En Cuatro se jactan de haber tenido un
31% de share en el momento que se anunciaba el ganador del
programa... ¡no te jode! Como que eran las dos de la mañana
y solo estaban despiertos los cuatro pringados que querían ver
el final de aquella pesadilla. Yo no pude aguantar, deje el vídeo
grabando y me fui a la cama. Mira que llevaba meses esperando este
final, pero no se pueden dejar estas cosas para un lunes a las dos de
la mañana, por dios.
Recapitulemos como fue aquello. Quedaban ocho concursantes, cerraban las líneas telefónicas y comunicaban quien era el primer eliminado. Pues... tu misma, que más da una que otra. Venga, a llorar un poquito, unos cuantos abrazos y a otra cosa mariposa, concretamente a volver a abrir los teléfonos. ¿Cómo? Sí, sí, como van a dejar cinco minutillos sin sacar unos cuartos a través de los Sms. Pues eso, a recaudar y mientras tanto unos cuantos vídeos recordatorios del programa, que si sois seguidores habituales ya habréis visto como unas quince veces. Siguiente expulsión. Cerramos teléfonos. Tú, a la calle, sin chistar, y tu también, ya que estamos. ¡Volvemos a abrir teléfonos! Y más vídeos claros y así hasta que quede solo uno. Pero por si acaso aquello no era lo suficientemente soporífero empezaron a repetir vídeos que ya habían emitido en la misma gala... ¡su puta madre! Podrían haber puesto la carta de ajuste y hubiera causado el mismo efecto en el espectador.
No fue ese el único momento lamentable de la noche. Hubo otro de esos que te hacen abrazar como nunca la fe de este programa: la cola del Inem en vivo y en directo. Ya el día anterior habían “premiado “a una pareja con un viaje de una semana a Londres con todos los gastos pagados para cuatro personas... ¡cómo hacían en el 1,2,3! Pero esto fue aún mucho mejor, ya que, ¿qué va a ser de de vosotros cuando se acabe el programa piltrafillas? Pues que no tendréis donde caeros muertos, así que vamos a ofreceros trabajo como si fuéramos una de esas lamentables ETTs. A vosotros, una gira con unos tipos que bailan a lo Bollywood, a ti, cantante y coreógrafa de un grupillo de medio pelo, vosotros dos a dar una clase a mi academia (una solo, ojo). Y los chicos se alegraban y tal, pero por hacer el paripe más que nada, porque digo yo, ¿estas cosas habrá que hablarlas y negociar un sueldo y cosas así? Esto de ofrecer cualquier trabajillo de tres al curto aprovechándose de la fama de los demás es echarle un poco de morro al asunto, ¿no? Pero no hemos acabado, a ti te va a tocar participar en una obra con más de 350 personas, y ni siquiera vas a ir de protagonistas, claro, vas a ser uno de esos que esta entre la multitud. Un momento, ¿no te alegras? Dice Paula que es que la pobre no se ha enterado del premio que ha ganado... ¡y una mierda! Claro que se había enterado, pero para ser una más entre 350 no necesitaba ir a un programa de televisión a que la putearan. Al final a alguno le cayó un premio majo, pero por lo general, chungo, chungo.
Menuda mierda de galas finales que se han montado esta gente. Cutres desde el primer día, cutres hasta la tumba. Ese ha sido el encanto del programa, hay que reconocerlo. Es el programa perfecto para los que nos gusta quejarnos de todo. Decorados tristes, lamentable escuela, realización digna de becarios, continuos cambios en las reglas, extrañas decisiones de los profesores, desconocimiento absoluto de la fecha de finalización, canal 24 horas censurado, galas irregulares, etc., etc. Y es que Fama no ha sido un programa de televisión, ha sido toda una experiencia interactiva. Verlo a palo seco tenía su gracia, pero conjugarlo con su foro era la experiencia definitiva: denuncias de tongo a cada expulsión, amenazas de muerte al criticar a un bailarín, filtraciones de la gente de dentro del programa, bandos lorenistas y marquitas y sobre todo mensajes de “abandono Fama” a todos días y todas horas.
