Ya que estamos dando vueltas y más
vueltas estos días al tema del trailer de Watchmen, me ha venido a
la cabeza uno que en su día me pareció magnifico y que también he
visto unas cuantas docenas de veces. El trailer de Sin City.
No solo es que sea magnifico, es que me
promete un montón de cosas y tiene una canción excepcional. Luego
la película no es tan buena como parece en el trailer, más que nada
porque se obstina demasiado en calcar al cómic y la adaptación
carece de gran parte del alma. Y la música tampoco sale en la
película. Recuerdo que cuando se estreno mucha gente estaba cabreada
por esto. El tema es cuestion se llama Cells y es de un grupo llamado
The Servant. Aquí tenéis la canción entera que merece mucho la
pena.
Al final habrá que crear una categoría
en los Oscars al mejor trailer. Eso sí que sería algo interesante.
No recuerdo ninguna película de
superhéroes cuyo argumento me haya sorprendido. Hablamos a nivel
argumental, no a nivel general de película. Me refiero a algo como
¡no me esperaba eso, menudo giro de guión! Y eso que es raro la
adaptación que sea fiel al original, siempre cambian una cosa allí
y otra allí. Pero en definitiva sorpresas, sorpresas como que
ninguna. En la primera parte de Spiderman, el duende tira a Mary Jane
de un puente como algo novedoso y original, ya que en el tebeo a
quien tiraba era a Gwen, pero es que alguna vez otra vez el señor
Parker ha soñado que era MJ quien caía. Incluso cuando hacen algo
más o menos original como lo del final de Superman returns te
encuentras con que es algo que se ha insinuado en el tebeo alguna que
otra vez.
El problema es que siempre vemos algo
basado en una película buscamos la referencia tebeil y el argumento
que caso con aquello. En From Hell, una película donde se pasaron
por el forro casi todo el tebeo, me acordaba constantemente de los
apéndices cada vez que aparecía cualquier detalle relativo al
tebeo. Cuando la historia no me proporcionaba lo que quería, mi
mente rellenaba los huecos y obtenía una visión totalmente
diferente. La película me pareció mala de todas formas, pero mi
experiencia fue totalmente diferente a la de alguien que no conocía
el cómic.
Cuando me preguntaban si me hacia
ilusión ver 300 la verdad es que ponía cara de fastidio, sobre todo
al ver los trailers, ¡es qué ya me la sé entera! Y en efecto,
aquella era traslación viñeta a viñeta no dejaba mucho lugar para
la sorpresa. Para colmo de males, tampoco me gusto mucho lo que vi
por mucha chuleria técnica y planos calcaditos al cómic. Y me temo
que me puede pasar algo parecido con Watchmen. Viendo el trailer ya
iba pensado, esto es tal viñeta, esta es aquella, esto significa
aquello, etc, etc. Y por añadidura, la intriga de la primera lectura
esta totalmente descartada. La emoción de descubrir al villano de la
historia y el plan que tiene preparado es algo que ya tenemos
superados los que hemos leído el cómic, algo que solo podrán
disfrutar los que no conozcan la historia. Así que, ¿quién podrá
expresar la crítica más acertada? Aquel que no se va a sorprender
en ningún momento o ese otro que lo va a ver todos con los ojos de
la novedad y cuyo desenlace puede dejarle totalmente impactado y
clavado en su silla.
Y es que alguna otra vez, cuando mis
amigos me han preguntado que tal una película de superhéroes han
añadido la coletilla, pero dímelo de verdad. Es decir, que dejara
de lado la parte de aficionado de toda la vida y les diera una
crítica sincera de la película. Entonces he tenido que diferenciar
y empezar con frases como "yo la disfrute mucho perooooooo..."
Y en ese pero esta el problema. A lo mejor no deberíamos criticar
las películas de superhéroes sabiendo todo lo que sabemos, a lo
mejor deberíamos aprender antes a oír la opinión de otros y a no
amargarnos tanto.
Cuando se mostraron las primeras fotos
promocionales de Watchmen, la imagen de Silk Spectre era tal que así:
Que estaba bien sí, y todo estupendo y
maravilloso y todo lo que queráis, pero personalmente me había
dejado bastante indiferente. Vamos, que me daba igual. Pero fue ver
el trailer y aparecer de la siguiente guisa:
Y ponerme todas las hormonas a tope.
¡Madre mía del amor hermoso, que cosa más preciosa! Pero me temo
que estamos ante un caso claro de parafilia.
