Tenía dudas y cierta incertidumbre, pero lo ocurrido en el programa durante la semana pasada y parte de esta me ha las ha despejado todas: Sé lo que hicisteis es un programa del corazón. Empezó con otro carácter, tenía otras intenciones, pero el transcurrir del tiempo, el paso a diario y la desaparición de varios programas del corazón ha hecho que mute a lo que actualmente es ahora, la carroña de la carroña.
La idea central sobre la que giraba el programa en el pasado era reírse de los programas del corazón. Llámese crítica o simple cachondeo, pero lo importante no era la noticia sino quien contaba la noticia. Eso ya no es así. Ahora el tema es Ana Obregón y el supuesto encargo de pegar una paliza a un periodista del corazón. La verdad es que por mucho que este la superbiologa implicada en el tema, el asunto es serio y no tiene demasiada gracia. Pero bueno, como hablan todos los programas del tema y dos o tres coñas siempre se pueden sacar, pues no esta mal dedicar un día al tema y a ser posible no todo el programa entero. Pero un día, otro y otro y otro más. Y ya desde el sumario nos avisan de que nos van a mostrar las declaraciones del guardaespaldas, o la entrevista que mantuvo la susodicha en el programa de AR, o las acusaciones entre esta y el nefasto conde que con muy buen ojo ha visto como el corporativismo ha poseído a su jefa. SLQH esta siguiente de pe a pa el caso, no directamente, sino a través de terceros pero lo esta siguiendo y ahora mismo ese es su leit motiv.
Ahora mismo me conozco a todos los periodistas del corazón, me sé de pe a pe que programas emiten, también a los famosos y todos sus desventuras y yo nunca quise eso. En su día, cuando la parrilla se vio inundada de basura a todas horas prácticamente deje de ver la tele porque no había nada que me interesara. Me parecía vomitivo todo lo que veía y era feliz estando apartado de todo aquello. Cuando empezó SLQH me pareció una cosa fresca e innovadora y que nacía con un claro espíritu crítico. Le iba a dar su merecido a todos esos programas inmundos y durante algunos momentos lo consiguió. Pero sus directivos han quemado el programa pasándolo a diario y ampliándolo cada día más. No hay tantas cosas graciosas en el mundo para llenar una hora y media todos los días y sobre todo cuando las cadenas rivales retiran varios de sus programas vaciando a la Sexta de posibles contenidos. SLQH eran los bomberos que estaban para apagar fuegos, ahora se han convertido en parte de los pirómanos que los provocan, una lastima.
En el programa se ríen bastante de críticas como las de este post, y hacen bien. Pero deberían mirar un poco los videos que emiten y si realmente tiene gracia describir una banda de mafiosos que pegan palizas a la gente o relatar las miserias de todos esos personajillos con un claro síndrome de deficit de atención. A mi con este tema de la Obregon me han terminado cansado. Tras una semana entera con la broma, esperaba que el lunes empezara de otra manera y zas, en toda la boca. Entra Angel Martín y anuncia que hay nuevas declaraciones en el Interviu del guardaespaldas que iba a encargarse del tema de la paliza. ¿Dónde esta el chiste? ¿Y la crítica? ¿Por qué me cuentas eso? Para ver esas mierdas me engancho a otra cadena, porque para ver esto en la Sexta, mejor apago la televisión.
Que lastima, con lo grande que llego a ser este programa y lo bajo que ha caído. Ahí os quedaís, que os lo paseis bien con vuestro corazón graciosete. Así empezó un programa llamado Que me dices que acabo convirtiéndose en Aquí hay tomate. Al tiempo.



Tienes toda la razón. A mi ya me ha asqueado desde hace tiempo y el único interés que le veo al programa es deleitarme un ratito viendo el cuerpazo de Pilar Rubio. Porque más allá de eso, SLQH ya es una total y absoluta pérdida de tiempo.
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Pozi. El problema de SLQH es que, como pasa en tantas otras cosas, has de ser rentable, y no lo digo tanto por los contenidos (que están alejando al público que tenía) sino porque el paso a diario requería necesariamente una aumento brutal de colaboradores, no se hizo para que el programa fuera más rentable y poco a poco la cosa se ha ido quemando por etapas. Primero Miki, que no puedes, quieras o no, rastrear todo dia internet porque acabas repitiendo cosas que todo el mundo cononce, luego el avioncitos que nunca ha acabado de cuajar porque no se ha encontrado el tono a su sección ya que no hay tiempo para planificar nada ante el agobio de tener que llenar hoy y empezar a preparar el de mañana.
Compara cualquiera de las secciones del programa con la de Pepe Macías que es la única que ha evolucionado.
Pero una cosa no quita la otra, el programa se sostiene por el sarcasmo ácido de Ángel Martín (vivimos en la era del sarcasmo, eso ha mantenido vivo durante muchos episodios sosos la serie de House), pero al pobre lo han metido en una espiral de sacar defectos de los otros, que ha acabado cautivo de la agenda de los otros. Convirtiendo el programa en un Zapping que te permite estar al día de lo que pasó ayer en el mundo del corazón.
Además las reporteras no sólo no ofrecen nada nuevo, sólo el cuerpazo de Pilar Rubio les distingue que cualquier otro programa que mandan a hacer preguntas. Y si al principio ya me sorprendió ver a la Pili haciendo la pregunta mamporrera (una pregunta amable a la que sigue inmediatamente una incómoda sobre la actualidad), el otro día ya preguntaba a distancia a gente que todos sabíamos que no podían, no ya contestar, sino directamente oirla.
SLQH necesita unas vacaciones largas (recordemos que los recuperaron en Agosto) y una reestructuración profunda, si no acabará certificando que es un programa del corazón, aderezado con un guión de humor dos tias buenas, y una coartada intelectual que cada vez se hace menor.