Decía la “directora” de la academía que no iba a haber ningún fama igual que este primero. Efectivamente, es imposible hacer otra cosa igual de lamentable a proposito. Con que el realizador sea capaz de esquivar la maldita columna que estaba en medio de la pista de baile ya habremos hecho todo un avance. Y a partir de ahí, cientos de cosillas más, como un poco de organización y sentido común.
¡Viva Fama! Era un monton de mierda, pero era mi monton de mierda y era adorable.
¡Pero es que estamos hablando del bueno de la serie! No solo acaba con gente que se lo merece (¿en serio alguien puede merecer morir de esta manera?) sino que además sirve a la comunidad como un fiel defensor de la ley además de aportar felicidad a la vida de una mujer maltratada y sus hijos. Tal mensaje cala de tal manera en el espectador que los últimos capítulos de la segunda temporada se convierten en una tortura atroz y en un continuo ataque de ansiedad ante la idea de que ocurra lo que en cualquier otra situación normal querríamos que ocurriera: que acabaran con ese bastardo.
No he podido resistir la espera de ver que como acababa esto y me he tragado los últimos cuatro capítulos de una sentada gracias al sagrado Azureus. No podía pasar un momento más sin saber que le ocurriría a nuestro antiheroe. Que lo cojan, o que se libre de una vez por todas, pero que acabara ya, que terminaran con los sufrimientos de todo el mundo de una vez por todas. Al final termina como termina y pasa lo que pasa, pero la relajación total de saber el destino de los personajes tras el climax del último capítulo es una bendición. Parece que los creadores de la serie tenían perfectamente marcado el ritmo de lo que estaba ocurriendo, porque tras tirarte de lo más alto de la montaña rusa te dejan caer apaciblemente en los últimos minutos para que se aten todos los cabos sueltos.
Magnifica serie, de las mejores que se han visto en estos últimos dos años. Curiosamente, las asociaciones moralista son se han fijado en ella, a pesar de su peligrosos mensaje. El malo nunca puede ser el bueno y aquí han traspasado esa peligrosa línea repetidamente. Cuidado, puede que te sorprenda saber que los asesinos también son humanos.
¡Han dicho cuando se acaba el programa! Os parecerá mentira, pero era uno de los secretos mejor guardados de todo el programa. Durante tres meses nadie sabía exactamente cuando iba a ser el fin, cuando iban a proclamar un ganador para darle su premio. El hecho de meter concursantes nuevos según eran expulsados los viejos aumentaban la incertidumbre. Pero por fin, nos han relevado el secreto del santo Grial, ¡el día 27 se acaba el mundo... digo, Fama!
Lo curioso es que ahora mismo quedan 18 concursantes, y se supone que el domingo echan a uno y el lunes a otro y la gente empieza a intuir que va a haber expulsión diaria para llegar a la final un poco más descargados. Así me gusta, 3 meses dándose su tiempo, para cepillárselo todo en una semana. ¡Esto es Fama! Voy a llorar un poquito más viendo el vídeo.
¡FAMA FOREVER!
Pero vamos al siguiente capítulo Ten Sessions. En esta capítulo Ted va un sitio para hacerse algo con una cosa que hizo en uno de los primeros capítulos de esta temporada. Vaya, lo que cuesta contar un capítulo sin meter spoilers, ¿eh? Este es el capítulo donde aparece Britney y su papel es de una recepcionista algo fea y bastante tontita. La interpretación que realiza es correcta... bastante correcta. Es más, durante varios instantes empece a dudar que estuviera actuando y que simplemente hiciera de ella misma y ahora realmente dudo, ¿sera ella así de tonta? También aparece bastante fea, la verdad y aquí si que me parece ella misma. A esta chica si no le echas kilos de maquillaje no tiene gran cosa de atractiva. Aquí tenéis una de sus intervenciones.
La aparición de Britney logro
atraer a millones de personas a la serie... que la abandonaron al
siguiente capítulo. Una lastima porque el capítulo en
sí es buenísimo, a la altura de lo que tiene
acostumbrado la serie. Aún así no llega a los talones
al siguiente capítulo, The Bracket, un capítulo
protagonizado por Barney y que ahonda en todas sus conquistas. Este
capítulo es... AWESOME!
Si dominas el inglés, aprovecha que en la página oficial se pueden ver los últimos capítulos enteros. Sino a esperar, aunque, ¡no sé como lo aguantas!
