Las aventuras de Buckaroo Banzai

lasaventurasdebuckaroobanzai.jpgCuando se estrenó Robocop, aquella era
la película que arrasaba entre la chavalería. La idea
del policía cyborg era ya de por si muy atractiva, pero el
hecho de que fuera una historia trágica y repleta de casquería
fina la hacía el producto definitivo. Yo la adoraba y todos
mis amigos lo hacían, todos crecimos con Robocop y fue nuestra
película favorita hasta que se nos quito la tontería.
Lo curioso de todo esto es que por algún motivo desconocido e
inexplicable, se empezó a considerar a Peter Weller como un
gran actor. Que no digo que no lo sea, pero en esta película
solo se le veía la cara durante media hora y luego estaba todo
el rato con el casco robótico puesto. Así que, ¿qué
es lo que vimos en tal actor?

Todo lo anterior viene a que una noche,
en esos pases canallas que hacía televisión española
de madrugada, emitieron una película protagonizada por este
actor llamada las Aventuras de Buckaroo Banzai a través de la
octava dimensión. Por desgracia en el título en español
no aparecía lo de la octava dimensión, una pena porque
te ponía sobre aviso de la experiencia lisérgica que
estabas a punto de experimentar. Por si fuera poco en la película
también salía Jeff Goldblum, el actor favorito de la
serie B de entonces. La Mosca o Transilvania 6-5000 le había
convertido en el actor indispensable para cualquier fantochada
divertida que echaran por la tele, y su presencia en esta película,
junto a la de Weller, aseguraba un pleno total. Con ese título
y esos actores esta película tendría que ser la
bomba… Me equivocaba, la cosa era mejor aún.

Buckaroo (pronunciado ba-ka-ru) Banzai
nos narra la historia de un físico neurocirujano samurai
estrella de rock piloto de carreras que además protagoniza su
propio comic book. Si todo esto no ha dejado aturdido, en la primera
escena de la película, nuestro héroe hacelotodo, se
monta en un deportivo al que le han trucado un poco el motor para que
sea capaz de alcanzar la velocidad del sonido y ya que estamos
atraviese dimensiones. Acelera directo hacia una montaña y
zoom… ahí estamos, en la octava dimensión, un mundo
que los adictos al lsd conocerán de cabo a rabo. Eso sí,
el viaje no dura mucho y en menos de un minuto ya esta de vuelta.
¡Éxito! Pero… ¿qué es eso que llevan
pegados los bajos del coche? ¿Sera acaso un ser de la octava
dimensión?

Aunque os parezca mentira el inicio es
lo más tranquilo, relajado y sobre todo LÓGICO de la
película. A partir de ahí empieza una absurda trama
sobre extraterrestres con vueltas de tuerca continuas inexplicables
que los protagonistas asumen como si se estuvieran comiendo un
bocadillo de mortadela tranquilamente. Cada cinco minutos la trama
logra ser más absurda todavía y la cosa va increscendo
hasta su glorioso final, donde como no podía ser de otra
manera los buenos triunfan y tu te quedas preguntándote si no
se han quedado trozos del guión en la sala del montaje porque
no entiendes la mitad de las cosas que han pasado.

lasaventurasdebuckaroobanzaicavaliers.jpg

El grupo de rock del que forma parte
Buckaroo, The Hong Kong Cavaliers, son también los sidekids de
nuestro héroe y sus nombres ya nos deja claro que no estamos
ante unos sidekids cualquiera: Rawhide, Reno Nevada, Perfect Tommy,
New Jersey y Pinky Carruthers. No recuerdo los nombres en español,
pero si que Tommy Perfecto me dejo en el sitio. ¿Cómo
podía llamarse alguién así y tener una infancia
feliz? Jeff Goldblum por supuesto era uno de estos sidekids,
concretamente New Jersey, ¡el que iba vestido de vaquero! Que
crack, no solo era también neurocirujado sino que cantaba,
bailaba y tocaba el piano, ¡todo con esa pinta!

La película no es mala en sí,
es… diferente. Durante su visionado pasas por gran cantidad de
estados de animo, desde confusión y a tomadura de pelo y a
genialidad oculta. En ningún momento te queda claro si la
película te esta gustando o no, hasta que llega su final y sus
alucinantes títulos de credito te dejan totalmente en el
sitio.

¿No es la cosa más
alucinante que habéis visto jamás? ¿Qué
hacen? ¿Significa algo? Da igual, pero ¿a que son más
chulos que nadie? Cuidado que engancha, yo habré visto esta
secuencia unas cien veces y por desgracia no estoy exagerando.

Las Aventuras de Buckaroo Banzai es una
aventura única y sobre todo inolvidable. No creerás que
han sido capaces de rodar una película así y sobre todo
nunca entenderás exactamente porque te estas tragando ese
cumulo de absurdas genialidades. Pero merece la pena, es de esas
cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida. Para más
información, la wikipedia, y en el blog de Adlo!.

3 comentarios en “Las aventuras de Buckaroo Banzai

  1. También la emitieron en horario diurno a bombo platillo (anuncios del cine de los sabados) en TVE1. Recuerdo que no llegué a verla hasta el final porque como era canijo la publicidad todavía me devoraba. Pero fue muy comentada en el colegio.
    Hace poco vi el video de los tebeos y parecía una buena serie. ¿Quién puede saberlo?

  2. La pelicula es grandiosamente mala (y ¡GENIAL!), y solo se puede disfrutar en su totalidad (y ¡GENIALIDAD!) acompañado por una panda de frikis.
    Es ver los textos explicativos del comienzo… y no poder despegarte del sofa por el shock.
    Pero pasa lo que pasa. Luego te quedas agotado, y no puedes ver mas de quince minutos de Mazinger Z, El robot de las estrellas.

  3. Joder, creía que era el único a quien le fascina esta peli. Yo también la descubrí en esas intempestivas horas y me quedé boquiabierto y totalmente enganchado a esta joya, realmente te deja ese regusto de «no sé por qué(porque la peli es rara de cojones) pero me EN-CAN-TA esta peli».
    Francamente yo tampoco sabría decirte cuantas veces he visto ya el film, y ese final es de lo más chulo que han parido, la música es genial y los personajes de lo mejor.
    Realmente es de esas pelis que o adoras a más no poder o no la tragas. Me alegro de no ser el único a quien vuelve loco.
    Un saludón!!

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