El Gran Azul

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Ha llegado el calor y mi primer
chapuzón en la piscina me ha traído gratos recuerdos de una de mis
películas favoritas: el Gran Azul. Si tuviera un top cinco de
películas sin duda esta seria una de ellas. Ahora mismo no sé
cuales podrían ser las otras cuatro (el bueno, el feo y el malo, por
supuesto seria otra de ellas) pero el Gran Azul estaría ahí por
méritos propios. 

Esta película narra la historia de dos
apneistas y la amistad que se va creando entre ellos a través de su
rivalidad por la consecución del record del mundo de inmersión.
Para quién no sepa que es esto de la apnea, es la inmersión a pleno
pulmón. En la película esto consiste en bajar lo más profundo que
se pueda, aguantar un mínimo para la homologación del record y
tirar para arriba. Evidentemente no bajan a nado hasta lo más
profundo, sino que se ayudan de una especie de deslizadores que les
llevan hasta la marca límite. Así muy fácil, ¿verdad? Pues haz tu
lo mismo y baja más de 50 metros, a ver si no te mueres en el
intento.

Volviendo a la película, es difícil
enclavarla en un tipo determinado de genero porque tiene un poco de
todo. Tiene ligero tono de comedia en alguna de sus partes, más
dramático en otras y sobre todo bastante sostiene un ritmo muy
tranquilo y pausado de principio a fin. No quiero decir con esto que
sea una película lenta, sino que se toma las cosas de una manera
tranquila y sobre todo muy relajante para el espectador, al que la
excepcional banda sonora de Eric Serra le envuelve y le transporta a
los lugares en los que se desarrolla la película. Y para una muestra un botón, a disfrutar del inicio de la película:

El Gran Azul, dirigida por Luc Besson
es para mi, la mejor película de toda su filmografía, bastante
irregular por lo general. Además de la belleza de las imágenes que
desprenden la mayoría de sus planos, tiene un guión bastante
intenso en cuanto nos describe a la perfección la rivalidad que
surge entre dos que se consideran amigos y que a pesar de ser muy
diferentes se necesitan el uno al otro. La banda sonora también
contribuye a que el producto sea el mejor posible, estando
íntimamente ligada a cada escena de la película. Es parte de su
éxito y parte de su ser, es indisociable de las escenas que la
acompañan.

Y como guinda del pastel, la película
cuenta con un final estremecedor, brutal y a la vez precioso que te
deja totalmente desolado ante la decisiones tomadas por sus
protagonistas. Ese descenso a las profundidades es una de las escenas
más conmovedoras que me he echado en cara en mucho tiempo. Tienes
que ver esta película, sea como sea, a lo mejor no te termina de
gustar, pero como lo haga te preguntaras como has podido vivir sin
ella. Simplemente maravillosa.

Las diferencias entre la versión
europea y la americana

Esta vez los americanos no consideraron
necesario hacer un remake de la película, pero no podían estrenarla
tal y como les había llegado del viejo continente. Claro, ¿cómo
iban ellos a permitir tal cosa? Lo primero que hicieron fue cambiar
complemente la partitura original, contratando a Bill Conti para este
menester. No tengo nada en contra del bueno de Conti, compositor
entre otras muchas películas de Rocky, pero es que es una autentica
herejia cambiar cualquier nota de la partitura original de Eric
Serra. Sobre todo porque el trabajo que hizo fue para cambiar el tono
de la película y convertirla en algo más tétrico y misterioso.
Atentos al trailer que se montaron los usacos, que es una de las
cosas más espeluznantes que he visto en mi vida.

¿Pero que coño ha sido todo eso?
¿Están locos? Nada de lo que se muestra en el trailer tiene que ver
con la película, que de esta manera parece una película más de
terror que de cualquier otra cosa. No me extraña que se metiera una
buena hostia en las taquillas americanas, ya que lo que prometian no
tenía absolutamente nada que ver con la realidad.

Pero atentos, que no contentos con
todos los destrozos que hicieron decidieron que el final… no
molaba. Aunque voy a poner a continuación los vídeos, no voy a
contar exactamente en que consiste el original, solo decir que los
americanos consideraron que ese tono y ese final no iba con ellos y
que había que cambiarlo de todas, todas.

A continuación el final original, si
no has visto la película no lo veas, sobre todo porque no te vas a
enterar que esta pasando exactamente.

Para mi uno de los mejores finales de
la historia del cine, sin duda. Espectacular. Atentos a la versión
americana, si no la ves no te la puedes creer

Pero… pero… pero… ¡¡¡¡QUÉ
COJONES ES ESTO!!!! Este es el final más absurdo e incoherente que
he visto en toda mi vida y que destroza todo el sentido original de
la película. Yo llegó a ver esto antes que el otro y me hubieran
entrado unas ganas de matar a alguien tremendas. ¿Cómo pueden ser
tan gilipollas estos tíos? En días así me alegro de no haber
nacido en el «nuevo» continente.

2 comentarios en “El Gran Azul

  1. Yo descubrí esa película de casulidad de crío. Era un día de San José y estaba viendo una OVA de Dragon Ball que echaban, con todo el desprecio del término, en Canal 9 para rellenar en día festivo. Cuando acabó iba a marcharme pero prácticamente al terminar comenzó El Gran Azul y me quedé embobado viendo esas primeras imágenes en blanco y negro.
    De lo que no tenía ni idea era del montaje americano (fijo que pensaron «estos franceses no tienen ni idea de hacer películas») que está ahí, ahí con aquel cambio que se hizo en España con la peli de Clint Eastwood (¿El jinete pálido?) donde se cambia toda el sentido de la película porque aquí creían que no se iba a entender el final original.
    Hace relativamente poco tuve que ver un mediometraje pseudofilosófico llamado El Eternauta («como el comic» le dije a uno de los responsables del monstruo y me dijo «¿es que hay un comic?») donde en plena ceremonia de la confunsión el prota se va nadando por el puerto y, al más puro estilo Ed Wood, toman las imágenes de El Gran Azul para narrar la inmersion.Lo mejor es que las escenas estaban prácticamente sin editar e incluían a Rosana Arquette y creo que a Jean Reno mirando el cronómetro muy interesados.

  2. Yo también la vi de casualidad. Primero llegó hasta mí la banda sonora de Serra, que me cautivó. Y decidí ver la peli a la que había compuesto semejante maravilla. Cuando terminé de verla estuve dándole vueltas a la cabeza toda la tarde. Desde luego, ese tenía que ser el final. Pero creo que las americanadas nos han hecho mucho daño y, si algo no acaba bien, nos cuesta más digerirlo. Aun así, me metí tanto en la piel de los personajes que supe que no podía ser de otra manera. La piel se me erizó cuando vi que el personaje de Jean Marc Barr se aleja con el delfín, de la forma más natural. Se va con el mar, con su padre, con Enzo…
    En fin, que suscribo todo lo que dices. Los yankis son unos mamarrachos. Todo aquello que nos haga pensar y plantearnos cosas les da pánico.

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