Novedades en la categoría Mis películas malas favoritas

vibes.jpg Maravillosos los traductores de películas, como siempre. ¿Qué una película se llama sensaciones/vibraciones (Vibes) pues nosotros la llamamos el misterio de la piramide de oro y nos quedamos tan años. Ole tus huevos. Luego pasa lo que pasa, que soñando, soñando, triunfe patinando (Ice princess).


Pero a lo que ibamos, Vibes es una película protagonizada por la simpar Cindy Lauper y el siempre genial Jeff Goldblum, guías espirituales de este blog. Se enmarca dentro del género de comedia y es una cinta bastante alocada que basa toda su gracia en las situaciones creadas por los personajes más que por el guión en sí, un poco (bastante) estúpido en algunos tramos. Es más, la película ni siquiera esta rodada de una manera especial o tiene escenas memorables, pero es una de esas con la que te ries de principio a fin a fuerza de encontrarte tontería tras tontería.


Los personajes protagonistas son videntes, pero videntes con muy mala hostia, de esos que no dudan en utilizar sus "poderes" para putear a los demás. Jeff Goldblum tiene el poder de ver quien ha tocado cualquier objeto, trabajando de esta manera con la policía para descubrir quien es el asesino usando el arma homicida para manifestar su poder. Lo gracioso es que su poder se dispara en cualquier momento y en una de las primeras escenas de la película vemos como un poco cansado se apoya en una mesa para exclamar en voz alta: "En esta mesa... ¡alguien ha echado un polvo!" Momento en el que dos de los personajes que se encuentran en la escena se miran disimuladamente el uno al otro. Es un chiste malo, lo sé, pero es la manera de prepararte ante lo que esta por venir, chistes fáciles derivados de situaciones absurdas.

La mejor parte de la película es cuando los videntes se enzarzas en luchas llamémoslas mentales, en las que uno vaticina la horrible muerte del otro, a la que el otro contraataca vaticinándole sufrimientos horribles. Es la típica escena de "te voy a poner unas velas negras" pero llevada a su extremo más macabro, donde con muy mala leche, los personajes sueltan toda su maldad y juegan a decir la burrada más grande.


Este es el único trailer que he encontrado en youtube, es bastante cutre, pero es para hacernos una idea de que iba esto (da escalofrios ver a Jeff Goldblum, Cindy Lauper y Peter Falk juntos)



El misterio de la pirámide de oro es una película típica made in 80. Vista hoy en día seguramente nos parecería una estupidez carente de toda gracia y sentido, pero en su momento era una más de esas gamberradas que poblaban las sobremesas de nuestras televisiones. El hecho además de la aparición de Cindy Lauper aportaba un plus a la película, ya que aunque es una de las cantantes más grandes de nuestra historia, su calidad como interprete es absolutamente nula y aportaba un punto grotesco al conjunto de la película. Tampoco uno se puede explicar como es posible que Jeff Goldblum fuera de serie B en serie B como alma en pena, resultando cada película que hacía más estúpida que la anterior. Incluso la mosca era una serie B, lo que pasa es que esa película tenía un director fuera de lo común que igual te hace un peliculón como un tostón como una casa.


Entretenida película, muy de los 80, problemas de envejecimiento. En el futuro la estudiaran para entender a la sociedad que nos criamos en esa década prodigiosa.

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rockyiv.jpg En el día de hoy, en el que nos enfrentamos a las huestes futbolísticas rusas, ¿qué mejor que recordar una de las películas más antirusas que nos hemos echado en cara? Estamos hablando de la maravillosamente mala Rocky IV.


El argumento de tal magna obra es el siguiente: un ruso muy malo pero que muy malo y lleno de esteroides hasta las cejas reta al gran campeón mundial Rocky Balboa. Pero este vive en su mansión rodeado de lujos y esperemos que tambien de drogas y prostitutas, y se niega en redondo en partise el careto con un tío más grande y más fuerte que el. Así que ahí acaba la película y nos libramos todos de este suplicio... ¡no! En realidad lo que hacen es buscarse un segundo plato, en este caso Apollo Creed, interpretado por el gran Carl Weathers, al que Rocky partió la cara varias veces en anteriores películas, lo que les ha convertido en grandes amigos. El combate entre estos Ivan Drago (claro, siendo ruso como se iba a llamar) y Apollo nos da la primera escena quecoñoestoyviendo de toda la película. Atentos que aunque no lo parezca, es el inicio de un combate de boxeo:



No soy capaz bajo que circunstancias etílicas escribirían los guionistas esta escena. O quizá hicieron un ejercicio de metalenguaje convirtiendo a Ivan Drago en una encarnación del espectador que asiste horrorizado a la barbarie del imperialismo americano. Lo que sea más lógico.