¿Alguno de vosotros ha pensado en convertirse en uno de esos blogueros a los que se les caen los billetes de los bolsillos? Yo sí, sin dudarlo. Total, ya escribo un blog casi todos los días, así que, ¿por qué no cobrar por ello? Es más, no tendría ni que hacer nada especial, ¡dinero por toda la cara! ¡Duros a cuatro pesetas! Evidentemente tienes que encontrar a alguien que te pague, y aquí esta descubres que las casas no están hechas de chocolate.
Hoy en día el bloguero profesional “hispano” suele escribir en las llamadas redes de blogs. Estas redes o granjas son un conjunto de blogs temáticos pertenecientes a una empresa que paga a sus autores por escribir en los diferentes blogs. Es importante que sea una red y no un blog solo, ya que de esta manera se linkan unos a otros dándose visitas y posiciones en el google (aunque últimamente el famoso buscador penaliza este comportamiento) Pero más importante aún es que de esta manera, los que llevan todo el cotarro se llevan los ingresos de publicidad de varios blogs, que es por donde entra el dinero. Los ingresos por publicidad de un solo blog, por muy elevados que sean, no dan para gran cosa, pero si multiplicamos eso por 10, ¿a qué la cosa empieza a sonar interesante?
Sin embargo, desde el punto de vista del que escribe no es tan chollo. De vez en cuando he mirado ofertas para escribir en diferentes blogs y normalmente te ofrecían entre 50 céntimos y 1€ por post. Yo escribo unos 20 post al mes, así que 20 euretes por la cara, no esta mal, ¿eh? Pero, ¿y si quisiera vivir de ello? Vamos a poner que con 600€ al mes me vale (risas enlatadas), lo que serían unos 600 post al mes. ¡600! ¡20 al día! Me da escalofríos solo pensarlo. Pero pongamos que colaboras en un blog de éxito, eres un monstruo escribiendo y tu jefe decide pagarte como debes, 5€ el post. Ahora ya estariamos en 120 post al mes, 4 al día. Ahora al menos entra dentro de lo posible, pero para hacer 4 todos los días, incluidos fines de semana, tienes que escribir mucha mierda y terminar colgando mucho vídeo tonto que encuentres por ahí. Vamos, que al final por 600 cochinos euros trabajas casi más que en uno de los llamados trabajos de oficina. Y si ya quieres ganar 1000€ entonces nos echamos todos unas risas juntos.
Pero se puede hacer una vida y se puede estar todo el día al pie del cañón, no lo dudo. Seguro que hay unos cuantos que lo hacen. Yo soy capaz de pasarme 16 horas seguidas delante de un ordenador programando, escribiendo, viendo páginas, etc, etc, pero no sería capaz de estar tantas horas haciendo lo mismo todo el día. Por eso entiendo perfectamente que esto sea una profesión muy estresante y que termina por quemarte. Lo que como hobby es muy divertido y liberador, como profesión es agotador y muy exigente. Es más, fácilmente puede matar la gracia del bloguero y convertirlo de interesante en gran bluff. Es lo que tiene el dinero, lo pervierte todo.
¡Cómo ha cambiado Fama! Parece el programa más espectacular de la historia de la televisión, ¿verdad? No os dejéis engañar, este baile es la hostia en efecto, pero es el único que realmente se preparan en serio para impactar al espectador. Es el baile que abre la gala de los domingos y tanto este como el de la semana anterior son simplemente espectaculares.
Bueno, no hay mucho que contar del concurso ya que por momentos es una especie de gran hermano o de gran culebrón estúpido que no conduce a ninguna parte. A veces intentan sacar un poco de morbo con alguno de los concursantes que se han liado entre sí pero no consiguen gran cosa “haremos cosas fueras” Pues eso, que a follar en la calle, que en la academia se esta para bailar. Al menos el programa ya ha avanzado algo, el lunes pasado entro la última pareja, que era una repesca de concursantes ya expulsados. Es decir, que justo cuando tenía que acabar el concurso, a los 3 meses de su inicio, es cuando empiezan de verdad a expulsar gente. Entraron 20 y a día de hoy siguen 20 ahí dentro. Este domingo ya se producir la primera expulsión real. A ver si ahora hay más lloros y más dramón, que últimamente están un poco flojos.
