasta que llega al último momento y...
Tras el fantástico especial, no cabía otra cosa que esperar maravillas para esta tercera temporada. En el primer capítulo aparece la nueva acompañante del doctor, Martha Jones, otra pedazo de mujer que no solo es bastante atractiva, sino que también es decidida y de armas tomar. Vamos, que el doctor no las coge mosquita muertas... Pero por si acaso la espectacular Martha no ha captado nuestra atención, el secuestro de un hospital entero (hablamos del edificio con todo lo que lleva dentro) y su posterior alunizaje nos hace ver que nuestras expectativas no eran ambas. Se avecinan cosas grandes, en concreto una espectacular tercera temporada.
Que grande es esta serie y que maravillosa es esta temporada. Si a las dos anteriores les había costado un poco echar a andar, en esta van a todo trapo desde el primer capítulo. Claro, hay capitulos más flojos que otros, pero hay continuos subidones y grandes historias. Tras el capítulo de Shakespeare que aunque no es tan espectacular esta bastante bien, viene el capítulo del gran atasco que es fantástico. Y luego vienen los... esos en Manhattan, que es una gran historia. En el experimento de Lázaro bajamos un poco (aunque es vital para el final de la temporada) y a continuación viene 42, un capítulo en tiempo real donde una nave espacial va cayendo al sol... a lo Sunshine.
Magnifico también. Luego vienen esos dos capítulos donde el doctor olvida quien es y aunque son de época y pueda parecer más aburrido, tienen un gran final. Y a continuación viene el acojonante, aterrador y esplendido Blink. Uno de los mejores capítulos de toda la serie, una autentica gozada. Aunque le pega mil petadas al concepto de paradoja temporal, pero ya sabéis como es el tiempo, es un bliblubla y un... es complicado. Y los tres grandioso capítulos finales, con ese enfrentamiento entre archienemigos. Se me ponen los pelos de punta de solo pensarlo.
Esta temporada confirma lo que muchos tenemos en mente mientras la disfrutamos, el Doctor Who es una de las mejores series de la historia. Imaginativa, innovadora, original, dinámica, atractiva, maravillosamente bien escrita y espectacularmente interpretada. Menudo pedazo de actor que es Tennant y menudo elenco que lo acompaña. Maravilla entre las maravillas. Y ya solo queda la cuarta, que no he podido resistir a terminarla y de la que espero poder hablaros pronto. Que grande es esta serie, que grande.

¿Me gustara el nuevo doctor? ¿Sufriré
por verle con una cara diferente? Estas preguntas las he escuchado
varias veces cuando la gente se refiere a esta temporada. La primera
acabo con la marcha de Eccleston y la correspondiente transformación
que nos llevaría al nuevo doctor: David Tennant. No sé vosotros
pero yo he visto de una manera u otra al Doctor en la tele desde que
era bastante pequeño por lo que el doctor para mi siempre ha sido
otra persona. No es que este habituado a los cambios es que es ley de
vida y el doctor cambiara de rostro por los siglos de los siglos. Que
me da pena que cambien de actor pues sí, un poquillo, no voy a negar
que no. Cuando me entere que se iba Eccleston me apene algo ya que me
hacia bastante gracia la manera histriónica en la que interpretaba
el papel, pero bueno, hasta otra noveno doctor.
¿ Y Tennant que tal lo hace? Pues
Tennant es simplemente el doctor. No es que lo interprete bien o que
le haya código el aire al personaje es que simplemente es él. En
los primeros episodios el personaje anda un poco perdido debido a
todo el rollo de la regeneración y que necesita tiempo para volver a
ser él mismo, pero una vez perfectamente sano y completo de los pies
a la cabeza no te encuentras con un actor que este interpretado sino
con el personaje en sí. La palabra naturalidad deberia estar
asociada al diccionario a Tennant y es que se nota cuando uno es
actor de la Royal Shakespeare Company.

Centrémonos en la serie, ¿qué nos
depara esta segunda temporada? Pues todo lo bueno que tenía la
primera pero aumentando y llevado mucho más allá. Los primeros
episodios son un poco flojos debido a que el doctor anda un poco por
uvas y no se termina de enterar de que va la vaina, no están mal
pero no matan. Sin embargo el cuarto capítulo "The Girl in the
Fireplace" es una autentica maravilla de esas que te hacen
arrepentirte por haber dudado de la serie ni un solo segundo. Es un
capítulo en el que el Doctor y compañía irrumpen en la vida de una
persona a lo largo de toda su vida para defenderle de los ataques de
unos seres malvados y que te deja con el alma compungida con su
final, totalmente lógico pero cruel. A partir de ese capítulo es
donde ya se quedo enganchada mi señora que hasta ese momento había
mantenido que la serie era una tontería con algún momento bueno.
Ese y Love & Monsters, el capitulo aquel de los pirados a lo
Expediente X que convierten al Doctor en una obsesión en su vida. Y
es que ese final con la baldosa se las trae... Por cierto, mis hijos
están encantados con la serie, desde el capítulo 1, ellos sí que
saben.

