Menuda andanada de hostias se le ha
metido a la película. Bueno, en realidad la cosa ha estado
repartida al 50%. La mitad la adoran, la mitad la odian a muerte,
pero lo hacen porque... ¡se parece a las otras tres! Aunque en
sus críticas la primera frase que aparece sea “es inferior a
todas las películas de la saga” ¿Cómo es eso
posible? Pero si en el fondo es igual que las anteriores, pero tanto
que cuesta distinguirla.
Hace tiempo comentaba con un amigo como se habría tomado la gente en el pasado los estrenos de segundas partes que hoy son consideradas míticas. ¿Las odiarían tanto como se odian estas cosas hoy en día o todo el mundo saldría del cine con la convicción de que aquello iba a marcar historia? Pues mi amigo, algo mayor que yo, había podido asistir al estreno del Imperio Contraataca y me contó que salio del cine totalmente indignado y con una gran sensación de estafa. ¡Aquello no se parecía en nada a aquella maravilla de la Guerra de las galaxias! ¡Maldito Lucas, vaya manera de tomar el pelo a la gente! Con el tiempo por supuesto mi amigo acabo adorandola y considerandola como lo que es hoy en día, una película mítica. ¿Pasara lo mismo con todas las secuelas de estas sagas que tan idealizadas tenemos? ¿Acaso tenemos una serie de ideas tan preconcebidas que luego no nos dejan disfrutar como deberíamos de la película?
Venga, vamos a rebatir algunos puntos del argumento con los menores spoilers posibles. Lo primero, ¡vaya pedazo de guión más absurdo! Esta tontería a lo Expediente X no se la cree absolutamente nadie. Pero, pero... ¿y qué me dices de el Santo Grial y la vida eterna? ¿Y el arca de la alianza? ¿Y lo de arrancar corazones a pecho descubierto? ¿Dónde se traza la línea que determina los niveles de absurdo? Porque lo que es imposible es igual de imposible que lo es que imposible. Vamos, que no existe un imposible más posible y otro imposible menos posible. ¿Os ha quedado claro? Vamos, que en películas anteriores uno tiene que hacer grandisimos actos de fe para creerse esa parte inverosímil de la trama. Pero claro, el que más o el que menos tiene una educación católica en su haber y esas cosas, aunque no nos resultan creíbles al menos nos suenan. Pero las cosas a lo Expediente X, por favor, ¡esas no se las cree nadie! Caballeros cruzados eternos sí, extraterrestres, no.
Escenas de acción inverosimiles, como la caída por las cataratas. En efecto, es totalmente absurdo y seguramente habría resultado en la muerte de los personajes. Como en el Templo Maldito, cuando se tira del avión en una lancha, y luego cae ladera abajo, algo normalito que ocurre todos los días. Las escenas de acción de todas estas películas rayan lo imposible y se basan en la causalidad más infinita que a uno se le puede ocurrir. Indy siempre sale de todo sin planearlo, de cualquier manera y con la flor en el culo más grande que se ha visto jamás. ¿Por qué no puede ser así en esta cuarta película?
¿Y qué me decís de agujeros del guión, como que el área 51 este tan poco vigilada? Sí, claro, es más coherente que el gobierno de los USA tenga un almacén lleno de armas letales Y NO LAS UTILICE. Desde siempre hemos sabido que los americanos son gente bondadosa y humilde que jamás piensa en el uso militar de sus descubrimientos. Eso de la bomba atómica tuvo que ser una casualidad o algo así.
Se puede criticar que la película es demasiado parecida a los anteriores, como la parte final, calcadita de la Última Cruzada, pero poner en un pedestal a las otras tres y tirar a esta por el suelo, no lo entiendo la verdad. ¿Es el templo maldito una película de Indiana Jones? Porque allí ni arqueología ni hostias, simplemente aventuras y cerebros de monos y si eso es mítico apaga y vamonos. Decir que la película es mala es correcto, pero a la vez decir que las otras si que son buenas es un poco llevar el paso cambiado. Para mi son lo mismo y todo lo que ha hecho grande a las otras películas esta aquí. A lo mejor dentro de diez años, cuando estrenen el hijo de Indiana Jones las críticas sean “Es una basura, no esta a la altura de las cuatro anteriores” Y es que en estas cosas el tiempo lo cura todo.