Por cierto, que ya ha comenzado OT y no me atrae nada de nada. El año pasado el bastardo de Risto supuso un soplo de aire fresco (el resto del programa una mierda y los concursantes patéticos), pero este año lo están explotando hasta la extenuación. He visto un poco por encima los casting y el primer programa (gracias a SLQH más que nada) y solo esta Risto machacando a los chicos una y otra vez. En dosis pequeñas tenía gracia, como protagonista central y jefe de pista produce empacho y empalago. Si esto es lo máximo que tiene que ofrecer el reality le van a dar bien por donde amargan los pepinos.
Lo mejor de todo esto es que por fin Fama tiene pinta de acabar algún día, que hasta ahora era todo un misterio de la naturaleza. Broncas, lagrimas, sudor, sangre, ¡ya era hora!
¡Joder como ha cambiado el juego! El post sobre Meteoro me ha traído a la cabeza este juego que en sus tiempos era lo más de lo más y que ahora me parece un frogger pero de otra manera. Me gaste un montón de dinero en la recreativa (bueno, los cuatros duros que tenía entonces, que no creo que me permitieran echar más de dos partidas por semana) y cuando lo conseguí en Spectrum me pase muchas tardes muertas con él. Pero por algún motivo no me atrae demasiado hoy en día. Me lo he bajado con el Mame, he echado algunas partidas y no he encontrado esa magia que muchos otros juegos se despiertan. Lastima porque en su día me lo pase muy bien con él, pero que visto ahora es más simple que el mecanismo de un chupete.
Lo curioso son los cambios que han introducido a la historia original, como que el padre de Flash descubre unas “grietas” espaciales que van desde nuestro mundo a otro que vibra a otra velocidad diferente o algo así. Eso y que al niño le llamen Flash porque es muy rapido, indica que los guionistas son grandes fans de los tebeos de DC y no de los propios tebeos de Flash Gordon. Seguimos. La novieta, Dale Arden, ahora es reportera, como Lois Lane, vaya, mientras que Zarkov ahora es un pirado de las conspiraciones a lo Expediente X. Ming por su parte tiene lo de oriental lo que yo y el mejor amigo de Flash es de raza negra, como lo era el de Clark en Smallville. Esta claro que las similitudes están buscadas aposta por si picas y te quedas.
Lo peor de la serie es su planteamiento. Viajes continuos entre Mongo y la Tierra sin orden ni concierto. Todo es en plan: que alguien se ha roto una uña en Mongo, pues vamos para alla. Que no, volved, que hay que hacer naranjada en la Tierra, pues venga, volvemos. Vale, así no es exactamente pero esta es la dinámica, van y vuelven sin ningún motivo claro la mitad de las veces... bueno sí, que el presupuesto no da para filmar muchos capítulos en un mundo alienígena. Al final esto es como ver un capitulo de la serie de la Masa: todo el rato esperando a que aparezca el monstruo verde y se líe a hostias con todos. Pues eso.
Por ahora voy a seguir viendo la serie a ver si mejora, porque este tipo de escenas me han conquistado. Atención al pedazo de pelea y al pedazo de alienígena, ¡a sartenazos!
La copia
¡Pero qué van a hacer los Wachosky estos! ¡Van a destruir todo el encanto camp de la serie! A ver si van a hacer una película buena y todo.
A mi la verdad es que la serie de Meteoro (que es como se llamó aquí Speed Racer) no me ha gustado nunca ni un pelo. No soy tan mayor como para haberla visto cuando se emitió en su día, pero si que vi unos cuantos capítulos hace poco y me pareció la cosa más aburrida que te puedes echar en cara. En los 70 partiría con la pana, no lo dudo, pero decir que ha envejecido mal es ser demasiado misericorde con ella. Sin embargo los americanos tienen una especie de fiebre rara con ella y le tienen mucha nostalgia... porque otra cosa no se le puede tener. En fin, lo mejor es esperar a que la película al menos tenga esos FX tan espectaculares y para terminar echemonos unas risas. Primero con Padre de Familía:
UH-AH-OH