El momento cumbre de la temporada llega
como en la anterior en los últimos capítulos, a partir de que Rose
anuncia su muerte (lo hace en los avances de los capítulos y es
parte de la gracia de los mismos) y te van mostrando imágenes de
miles de extraterrestres atacando la Tierra. Este final es el
compendio de toda la temporada ya que van apareciendo todos los
personajes que se habían quedado atrás y que son actores
fundamentales en la impresionante batalla con las fuerzas invasoras.
La resolución es otra vez un deux ex machina como una casa, pero tan
bien llevado con tanto sentido y lógica que parece que lo llevaran
preparando desde el capítulo. Y el final es antológico, de esos que
no se olvidan, ¡qué maravilla!
Si en la primera temporada esta serie era muy buena, en esta segunda ya termina de despegar y se convierte en una maravilla que cualquier aficionado a la buena televisión debería haber visto. Una gozada, y ahora vamos a por la tercera que desde el principio ha empezado a todo trapo.
Es importante aclarar el año porque la
primera temporada de la serie data de 1963, casí nada. Y es que es
la serie más longeva en la historia de la ciencia ficción, 751
episodios a día de hoy, a pesar de haber tenido un parón un poquito
largo. Pero hablamos ahora de la nueve serie, la que comenzó en 2005
y que últimamente estoy revisitando vía scifi channel (digital +) .
Y aguanta un segundo visionado igual que un primero, es una serie
maravillosa. Pero vamos a hacer esto un post como tiene que ser,
empezando por hablar de cuando eramos jovenes.
Me tope con el Doctor Who con unos quince o dieciséis años cuando la emitía telemadrid. Estamos hablando de una cadena que entonces era lo mejorcito dentro de la Comunidad de Madrid y que emitía unos programas buenisimos y unas series muy interesantes. Tanto es así que por comparación la serie del Doctor me parecía malísima. Entonces tenía Star Trek la nueva generación, Enano Rojo o Max Headroom por poner varios ejemplos y por comparación me parecía una serie muy cutre. Estamos hablando de la protagonizada por Tom Baker. La serie no estaba mal en sí, pero había momentos que me desconectaban totalmente. Había un capitulo donde mandaban un tanque a luchar con un robot gigante y se notaban que eran putos juguetes. No maquetas mal hechas, ¡juguetes! Luego en otro capítulo utilizaban el papel de embalar, el de burbujitas, como una protección contra los Daleks y yo flipaba en colores. Si no hubiera estado rodeada del resto de series seguramente le hubiera dado más oportunidades, pero por desgracia le toco bailar con la más fea, así que me vi unos cuantos capítulos pero nunca me convertí en fan-fan.
Así llegamos a este nuevo Doctor Who, que empece a verla por verla. En plan, bueno, parece que no hablan mal de ella, pero seguro que no es nada especial. El primer capítulo Rose no me apasiono nada, tenía buenas ideas pero tampoco iba muy alla, era la típica locura británica con mucha intención y sin demasiada chicha. El segundo capítulo, en el que viajaban al futuro para asistir al fin del planeta Tierra ya era harina de otra costal. Tenía cosas muy originales, un argumento interesante y un final de esos que te dejaba pensando en lo que había pasado durante el capítulo. La cosa prometia, Los siguientes capítulos no estaban mal, pero no fue hasta el sexto donde me rendí completamente a sus encantos. Este capítulo narra la historia del último Dalek que intenta buscar un sentido a su vida mientras va arrasando todo lo que encuentra a su paso. Es un capítulo emocionante, intenso, profundo y que te deja con el corazón totalmente encogido. Es una maravilla que muestra donde esta la fortaleza de esta serie: en los guiones. Porque el punto cutre lo sigue manteniendo, todo parece rodado con cuatro duros (no siempre, pero si muchas veces), pero la intensidad que hay en cada guión es tremenda.

Pero lo mejor es cuando te vas dando cuenta que todos esos capítulos independientes en realidad comparten una trama común que ha permanecido casi invisible y que converge en un final de temporada totalmente espectacular y que te hace mirar todos y cada uno de los capítulos con nuevos ojos. Y eso que la serie esta llena de deux-ex-machina brutales, pero es parte del juego de la misma.
El Doctor Who es una serie excepcional que sorprende y emociona en cada capítulo. Ahora estoy con la segunda temporada y estoy totalmente encantado, es maravillosa. Recomendadísima. Al principio cuesta cogerle el tranquilo, pero una vez inmerso no podrás escapar de ella.