Como no podía ser de otra forma, el ruso le mete hostias hasta en el carne del videoclub y Apollo la palma en el ring, librando de esta forma a Carl Weathers de aparecer en las siguientes partes de la saga. Rocky clama venganza y como que para chulo él, le va a meter una paliza que te cagas al rubito este pero en Rusia, en su casa, para que vean los malditos comunistas como se las gastan los americanitos de pro. Su entrenamiento en el país de lo malvados rojos es otra de las escenas más alucinante, tremendas y lisérgicas de toda la película. Yo la habré visto unas 100 veces, sin bromas, no sé que tiene que me hipnotiza.



La música me pone los pelos de punta, en serio. Me parece maravillosa y lo mejor de la película sin lugar a dudas. Bueno, sin más dilación, nos vamos al combate final donde hay una regla clara: PROHIBIDO BLOQUEAR. Si el contrario te lanza un golpe directo, tienes que comertelo, a ser posible con patatas. No hay excepciones a la regla, si lanzas, pegas, como tiene que ser el boxeo bueno de verdad. Vamos con un clip de sus mejores momentos:



¡Grandioso! No había visto un combate tan bueno desde... la última vez que vi Rocky IV. Además, está todo ahí. Lo generales rusos en primera fila, la hoz y el martillo por doquier y ¡Gorbachov asistiendo al espectáculo! Al final del combate, cuando Rocky gana (¿lo dudabais?) todo el pabellón se pone a gritar el nombre de Rocky e incluso el propio Gorbi se pone de pie a aplaudir al héroe americano, ¡bravo! Ah sí, que se me había olvidado que el potro italiano da un discursito de amistad y hermandad entre los pueblos rusos y americanos, etc, etc. Atentos a la frase que soltaba: "¡Todos podemos cambiar!". Se me salta una lagrima.


Rocky IV fue la película que más recaudación obtuvo de toda la saga. Se estrenó en un momento donde la guerra fría estaba en pleno apogeo y le hablaba de tu a tu al público americano, que se veía reflejado en la figura del pequeño pero peleón boxeador. La verdad es que tengo que reconocer que a mi esta película me alucino en su día, cuando era mucho más pequeño y era todo un hit entre nuestro grupo de amigos. Y es que tras volver a ver varias escenas en youtube tengo la impresión que era una película claramente destinada un público prepuber, entre los 12 y los 15 años. En esas edades la película triunfa, fuera de ahí... Además, esta claro que es una película de su tiempo, de cuando la guerra fría asolaba al mundo. Hoy en día parece todo una broma de mal gusto.


Eso sí, para una tarde con los amigotes ideal. Es más, yo te la recomiendo para verla hoy antes del partido, ya veras como te pone a tono para animar a los nuestros.


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lasaventurasdebuckaroobanzai.jpgCuando se estrenó Robocop, aquella era la película que arrasaba entre la chavalería. La idea del policía cyborg era ya de por si muy atractiva, pero el hecho de que fuera una historia trágica y repleta de casquería fina la hacía el producto definitivo. Yo la adoraba y todos mis amigos lo hacían, todos crecimos con Robocop y fue nuestra película favorita hasta que se nos quito la tontería. Lo curioso de todo esto es que por algún motivo desconocido e inexplicable, se empezó a considerar a Peter Weller como un gran actor. Que no digo que no lo sea, pero en esta película solo se le veía la cara durante media hora y luego estaba todo el rato con el casco robótico puesto. Así que, ¿qué es lo que vimos en tal actor?


Todo lo anterior viene a que una noche, en esos pases canallas que hacía televisión española de madrugada, emitieron una película protagonizada por este actor llamada las Aventuras de Buckaroo Banzai a través de la octava dimensión. Por desgracia en el título en español no aparecía lo de la octava dimensión, una pena porque te ponía sobre aviso de la experiencia lisérgica que estabas a punto de experimentar. Por si fuera poco en la película también salía Jeff Goldblum, el actor favorito de la serie B de entonces. La Mosca o Transilvania 6-5000 le había convertido en el actor indispensable para cualquier fantochada divertida que echaran por la tele, y su presencia en esta película, junto a la de Weller, aseguraba un pleno total. Con ese título y esos actores esta película tendría que ser la bomba... Me equivocaba, la cosa era mejor aún.


Buckaroo (pronunciado ba-ka-ru) Banzai nos narra la historia de un físico neurocirujano samurai estrella de rock piloto de carreras que además protagoniza su propio comic book. Si todo esto no ha dejado aturdido, en la primera escena de la película, nuestro héroe hacelotodo, se monta en un deportivo al que le han trucado un poco el motor para que sea capaz de alcanzar la velocidad del sonido y ya que estamos atraviese dimensiones. Acelera directo hacia una montaña y zoom... ahí estamos, en la octava dimensión, un mundo que los adictos al lsd conocerán de cabo a rabo. Eso sí, el viaje no dura mucho y en menos de un minuto ya esta de vuelta. ¡Éxito! Pero... ¿qué es eso que llevan pegados los bajos del coche? ¿Sera acaso un ser de la octava dimensión?




