El mejor

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Esa es la traducción que le
dieron a la película The Natural, protagonizada por Robert
Reford y Glenn Close. Es una película sobre beisbol, con todo
lo que eso conlleva.

Inciso sobre el beisbol: Personalmente
pienso que es uno de los deportes más aburridos que existe
sobre la faz de la tierra. He tratado de ver varios partidos enteros
y siempre me han provocado bostezos varios. Creo que la gracia de
este juego es que de repente el partido puede dar un vuelco
espectacular en cualquier jugada, con el consiguiente subidón
de adrenalina en el espectador. Pero tragarme dos horas para un chute
de 5 segundos no me motiva mucho, la verdad. Sin embargo, creo que es
un deporte ideal como vehículo para contar historias, tal como
esta película, o el Anime Bateadores demuestran. Fin del
inciso.

La película narra la historia de
un muchacho, Roy Hobbs, que esta destinado a ser el mejor jugador de
beisbol de todos los tiempos, tal como demuestra al derrotar con solo
19 años al jugador más valioso de la liga profesional
en ese momento. Pero su carrera se vera truncada por una lunática
obsesionada con disparar al mejor jugador que se encuentre y que por
desgracia presencia la humillación a la que somete nuestro
protagonista al jugador profesional. Tras un disparo, la historia
salta 16 años, donde Roy es fichado por un equipo de segunda
categoría en donde demuestra las habilidades que tiene
bateando todo lo que le lanzan. Poco a poco va entrando en el equipo,
pero se ira mezclando con una trama de corrupción en el
deporte a la vez que las heridas producidas por el disparo se van
agravando. Hasta llegar a la escena final donde… lo contare más
tarde.

El mejor es una de esas películas
que aunque no sea la favorita de mucha gente tiene algunas escenas de
esas que se te quedan marcadas en la retina de por vida. La primera
se refiere al bate que utiliza el protagonista, tallado con la madera
de un árbol que fue alcanzado por un rayo y en el que marca la
palabra “Wonderboy” que le da un aire místico durante toda
la película, sobre todo en la escena final en la que tras caer
otro rayo Wonderboy se parte y aún tiene que batear por última
vez.

Y por supuesto la escena final, algo
épico y digno de figurar en todos los anales de la historia
del cine como uno de los momentos más emocionantes de una
película. Os dejo con ella, me dan escalofríos cada vez
que la veo:

¡Ay la magia del cine! En el
libro en el que esta basado esta película, Roy falla y no
batea la pelota, siendo eliminado, lo que le da un aura más
trágica. Pero, ¿qué director de cine se
atrevería a decirle a Robert Reford que su gran escena final
es un bluff y que va a quedar como un perdedor? Y que gran escena
hubiera perdido el cine, ¿eh?

Pues eso, una película muy
entretenida que a pesar de no ser nada del otro mundo se deja ver muy
agradablemente y sobre todo te deja con una sensación
maravillosa en el estomago. Robert Reford era (es) un actor como la
copa de un pino.

3 comentarios en “El mejor

  1. Yo la vi de pequeño y me fascinó. En su momento fue lo más emocionante que había visto aunque claro, con el tiempo le ha pasado lo que a tantas otras cosas. No era para tanto. En cualquier caso de vez en cuando la pongo para pasar una buena tarde.
    Por cierto que con la frase… “Creo que la gracia de este juego es que de repente el partido puede dar un vuelco espectacular en cualquier jugada, con el consiguiente subidón de adrenalina en el espectador. Pero tragarme dos horas para un chute de 5 segundos no me motiva mucho, la verdad.” Estooooo el fútbol tampoco te gustará, me imagino XD
    PD. Yo ODIO el fútbol y me he carcajeado bastante cuando he leído la frase.

  2. Pues para mí sí es una de mis pelis favoritas por el aura de épica que tiene el personaje, y en sus momentos iniciales me recuarda mucho al Superman de Donner y a ese retrato de la America Rural sanota y tradicional tan idílico como seguramente falso. Por cierto que durante años he intentado leer el relato The Natural pero no ha habido manera. ¿Está editado en castellano? Qué guapa la Hershey en su papel -mínimo pero trascendental- y que buena la partitura de Randy Newman que le da mayor emotividad y épica a ese paseo triunfal de Roy bajo las chispas de los focos.

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