La chica en cuestión se llama Malin
Akerman y es sueca. Aparte de ser modelo también es la cantante de
un grupo llamado Ozono (buscarlo si queréis en el tutube, a mi la
verdad es que no me gusta nada el tipo de música que hacen) y ah
sí, actriz. Como no podía ser de otra manera es la típica rubia
sueca de toda la vida, echarlo un vistazo a su verdadero ser.
Y esta buena sí, pero vista así, no
me gusta tanto. Tengo la impresión que si alguna vez tuviéramos
alguna relación duradera (sexual, claro) tendríamos serios
problemas ya que le pediría ponerse el traje y la peluca de Silk
Spectre todas las noches. Y claro, terminaría mosqueándose conmigo
y acabaríamos de mala manera. Así que mejor voy desechando la idea
de tener ninguna tipo de relación con ella, por el bien de los dos.
Me tendré que conformar con la actriz
que va a hacer el papel de madre, Carla Gugino. Espero que no piense
que la he elegido de segundo plato.
Ayer fue un día grandioso para todos
aquellos que vivimos nuestra vida a través de los ríos de las
subcultura: se estrenó el trailer de Watchmen. Y de ninguna otra
manera podéis seguir leyendo esto sin verlo:
Yo he orgasmado varios veces viéndolo,
y os aseguro que he sobrepasado la cincuentena de visionados y voy
camino de los cien tranquilamente Otro día hablaremos de esta leve
obsesión compulsiva que nos mueve a todos nosotros. Para mi ese
trailer es maravilloso, sublime, perfecto. Calca la viñetas del
cómic de una manera brutal y en ocasiones hasta enfermiza y la
música crea un ritmo lento y pausado que te hace abstraerte de todo
lo que estas haciendo. Cuando se ralentiza del todo y la cámara
retrocede para mostrarnos esa gran estructura sobre los cielos de
Marte logran que el tiempo se detenga absolutamente. Todavía me
impacta esa escena después de todas las veces que la he visto. Pero
es un trailer, nada más.
He estado leyendo hoy sesudos análisis
sobre la dirección que va a tomar la película basándose en las
escenas del trailer y me parece absurdo... ¡es un maldito trailer!
Da igual el ritmo que tenga, como este rodado, que salga en él...
¡no tiene nada que ver con la película! La función del trailer es
obligarte a ir compulsivamente al cine, una vez allí dentro les da
absolutamente igual si te gusta o no, ¡ya han trincado tu pasta! Por
lo tanto el trailer se basa en el arte del engaño, de la mentira,
tienen que sacarle el máximo jugo posible sin importar si lo que
están exprimiendo vale la pena. Por eso el trailer de El Diablo
viste de Prada nos mostraba solo el principio de la película y no el
resto, ¡era lo único que merecía la pena! Pero mejor un ejemplo
práctico de esto que estoy hablando, el Trailer de Tomb Raider 2, la
cuna de la vida.
¿Por qué he elegido este en
particular? Hay muchos mejores, cierto, pero esto me causa
sensaciones encontradas en el cine. Como habréis visto, empieza
siendo un rematado coñazo para ir poco a poco mostrándonos alguna
que otra escena de acción para acabar en una orgía de tiros y
espectaculares escenas. Cuando lo vi por primera vez en el cine
pensé, ¡esta película debe ser la puta hostia! Y en ese momento mi
cerebro reacciono dándome una punzada de dolor: ¡la primera parte
era una porquería! Efectivamente, eso no era un buen presagio y tras
ese aviso me puse a pensar lentamente sobre lo que había visto y me
di cuenta que era imposible meter tantas escenas de acción, que
estas estuvieran bien y que encima hubiera una gran historia detrás
de ellas. El trailer tan poco como me había vendido la película me
la había arrebatado y es que su función era apabullar al espectador
y no dejarle usar la cabeza. Resultado: otra porquería de película.
Otro argumento más para ilustrar el
post me lo proporciona la maravillosa serie Entourage, aquí llamada
El Sequito por Canal + (traducción correcta) y que la Sexta ha
decidido llamar El juego de Hollywood (¡fatal!). En la cuarta
temporada (ojo, spoilers sobre la cuarta temporada, tranquilo Isaac,
que tu ya has visto esta parte), nuestros protagonistas intentan que
un gran estudio compren la película que acaban de rodar. El caso es
que lo único que tienen de ella es el trailer, y allí van de un
lado para otro a ver que estudio pica. Veámoslo.