Aunque os parezca mentira el inicio es lo más tranquilo, relajado y sobre todo LÓGICO de la película. A partir de ahí empieza una absurda trama sobre extraterrestres con vueltas de tuerca continuas inexplicables que los protagonistas asumen como si se estuvieran comiendo un bocadillo de mortadela tranquilamente. Cada cinco minutos la trama logra ser más absurda todavía y la cosa va increscendo hasta su glorioso final, donde como no podía ser de otra manera los buenos triunfan y tu te quedas preguntándote si no se han quedado trozos del guión en la sala del montaje porque no entiendes la mitad de las cosas que han pasado.


lasaventurasdebuckaroobanzaicavaliers.jpg

El grupo de rock del que forma parte Buckaroo, The Hong Kong Cavaliers, son también los sidekids de nuestro héroe y sus nombres ya nos deja claro que no estamos ante unos sidekids cualquiera: Rawhide, Reno Nevada, Perfect Tommy, New Jersey y Pinky Carruthers. No recuerdo los nombres en español, pero si que Tommy Perfecto me dejo en el sitio. ¿Cómo podía llamarse alguién así y tener una infancia feliz? Jeff Goldblum por supuesto era uno de estos sidekids, concretamente New Jersey, ¡el que iba vestido de vaquero! Que crack, no solo era también neurocirujado sino que cantaba, bailaba y tocaba el piano, ¡todo con esa pinta!


La película no es mala en sí, es... diferente. Durante su visionado pasas por gran cantidad de estados de animo, desde confusión y a tomadura de pelo y a genialidad oculta. En ningún momento te queda claro si la película te esta gustando o no, hasta que llega su final y sus alucinantes títulos de credito te dejan totalmente en el sitio.



¿No es la cosa más alucinante que habéis visto jamás? ¿Qué hacen? ¿Significa algo? Da igual, pero ¿a que son más chulos que nadie? Cuidado que engancha, yo habré visto esta secuencia unas cien veces y por desgracia no estoy exagerando.


Las Aventuras de Buckaroo Banzai es una aventura única y sobre todo inolvidable. No creerás que han sido capaces de rodar una película así y sobre todo nunca entenderás exactamente porque te estas tragando ese cumulo de absurdas genialidades. Pero merece la pena, es de esas cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida. Para más información, la wikipedia, y en el blog de Adlo!.

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thechase.jpg
Supongo que en España se llamaría la Caza o Loca persecución o Agarrame al secuestrador, cualquiera sabe con estas traducciones tan magnificas que se marcan. Dirigida por Adam Rifkin, un total desconocida y protagonistaza por Charlie Sheen y Kristy Swanson,  la Buffy de la película (que la verdad me pega mucho más en el papel y es que no soporto a la Sarah Michelle esa, que es tan poquita cosa), esta cinta nos narra la historia de un convicto que consigue escapar de prisión y secuestra a una chica y su coche para intentar huir de la policía. Ella es una megapija de la muerte que al principio le dará toda clase de problemas a nuestro fugado, como no podía ser de otro modo, terminara enamorandose locamente de él. Así que de lo que estamos hablando aquí es de una película de persecución, de polis persiguiendo a fugitivos y de todas esas cosas que los americanos hacen cuando hay una persecución de estas real en sus propias calles. La verdad es que contado así, parece una película más del monton, sin nada interesante que destacar. Encima, protagonizada por Charlie Sheen, al que se le puede considerar el rey de toda la serie B habido y por haber. Así, que, ¿qué tiene de especial esta película? ¿No os suena el argumento a una cosa cien veces ya vista? ¿No nos hemos tragado ya miles de bodrios semejantes con argumentos practicamente calcados? Pues no, esta película tiene algo muy diferente y especial, esta película tiene cosas como esta:




Efectivamente, esta película es un cachondeo de principio a fin. Es de esas pelis que tienen pinta de serias, pero que de vez en cuando te van metiendo este tipo de escenas que te dejan en tu sitio. A lo tonto, y aprovechando ese aire de socarroneria que desprende la película se van riendo de los medios de comunicación, de la policía y de la gente en general. Vamos a ver el trailer que te cuenta prácticamente TODA la película.



Si os preguntáis como he visto esta película fue una de esas tardes de fin de semana en la que estas tirado en el sofá sin hacer nada y te pones a hacer zapping compulsivo entre cadenas. Sin ningún motivo en particular, me quede cinco minutos a ver de que iba esta cosa y me quede completamente enganchado. Era una película de persecuciones, pero era imposible saber que iba a pasar en los cinco minutos siguientes ya que era una completa y absoluta locura. Fijaros en esta escena, sobre todo lo que ocurre a partir del minuto dos, ¡es demencial!



