Al rico biscotto

Del partido España – Croacia se ha hablado mucho más en Italia que en nuestro propio país. Por un lado porque un resultado muy concreto hacía que la selección italiana quedara eliminada hicieran lo que hicieran, y por otro porque nosotros pensábamos que íbamos demasiado sobrados para ganar a Croacia.

Los incongruentes italianos

Es irónico que un italiano te hable de apaños en el fútbol… o quizá no, ya se sabe el dicho: para atrapar a un ladrón necesitas otro ladrón. El fútbol italiano es uno de los más corruptos de toda Europa, con ligas amañadas, partidos comprados y fraudes en las apuestas. Por ejemplo tenemos el Calciopoli de hace unos años, o el actual escandalo que les ronda ahora mismo. Saben mucho del tema, demasiado, así que cuando empezaron a pensar que íbamos a amañar nuestro partido contra Croacia… pues no tenían ni pajolera idea de lo que estaban hablando. No porque no seamos capaces de apañar partidos, que si es necesario lo hubiéramos hecho, sino porque en el momento actual de la selección española estas cosas no tienen lugar. Si nos hubiera pillado hace diez o quince años no te digo yo que no, pero ahora, yendo de campeones por todos lados no podemos hacer estas cosas. Sobre todo porque pensábamos que estábamos sobrados para ganar a Croacia, y claro, si vas a ganar fácil, ¿para qué amañar nada?

Al final nos dieron las gracias en distintos medios italianos. No a gran tamaño, claro, pero algo es algo.

Lo más bonito de todo es que los italianos tienen incluso una palabra para esta situación: Biscotto, que es más o menos traducida es galleta (no es exacto, ojo, ellos usan la palabra para bizcochos y otros dulces). Aunque la traducción correcta en términos futbolistas seria pasteleo y hace poco días se dio un Celta-Cordoba donde el empate a 0 beneficia a los dos para sus objetivos y efectivamente, no es que acabara 0-0, es que no ataco nadie. Así que de biscottos sabemos cuando queremos, pero en esta situación ni lo queríamos ni nos interesaba.

Los sobrados españoles

El partido contra Croacia fue aburrido, plomizo, pesado y un autentico tostón. En el Madrid de del Bosque teníamos de estos bastante a menudo y jamás entendimos como un equipo con unos jugadores excepcionales podía hacer partidos tan rematadamente malos. En este caso concreto estábamos un poco sobrados porque veníamos de humillar a Irlanda y porque llevábamos una estrella en el pecho. Si hubiéramos sido más humildes quizá hubiéramos pactado ese empate para desesperación de los italianos. Pero en realidad salimos como a especular con el empate y hacer cuentas todo el rato para ver como podíamos quedar primero. Ah, sí, y también para librar nuestra estrella de cualquier posible amaño, que al revés seguro que no hubieran tenido en problema en manchar sus cuatro.

A mi que jugáramos tan mal no me preocupa demasiado, porque si solo nos fijamos en un partido, ¿por qué en este y no en el anterior contra Irlanda? Hemos hecho un partido regular, uno bueno y una malo, y lo único que importa es que estamos clasificados y a tiro de piedra del título. Igual que ahora nadie se acuerda de los partidos penosos que hicimos en la pasada Eurocopa y en el Mundial, nadie se acordara de este si ganamos el campeonato. Así que sí, hemos jugado mal, pasemos página y vayamos a por Francia que es nuestro siguiente rival.

P.S. La Eurocopa en general floja, floja, floja. Entre que en el primer partido se tiene miedo a perder y en el tercero se tiene miedo a quedar eliminado, solo se ve algo de fútbol en los segundos partidos y tampoco mucho. Maldito fútbol moderno.

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