¡Qué pedazo de peliculón! Pero
ojo... ¡que todavía no existe! Evidentemente, todos los planos de
la misma están rodados, pero todavía ni se ha realizado el montaje,
ni se sabe cual va a ser la duración ni nada de nada. A lo mejor
sale una obra maestra de eso, o a lo mejor sale una puta mierda, pero
los estudios empiezan a pegarse por ella... ¡por un puto trailer! Es
una serie de ficción claro, pero no dudo que seguramente esto pase
muy a menudo en Hollywood. Un buen trailer y a correr, luego ya
veremos que pasa.
A Watchmen todavía le queda casi un
año para su estreno, esta claro que todavía tiene que haber mucho
trabajo detrás de ella. ¿Qué lo que vemos en el trailer saldrá en
la película? Posiblemente, pero el resto a saber como sale,
cualquier cosa. Es solo un trailer, ni más ni menos.
¿Cómo? ¿Otro post de fútbol más?
¡Pero si ya se acabó la maldita Eurocopa! Un momento, ¡si además
es un post que habla de un libro! ¡El primero de este blog! ¡Un
libro sobre fútbol, eso no puede ser posible, me estalla la cabeza!
Efectivamente, la Eurocopa y la pasión
que despierta en los aficionados el deporte "rey" me ha
traído a la memoria Fiebre en las gradas, libro escrito por Nick
Hornby que trata sobre la vida de un aficionado al Arsenal que cuenta
su vida a través de su relación con el fútbol. Para que nos
entendamos todos, lo más parecido a que si un aficionado al Atlético
de Madrid nos contara todas sus desgracias, que son muchas. Y
evidentemente el libro esta lleno de resultados de partidos, de
finales de copa, de partidos lamentables y de cientos de comentarios
sobre tal o cual jugador desconocidos para la gran mayoría del
público (sobre todo cuando habla de años anteriores a los 80). Pero
todo ello enfrascado en el relato de su vida, de su relación con sus
padres, de su divorcio, sus estudios, las novias, las rupturas, etc,
etc. Es el libro de un fanático cuya vida entera gira en torno a su
afición, ya sea el fútbol, la música o las películas raras. Es en
ese contexto donde muchos nos podemos sentir identificados en parte
con las correrías del autor que vive, pero sobre todo sufre, su
afición.
En estos momentos me encuentro
releyendo esta obra y tengo decir que me lo estoy pasando
estupendamente bien con él. Es fascinante comprobar los vínculos
que crea uno con su afición y como acude una y otra vez a ella
aunque sea para sufrir una y otra vez con los resultados. Lo mejor de
todo es cuando cuenta que, ante el inicio de la fiebre futbolera de
su hermanastro, lo arrastra antes que nada a ver a su equipo antes de
que vea que los otros juegan bonito y mejor. Ser hinchas de distintos
equipos habría sido una fractura inquebrantable en su relación y
por eso prefiere que ambos sufran antes que uno de los dos se vea
arrastrado por las mieles del éxito.
Un libro muy divertido y que se
disfruta más si eres uno de esos aficionados al fútbol que no se
deja arrastrar demasiado por su afición. Porque sino, más que
divertirte, puedes empezar a sufrir con lo que estas leyendo. Una
lectura idea para este verano, ligerita y muy edificante.
(Por cierto, si encontrais la edición de bolsillo de punto de lectura mejor, que lo acaba de editar Anagrama a un precio de sablazo autentico)
Adaptación al cine
Como no han llegado a España no sabía
que hubieran realizado la correspondiente adaptación al cine. Y
prefería no haberlo sabido porque... ¿están locos estos
americanos? A ver, primero se hizo la correspondiente adaptación en
el cine inglés, con guión del propio escritor y más o menos una
historia coherente con la que cuenta el libro. Vamos a ver un vídeo
la misma. Por desgracia no he podido encontrar un trailer, solo un
vídeo muy largo del final, pero con ver el primer minuto yo creo que
más o menos se puede captar parte de la idea.
Años después llegan los %&$·$%
americanos y deciden realizar su propia adaptación no del libro,
sino de la película y les sale el siguiente engendro:
¡¡¡PERO QUE COÑO ES ESO!!! Sí, en
el libro se vive alguna relación de este estilo, ¡pero no va de
eso! Estos mamarrachos convierten cualquier cosa en una estúpida
historia de amor.