The chase es una de esas películas que casi nadie conoce, cuyo destino final es acabar en cine de tarde y que te hacen aparcar un rato el cerebro para disfrutar sin más. Sin alguna vez podéis hincarle el diente, no lo dudeis, al menos pasaréis un rato divertidisimo. Atentos a la escena en la que se lían los protagonistas... ¡esas nubes!


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flashdance.jpgAcudamos a la wikipedia y sus perlas de sabiduria:


Flashdance has seldom received favorable reviews from professional critics. Roger Ebert placed it on his list of Most Hated films, stating: "Jennifer Beals shouldn't feel bad. She is a natural talent, she is fresh and engaging here, and only needs to find an agent with a natural talent for turning down scripts".[3] Halliwell's Film Guide gave it one star out of four while The New Yorker described the film as "Basically, a series of rock videos." The Guardian described it as "A preposterous success." Detractors of the film argue that in addition to the shallow plot, the film represents the worst excesses of 1980s film making with its emphasis on short sequences and rapid editing between shots. The screenplay of the film was nominated for a Razzie (Golden Raspberry) award."


Dios mio, cuanta filosofía en tan pocas frases, ¡y cuanta razón tiene! Flashdance es una autentica porquería, así de claro. Es una película aburrida, absurda, con un guión insípido y una serie de situaciones que no te las crees ni borracho. Pero para mi forma parte de la historia del cine por dos motivos: su espectacular escena final y su influencia en todo el cine palomitero posterior. En efecto, esta película marca el camino a seguir para muchas otras producciones infames de la factoría Bruckheimer/Simpsons que tanto dinero dieron y que tanto mal hicieron al cine. Aunque la eclosión definitiva llego con Top Gun, de la que espero hablar otro día, es Flash Dance la que marca el camino a seguir y la que le dice a sus productores como tienen que hacer cine para que este sea un éxito comercial.


¿De qué va la película? Pues para empezar...¡esta basada en una historia real! Sí, sí, concretamente en la vida de Maureen Marder una trabajadora de la construcción que por la noche bailaba en un club de stripers. Y allí va nuestra Jennifer Beals, a la que con 20 añitos (18 según el film) nadie se la puede creer como una dura soldadora (tal como acertadamente se comentaba en la película Full Monty). Pero da igual, ella es muy mona y tiene un sueño, triunfar como una reputada bailarina a la vez que triunfa en el amor... puagh, da asco, ¿verdad? El tema es que se enamora de su jefe, que la consigue una audición de puta madre para ser bailarina y al final el amor y el baile triunfan sobre todas las cosas (sí, me he comido toda la paja que había en medio, me aburreeee).


El guión, coescrito por Joe Eszterhas(Instinto Básico, Showgirls, ya apuntaba maneras) era un aburrido coladero donde se alternaban escenas de supuestas profundas reflexiones con videoclips cañeros de la mejor música de la época. Lo que molaba de esta película eran las escenas de baile, y todo lo demás era el envoltorio necesario para venderla en los cines. Supongo que marcaría a muchas niñas de la época, pero hoy en día no conozco a nadie que te hable de ella más alla de su escena de baile final. Ay, cuanto daño hice al séptimo arte y cuan poco se la reconoce.


Y por supuesto, no puedo irme sin hablar de la escena final. Mientras escribo esto tengo el vídeo puesto, vídeo que ya he visto cientos de veces y me sigue pareciendo tan espectacular como la primera vez que lo vi. Los que eligieron la música y la coreografía fueron unos genios que deberían pasar a la historia con letras mayúsculas. Es grandiosa, única, escalofriante. Lo tiene todo, ese ritmo pausado al principio que va lentamente creciendo para terminar en una explosión final de júbilo que no solo hace mover frenéticamente sus pies a los implacables jueces sino también al espectador. Menudo final y encima, en un toque maestro, te cortan el baile en el momento más álgido para mostrarte la apasionada escena de amor que cierra la película, congelado la imagen en el momento en que ella le ofrece a él una rosa... Maldita sea, esta todo tan bien hecho que la impresión que te queda es de que has visto una cosa maravillosa cuando en realidad te has tragado un camión de basura. Pero es lo que pasa con los fuegos artificiales, que la traca final justifica todo el gasto realizado. Ay, que tiempos aquellos en el que se nos engañaba con cuatro bailes bien hechos, y eso que cuando da vueltas en el suelo se nota que es un tío... pero da igual, esta escena es la leche. Ah, y tragaros el vídeo entero, que el Maniac también merece mucho la pena.



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